Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Urbanismo

Cesiones de desarrollos privados y expropiaciones, armas clave para exprimir en Vigo la potencialidad del nuevo PXOM

El papel del Concello será clave para la recuperación del patrimonio industrial abandonado y el impulso de nuevas dotaciones

Darle una nueva vida a la antigua conservera Bernardo Alfageme, entre los objetivos del Concello de Vigo.

Darle una nueva vida a la antigua conservera Bernardo Alfageme, entre los objetivos del Concello de Vigo. / Marta G. Brea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

Un Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) es un instrumento clave para el desarrollo de una ciudad, a la par que complejo y con múltiples vertientes. Para exprimir al máximo el documento que está vigente en Vigo desde agosto del año pasado, el papel del Concello y del resto de administraciones públicas resulta fundamental, pero también el rol que deben jugar en otros ámbitos en los que su desarrollo es responsabilidad de promotores privados o en aquellos en las que entran en juego herramientas que habilita la legislación como son las expropiaciones.

En el caso del planeamiento vigués, en Praza do Rei están marcados en rojo ámbitos como, por ejemplo, en el que se ubicaba la antigua Panificadora. En pleno corazón de la ciudad, su desmantelamiento desde el cierre de las instalaciones es claramente visible y, hasta ahora, no han tenido éxito las maniobras de los distintos gobiernos municipales. Concretar el proyecto expropiatorio con todas las garantías legales es el principal desafío del Concello en estos momentos para desarrollar allí un uso eminentemente público y dotacional que permita coser la trama urbana en una zona clave como es el barrio histórico vigués.

También en Bouzas el desafío es mayúsculo, más si cabe después de que los planes especiales incoados para las antiguas fábricas de Bernardo Alfageme y La Artística se encontrasen con la negativa ambiental de la Xunta, obligando a tramitarlos por la vía más rigurosa y que dilatará los plazos de ejecución muchos años. En ambas áreas, la normativa urbanística obliga a ceder al Concello instalaciones como la nave principal de la conservera para plantear en ella un uso ciudadano, sin menoscabo de los desarrollos residenciales que se contemplan para que sea rentable económicamente.

Por otro lado, el PXOM en vigor contempla también actuaciones estratégicas para las que el consistorio se reserva el derecho de recurrir a la expropiación para hacerse con la propiedad de inmuebles o terrenos y tener total libertad para desarrollar proyectos. Es el caso de una nave industrial abandonada entre Marqués de Valterra y Jacinto Benavente, junto al pabellón municipal de O Berbés, donde se prevé aprovechar esos 18.000 metros cuadrados ahora ruinosos transformándolos en una dotación pública, como una pieza más del puzle existente en la zona compuesto por el pabellón, el albergue, la casa del mar y el CEIP Ramón y Cajal. Contribuiría, además, a servir como nexo entre el futuro barrio do Cura y Beiramar.

Otro desarrollo importante que contempla el planeamiento urbanístico es en Cabo Estai, donde se contempla la adquisición de 70.000 metros cuadrados para construir un gran complejo deportivo, al que se añadirían otros servicios públicos y una gran zona verde al otro lado de Ricardo Mella.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents