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Más de la mitad del millar de reclusos de A Lama estudian en prisión

De ellos, 424 internos cursan estudios de alfabetización o graduado escolar

Otros 35 se matricularon en una carrera universitaria y un centenar en FP o Bachillerato

Instalaciones del centro penitenciario de A Lama, en imagen de archivo.

Instalaciones del centro penitenciario de A Lama, en imagen de archivo. / Gustavo Santos

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Reeducación, reinserción y, por qué no, reciclarse. La estancia en prisión puede aprovecharse de muchas maneras y una de ellas es formándose. Así lo hicieron más de la mitad de los reclusos del centro penitenciario de A Lama durante este pasado curso 2025/2026. Según datos facilitados por Instituciones Penitenciarias, casi 600 internos del millar que conviven en la prisión pontevedresa cursan algún tipo de estudio, atendiendo a su nivel y situación personal.

La gran mayoría, un total de 424, se encontraban matriculados en cursos de alfabetización o graduado escolar, buscando así adquirir competencias o conocimientos que faciliten su pronta integración en la sociedad y una mayor facilidad a la hora de conseguir un empleo a su salida.

Y es que, a tenor de estos datos, muchas de estas personas privadas de libertad no finalizaron sus estudios obligatorios, quizás en algún caso ni siquiera los empezaron en sus países de origen, o presentan déficits formativos que pueden corregirse durante el cumplimiento de la pena.

Así, son 34 los reclusos y reclusas que que están cursando estudios de alfabetización; otros 75 son extranjeros que buscan aprender el idioma español y 85 más trabajan en la consolidación de conocimientos que aprendieron en el pasado.

Para buena parte de esta población reclusa, la falta de formación académica o estudios, por incapacidad o desinterés, se convirtió en una necesidad criminógena; un factor dinámico y modificable directamente relacionado con la conducta delictiva y cuya intervención puede reducir el riesgo de reincidencia y de volver a delinquir.

Frente a estos casos, están los reclusos que buscan algo más, asegurarse una salida laboral o simplemente aprovechar su estancia en prisión para formarse. Ahí entran los 142 internos que el pasado curso estudiaron desde Formación Profesional hasta Bachillerato o incluso enseñanzas universitarias.

Nuevo bachillerato

En el centro penitenciario existe un centro público de educación de adultos, el EPAPU Nelson Mandela, donde una docena de profesores imparten estos módulos. Recientemente, el DOG se hacía eco de la implantación en este centro del Bachillerato en su modalidad general por el régimen de educación semipresencial para el curso 2026/2027, que será dotado de más personal docente por parte de la Consellería de Educación.

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