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Entrevista | Juanjo Giménez Director de cine

«Vigo va a ser protagonista y se va a reconocer absolutamente en mi nueva película»

«Nuestra historia tiene un misterio y un halo especial», avanza

Juanjo Giménez, director de cine: «Vigo va a ser protagonista y se va a reconocer absolutamente en mi nueva película»

Jose Lores

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Juanjo Giménez ha elegido Vigo para rodar su nueva película. El director barcelonés, reconocido internacionalmente por el cortometraje «Timecode», con el que fue nominado al Óscar, regresa a una ciudad en la que ya había trabajado para contar ahora una historia de amor entre dos personajes que viven, de algún modo, fuera del centro. Sin título definitivo todavía, el proyecto mezcla intimidad, rareza y un leve eco de ciencia ficción, con Vigo como escenario reconocible y con peso propio dentro del relato.

La película trata sobre dos personajes que se encuentran en el transcurso de sus vidas y que, de alguna manera, son dos inadaptados sociales. ¿Qué le interesaba contar con esa premisa?

Creo que es demasiado pronto para hablar de un mensaje. Incluso diría que eso queda un poco fuera de la ambición que tengo ahora, que es centrarme en explicar bien la historia. El mensaje vendrá mucho más tarde, si es que hay alguno. La película es una historia de amor absolutamente. Las dos personas son peculiares, las dos tienen algo que las hace ser un poco outsiders, un poco ajenas a lo que ahora se llama el mainstream, pero es una historia de amor, sí.

¿Cómo ha sido el proceso de casting para elegir a los protagonistas?

Los actores son Pol López y María Leite. A Pol lo tenemos desde hace tiempo. Es un actor al que he seguido mucho; es catalán, como yo, y trabaja habitualmente en teatro en Barcelona. He visto varios trabajos suyos, también alguna serie de televisión y películas. Es alguien a quien admiro y creo que entre los dos estamos construyendo la historia y su personaje. A María Leite no la conocía. Es una actriz portuguesa con experiencia en Portugal, pero no en España, y esta es una de sus primeras apariciones en una película española. Creo que tiene un talento excepcional y que los dos funcionan muy bien juntos.

En los últimos años, películas como «Romería» también han escogido Vigo para rodar. ¿Por qué eligió esta ciudad para su nueva película?

Yo ya había trabajado antes en Vigo. Rodé aquí una película, un cortometraje que se llamaba «Rodilla», un corto de fútbol. Conozco Vigo y he rodado aquí. También he trabajado varias veces en Galicia, un lugar al que me siento muy ligado. En este caso, con la productora, con Luisa Romeo, surgió la idea de visitar Vigo y ver si encajaba en la historia. La verdad es que desde el principio la ciudad tomó protagonismo. Toda la acción se desarrolla aquí, la vemos desde muchos puntos de vista y Vigo es protagonista.

¿Puede adelantar algunos de los espacios en los que se va a rodar?

Vamos a rodar en el puerto, por el centro, en muchos sitios. Ahora mismo no tengo la lista exacta, pero Vigo va a ser protagonista y se va a reconocer absolutamente.

¿Se están sintiendo acogidos por la ciudad?

Absolutamente. Agradezco mucho cómo se nos está tratando en general, desde gente que nos facilita sus localizaciones hasta bares o restaurantes que nos acogen, o las personas con las que vamos tratando durante el rodaje. El trato está siendo excelente.

¿Cómo inició su carrera en el cine? ¿Qué le llevó a dedicarse a esta disciplina?

Me tengo que remontar bastante atrás. Yo soy economista y trabajaba en la empresa privada. Empecé escribiendo historias para mí y para otras personas y, al final, acabas probando a dirigir o a realizar alguna de esas historias que has escrito. De ahí en adelante. Estuve en una escuela de cine en Barcelona, que ya no existe, y a partir de ahí fue paso a paso. Hace mucho tiempo que no me veo haciendo otra cosa que películas.

La película todavía no tiene título definitivo. ¿Hay alguna explicación detrás de esa espera?

Hay un título provisional, pero la idea es que el título definitivo aparezca en el momento adecuado. Sabemos que llegará, pero de momento solo tenemos un título de trabajo, que es una palabra inventada y que no va a ser el título definitivo de la película. No puedo decir cuál será porque no lo sé. Creo que aparecerá. Con los títulos pasa una cosa: si uno se pone a pensar profundamente en sacar uno, no aparece.

