Castrelos
Una noche al raso para volver a los 16
Más de 24 horas de cola, pancartas, cartas y mucha nostalgia. Cientos de seguidores aguardaron desde la víspera para ver por primera vez en Vigo a un artista que forma parte de su adolescencia y que también ha conquistado a una nueva generación

Fans de Chayanne, en las gradas de Castrelos horas antes de que empezase el concierto. / Pablo Gamarra
Las colas interminables para comprar las entradas ya habían dejado claro hasta qué punto Vigo esperaba a Chayanne. Hubo incluso quienes acamparon en Castrelos para no quedarse sin localidad. Ayer llegó por fin el día marcado en rojo en el calendario de cientos de seguidores: la primera actuación del cantante puertorriqueño en la ciudad.
El parque amaneció con admiradores que llevaban allí desde la jornada anterior, dispuestos a soportar horas de espera para ocupar un lugar lo más próximo posible al escenario. «Llevamos aquí desde ayer a las 8.30 de la mañana», explicaba Ángeles Conde. Las puertas de la platea estaban previstas para las 20.00 horas y el concierto comenzaría dos horas después, cuando Castrelos se fundiese con clásicos como «Torero», «Humanos a Marte» o «Salomé».
No solo era la primera vez que Chayanne actuaba en Vigo. También sería el estreno en directo para muchos de sus seguidores, pese a llevar décadas escuchándolo.
«Yo es la primera vez que lo voy a ver. Desde muy chiquita siempre me ha gustado. De adolescente flipaba, saltaba, gritaba...», contaba Dani Osoriaga. A su lado, Mercedes Rodríguez aseguraba llevar «muchísimos años» siguiendo al cantante.

Rocío Cruz, con su camiseta de Chayanne. / C. C.
La devoción atraviesa generaciones. Gloria Moreno recuerda que sigue a Chayanne desde sus inicios en el grupo Los Chicos. Rocío Cruz comenzó incluso antes de tener edad para comprender las letras de sus canciones.
«Soy fan desde el año 82. Tenía seis años cuando mi hermana empezó a escucharlo, cuando estaba en Los Chicos de Puerto Rico. Soy una eterna enamorada de él y también es la primera vez que lo veo en directo», relataba emocionada.

Ángeles Conde, con su mensaje para el astro puertorriqueño. / C. C.
Mientras esperaban para entrar y conseguir los mejores sitios, algunos seguidores diseñaban pancartas con las que mostrar su admiración. Ángeles Conde, acompañada de la suya, bromeaba sobre el objetivo de tantas horas a la intemperie: «Llevo aquí desde la mañana del día anterior esperando a que se acerque a mí».
Otros intentaban combatir la espera con pasatiempos y conversación. «Traemos cartas, unas sopas de letras... También hablamos con la gente que tenemos al lado», explicaban Patricia Álvarez y Rocío Bonente.
Quienes lograron hacerse con una entrada aguardaban impacientes para acceder a la platea. Los que se quedaron sin ella comenzaron a reservar desde primera hora un espacio en el anfiteatro. Raquel Iglesias había llegado a las 9.45 horas de la mañana.
Para ella, el concierto suponía mucho más que escuchar en directo un puñado de canciones. «Me gustan más las antiguas porque coinciden con mi adolescencia», explicaba. Ver a Chayanne significa «volver a los 16 años, a una época bonita y llena de buenos recuerdos». Y hacerlo acompañada, añadía, mejoraba todavía más la experiencia.
La música del puertorriqueño ha resistido el paso del tiempo y ha saltado de madres a hijas. Entre el público no faltaban jóvenes que conocieron sus canciones en casa. Carla Martínez, de 20 años, es una de ellas.
«A mí me encanta Chayanne. Empezó a escucharlo mi madre y al final me enganchó», afirmaba.
Cuando se apagaran las luces y sonaran los primeros acordes, terminarían más de 24 horas de espera para algunos y décadas de ilusión para otros. Chayanne llegaba por primera vez a Vigo, pero para muchas de las personas que lo aguardaban en Castrelos llevaba toda una vida formando parte de la suya.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los precios disparados dejan sin comprador más de 130 viviendas nuevas en Vigo
- ¿Fumata blanca en el aeropuerto de Peinador?: las 10 rutas desde Vigo y su presupuesto a los que apuntan Concello y Diputación para el acuerdo
- Vithas Vigo se convierte en el tercer hospital de España en administrar los primeros fármacos frente al alzhéimer
- Dos toneladas de microplásticos llegan a la ría de Vigo cada año desde el Morrazo
- Abraham Mateo consigue dejar 'loco enamorado' al público de Castrelos
- La nueva sede de Ibermutua en Vigo cumple un año concluida y sin avances para poder abrir
- De local comercial vacío a sala de exposiciones para 1.000 personas junto al Auditorio Mar de Vigo
- La plaza monumental de Vigo que se desmanteló y esparció por la ciudad