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Tesis pionera

Explorando el paisaje lingüístico de Galicia

Del cartel que pegamos en el portal para avisar al repartidor de que nos deje el paquete en el bar de al lado a los rótulos de comercios, los nombres de calles o los anuncios de las fiestas patronales del pueblo. Todos estos elementos conforman el paisaje lingüístico de Galicia analizado por la viguesa Elisa Suárez Caramés en la Universidad de Salamanca.

La investigadora viguesa Elisa Suárez Caramés, el día de la defensa de su tesis en la Universidad de Salamanca.

La investigadora viguesa Elisa Suárez Caramés, el día de la defensa de su tesis en la Universidad de Salamanca. / Cedida

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Sandra Penelas

Sandra Penelas

A lo largo de todo un año, la investigadora viguesa Elisa Suárez Caramés recorrió cámara en mano la geografía gallega, tanto parroquias como ciudades de costa e interior, para cartografiar el paisaje lingüístico. Su estudio es el primero que comprende la comunidad en su conjunto y con una misma metodología y revela las actitudes de ciudadanos e instituciones frente a las dos lenguas oficiales y otras como el inglés, así como las diferencias entre el medio rural y el urbano y, dentro de las ciudades, entre barrios de diferente estratificación socioeconómica.

Un trabajo de Landry y Bourhis en Quebec de 1997 marca el inicio de los estudios sobre paisaje lingüístico para analizar la «visibilidad y prominencia» de las lenguas en elementos públicos, comerciales o privados que cumplen funciones informativas y simbólicas. «Se habían hecho algunos en Cataluña o el País Vasco. También en Galicia, pero realizados por distintos autores, con objetivos diferentes y sin abarcarla en su totalidad», explica Suárez Caramés sobre la tesis que ha defendido en la Universidad de Salamanca y que estuvo dirigida por la catedrática Carmen Fernández Juncal.

A partir de fuentes como los mapas de renta y los censos, la investigadora eligió las seis ciudades principales -Vigo, Pontevedra, Ourense, Santiago, A Coruña y Lugo-, así como una pequeña parroquia rural por cada provincia: Santa Baia de Lañas (A Baña), San Xiao de Mos (Castro de Rei), Santa María de Videferre (Oímbra) y San Sebastián de Cabeiras (Arbo).

Dos elementos muy significativos del paisaje lingüístico rural localizdos por la investigadora en San Sebastián de Cabeiras: el cartel institucional, en el que además se ha añadido una esquela, y el cartel de las fiestas patronales.

Dos elementos muy significativos del paisaje lingüístico rural localizados por la investigadora en San Sebastián de Cabeiras: el cartel institucional de la Xunta, sobre el que se ha colocado una esquela, y el cartel de las fiestas patronales. / Cedida

«Los estudios del paisaje lingüístico se han centrado mucho en las ciudades, pero en el mundo rural, aunque en menor medida, también se generan mensajes. Gracias a la selección que hice, también obtuve una representación de la dinámica de costa frente a la de interior. Y, dentro de las ciudades, escogí dos zonas de diferente estrato social porque tradicionalmente son importantes en las actitudes frente al castellano y al gallego, así como una comercial, donde tienen más impacto las fuerzas del mercado, la globalización y la presencia del inglés y otras lenguas extranjeras», explica.

En total, recogió un corpus de 16.500 elementos que clasificó a partir de varios parámetros como el origen, el agente emisor o la fecha: «Este estudio cuantitativo me dio una base robusta para poder interpretar la función informativa o simbólica de las lenguas y hacer un análisis multimodal, es decir, tanto del texto como de otros recursos visuales que aparecen asociados como banderas, escudos o símbolos de ciudades, entre ellos, el olivo de Vigo o la vieira de Santiago».

Uno de los principales resultado es que el español es «el protagonista del paisaje lingüístico de Galicia», destacándose «muy por encima» del gallego, que es la segunda lengua pero que, en algunos casos del ámbito urbano, incluso está más cerca del inglés. Aunque también apareció otro dato curioso: «Nuestro idioma se utiliza a menudo por su valor identitario, sin embargo, entre los 16.500 elementos no encontré ni un solo caso de español utilizado por su potencial simbólico. Nos da una pista muy significativa de la consideración que tienen las dos lenguas cooficiales».

Un ejemplo de la convivencia de elementos de distintos estratos en Vigo: la placa de principios del siglo XX en el que se indica el nombre de la vía en español y la otra, más reciente, en la que aparece en gallego.

Un ejemplo de la convivencia de elementos de distintos estratos en Vigo: la placa de principios del siglo XX en el que se indica el nombre de la vía en español y la otra, más reciente, en la que aparece en gallego. / Cedidas

La tesis revela además comportamientos desiguales entre los grandes núcleos de población: «No solo hay diferencias en la distribución y funciones de cada lengua entre lo rural y lo urbano sino también dentro de las ciudades. Santiago destaca muy claramente porque es en la que se promociona el gallego con más fuerza en el espacio público. En Vigo y A Coruña el uso del español es mucho mayor y, aunque en usos particulares están más o menos a la par, en A Coruña incluso se utiliza en textos institucionales. En Vigo hay un mayor cumplimiento de los compromisos».

«Dentro de las ciudades, las zonas de nivel socioeconómico alto son más innovadoras, tienen mayor diversidad lingüística, y el gallego aparece más reducido a usos institucionales o asociado a un ámbito en el que se quiere reclamar la autenticidad o tradición de un producto o servicio. Mientras que en las zonas de nivel bajo, aunque tampoco es protagonista, tiene algo más de representación en usos particulares», añade.

Por su parte, el inglés en el rural apenas aparece en las señales de STOP: «Las lenguas extranjeras tienen muchísima más presencia en las ciudades y, principalmente, en las zonas de mayor actividad comercial».

«El paisaje lingüístico es un barómetro de la situación sociolingüística. Refleja todas estas dicotomías y además te permite ver la evolución. En este sentido, es muy interesante ver la estratificación temporal de mensajes y Vigo es la ciudad en la que se conservan más ejemplos de esta convivencia de elementos por un cambio de lengua», apunta.

La intención de Suárez Canal es seguir estudiando alguna de las «muchísimas vías» que ha dejado abiertas su tesis: «Ni por asomo es un trabajo concluido ni cerrado».

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