¿Qué opinión tiene del cine actual?

Hay mucho que hablar ahí. Creo que hay suficiente variedad. Por un lado, parece que hay una estandarización galopante. Las grandes plataformas de streaming hacen que exista cierta estandarización en la forma de explicar historias. Pero, por otro lado, hay una diversidad brutal. Cada vez hay que buscar más activamente esas películas diferentes o ese cine especial. Los medios generalistas nos llevan por el mismo camino y, para escapar de eso, aunque debería ser más fácil con Internet y los medios digitales, ocurre casi al revés. La búsqueda tiene que ser más activa para encontrar cosas distintas. Hay mucha gente haciendo cosas interesantísimas, igual o más que en cualquier otra época del cine. Solo que hay que buscarlas.

¿Se siente vinculado a algún género o corriente concreta?

La verdad es que eso quizá lo tendrían que decir otros. Yo soy muy malo analizándome. Sinceramente, creo que sigo mi camino y, si alguien ve relaciones con alguna línea o alguna escuela, está más allá de mi alcance como analista. Tengo mis referentes y cineastas que me gustan, eso es inevitable, pero asociarme a una corriente o a una tendencia, la verdad, no.

¿Cuáles son esos referentes?

Depende del día. Ayer estábamos haciendo un plano y dije que era un plano estilo Kaurismäki, que por cierto estuvo a punto de rodar aquí en Vigo, aunque al final no pudo. Kaurismäki es uno de mis referentes, pero tengo muchos más. Dependiendo del día de la semana podría decir uno distinto.

¿Y para esta película?

Kaurismäki es uno clarísimo para esta película. Pero también podría estar Tati o los episodios de «The Twilight Zone», «La dimensión desconocida». Hay un poco de todo.

¿La película nace de referencias vinculadas a autores como Silverberg o Matheson?

Ese es el germen, pero luego el proyecto ha pasado por muchas etapas. De hecho, he puesto mucho de mí. Y no digo en broma lo de autobiográfico. No lo es literalmente, pero sí hay muchas cosas vividas por mí en la película o que salen de mi propia experiencia.

Antes comentaba que se siente muy ligado a Galicia. ¿De dónde nace esa relación?

Primero, porque he tenido socios gallegos. Con mi productora también he coproducido películas gallegas. Yo soy catalán y mi madre era aragonesa, así que por nacimiento y por familia no tengo nada que ver con Galicia, pero profesionalmente he colaborado mucho con la comunidad.

En su trayectoria ha estado nominado a un Óscar y ha recibido premios en distintos festivales. ¿Cómo se lleva todo eso?

Cuando suceden esas cosas, lo que hay que hacer es disfrutarlas y, sobre todo, compartirlas con el equipo. Yo me llevé a todo el equipo a Los Ángeles para que disfrutaran del momento. Eso es algo que no se puede planificar. Creo que nadie hace películas pensando en cosas así, o al menos yo no lo concibo de esa manera. Luego sucede y, si sucede, hay que disfrutarlo como el que más. A nadie le amarga un dulce.

¿Qué papel cree que juegan hoy los festivales de cine?

Los festivales han ido evolucionando y ahora se han convertido en algo imprescindible para las películas. Si no pasas por festivales y no tienes cierta repercusión, tu película difícilmente va a encontrar público. Hace 20 o 30 años era diferente, había bastantes películas que iban al margen de los festivales, pero ahora eso es casi imposible. Los festivales se han convertido en algo crucial. No digo que sea la mejor de las soluciones; antes quizá había más vías, la comercial u otras, pero ahora los festivales son fundamentales.

¿Qué cree que puede suscitar esta película en los espectadores?

Ahora mismo estoy tan metido en el plano siguiente que casi no sé ni lo que pienso. Pero creo que todo el equipo comparte la sensación de que nuestra historia es original y se diferencia de lo que se está haciendo. Tiene un toque especial y eso es lo que estamos mimando. Queremos que la gente diga: esto quizá no sea nuevo o revolucionario, pero tiene algo que lo aparta de lo que estamos acostumbrados a ver. Esperemos conseguir ese misterio y ese halo de algo especial.

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