Alojamiento vacacional
Inversores compran tres edificios en el centro de Vigo para dedicarlos a pisos turísticos
Están ubicados en Gran Vía, María Berdiales y María Auxiliadora y ofrecerán más de cincuenta plazas
Los futuros gestores estudian destinar la planta baja a comedores para ofrecer desayunos y comidas a los huéspedes

El edificio de María Auxiliadora que se dedicará íntegramente a pisos turísticos. / Pablo Hernández Gamarra
Los grandes inversores ven en Vigo un enorme potencial económico. La ciudad olívica está ya entre los diez destinos favoritos de los turistas nacionales según un estudio de la plataforma de viajes Civitatis, algo que en absoluto está pasando desapercibido para grandes empresas y promotoras inmobiliarias. Entre ellas se encuentran inversores, cuyos nombres prefieren mantener de momento en el anonimato, que han comprado tres edificios enteros en pleno centro de Vigo para destinarlos al alquiler vacacional.
Concretamente, el número seis de la calle María Auxiliadora, otro en María Berdiales y un tercero en Gran Vía. Los dos primeros ya se han rehabilitado y abrirán de forma inminente para el uso turístico. Con el de Gran Vía, sin embargo, todavía están trabajando en conseguir la licencia y se espera que pueda abrir a finales de año. El formato de todo ellos será de inmuebles boutique, pero a diferencia de habitaciones, como los hoteles, ofrecerán pisos, la mayoría destinados a un total de cuatro personas.
En total, se habilitarán en estos tres edificios más de cincuenta plazas vacacionales para turistas. ¿Y quién explotará estos negocios? Será la empresa viguesa Yourbesthost, que pagará un alquiler por esos tres inmuebles y será la encargada de su gestión integral. Uno de los socios, Rodrigo Gómez, explica que el objetivo, en temporada alta, es ofrecer esos pisos a unos 120 euros la noche. Para dar facilidades a los huéspedes, intentarán llegar a acuerdos con parkings del centro para ofrecerles aparcamiento a precios reducidos.
Una de las principales novedades es que entre las ideas que tienen en mente se encuentra es habilitar como comedor alguna de las plantas bajas ya sea de esos edificios o de otros que gestionan en la ciudad. El objetivo sería ofrecer desayunos y comidas a los huéspedes sin necesidad de que salgan de la propiedad. Esta propuesta sería completamente novedosa, porque hasta el momento los edificios destinados a alquiler vacacional en la ciudad no cuentan con servicio de cocina y un comedor propio, sino que derivan a los huéspedes a locales de hostelería con los que tienen algún convenio.
De esta forma, las empresas de pisos turísticos se acercan todavía más a la oferta de los hoteles. La prueba es que la mayoría ofrecen a todos los huéspedes una recepción las 24 horas del día. Por lo general, no obstante, es telefónica y las personas al otro lado del aparato trabajan para una centralista, en algunos casos ubicadas en otras ciudades. Atienden en varios idiomas diferentes al ser conscientes de las distintas procedencias de los clientes. Y también permiten realizar el check-in de forma online para ahorrar tiempos. Pero no solo eso. Los pisos funcionan a través de domótica, lo que permite un control de los accesos, una gestión inteligente de la temperatura y ahorro energético ya que la climatización y las luces se activan únicamente cuando es necesario.
Normativa
Hay que tener en cuenta que estos tres nuevos edificios de pisos turísticos, al destinarse integralmente al uso vacacional, no estarán afectados por la ordenanza municipal del Concello de Vigo sobre este tipo de alojamientos. Y es que la normativa contempla, entre otras cuestiones, que los pisos turísticos únicamente se puedan implantar en edificios de uso completo o con circuitos diferenciados para el acceso de los huéspedes y que, en ningún caso, puedan habilitarse cuando en la planta inmediatamente inferior existan viviendas de uso habitual.
Desde 2025, además, las comunidades de propietarios pueden votar para que se prohíban los pisos turísticos, necesitándose al menos un 60% de los votos que computan tanto por personas como por cuotas de participación. Por otro lado, el 1 de julio del mismo año se puso en marcha el sistema de la «ventanilla única de registro», que obliga a censar oficialmente las viviendas como turísticas para que reciban un número con el que después ya pueden anunciarse. Hasta esta medida era complejo controlar los fraudes y, desde que se aprobó, decenas de miles de solicitudes fueron rechazadas. Todas estas limitaciones afectan sobre todo al pequeño propietario que quiere destinar una vivienda al alquiler vacacional, pero no precisamente a grandes inversores o empresas, que pueden destinar la totalidad de un edificio a dicho uso.
Este endurecimiento de las condiciones tanto desde la normativa municipal del Concello de Vigo como de la propia Ley de Propiedad Horizontal explica, por ejemplo, que el crecimiento de pisos turísticos se ha frenado en Vigo después de años completamente desbocado. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la ciudad ha perdido en apenas un año unos trescientos alojamientos de este tipo. Es una tendencia generalizada en el país y en la comunidad autónoma, donde en municipios como A Coruña también se han reducido de forma considerable.
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