DOBLE CRIMEN
El asesino de la calle Oporto de Vigo, en semilibertad y con trabajo, 20 años después
El asesinato con 57 puñaladas del que fueron víctimas dos jóvenes gais el 13 de julio de 2006 fue calificado en sentencia de «atroz e inhumana» barbarie
Jacobo Piñeiro, que extinguirá su condena en 2031, ya salió de A Lama y cumple la pena a día de hoy en el CIS de Vigo, del que sale a diario para trabajar

Jacobo Rial Piñeiro, en 2010, cuando se celebró el segundo juicio en su contra. / Jesús de Arcos
«Estamos ante todo un lujo de barbarie, ante una escalofriante, inhumana y atroz agresión, merecedora de la máxima sanción». Con estas palabras describió el magistrado encargado de redactar la sentencia el doble crimen de la calle Oporto de Vigo. Mañana lunes se cumplen dos décadas desde el asesinato del que fueron víctimas los jóvenes gais Isaac Al Daní Pérez Triviño y Julio Anderson Luciano en el piso donde residían. Jacobo Piñeiro Rial, un joven cangués entonces de 28 años, les asestó casi 60 puñaladas y quemó sus cuerpos. Pese a la cruel ejecución, un primer jurado popular lo exculpó de los asesinatos, aunque aquel veredicto sería corregido por un nuevo tribunal ciudadano en el segundo juicio. El agresor fue finalmente sentenciado a 58 años de cárcel, aunque con un máximo de cumplimiento de 25. Con una condena que se extinguirá en 2031, a día de hoy está en semilibertad. Su primer contacto con la calle mientras estaba en la prisión de A Lama fueron los permisos penitenciarios, pero desde hace tiempo cumple en el Centro de Inserción Social (CIS) Carmen Avendaño, ubicado en la avenida de Madrid de Vigo, de donde sale a diario para trabajar.
Jacobo Piñeiro continúa clasificado en segundo grado penitenciario, pero se le ha aplicado el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, el que permite mezclar «aspectos característicos» de otros grados, en este caso del tercero, lo que le abrió la puerta a su traslado al CIS vigués, de donde sale cada día y regresa para dormir.
Esta modalidad permite a los reos tener además salidas de fin de semana. Las fuentes consultadas señalan que el comportamiento en prisión del autor del doble crimen ha sido «modélico» y que lleva ya años en el centro vigués sin incidencias en cuanto a normas u horarios.
«Aquel día se paró la ciudad»
Este hombre que hoy ronda los 50 años es el autor de uno de los crímenes homófobos más violentos que se recuerdan en España. Jacobo, que aquella madrugada estaba en el piso de los fallecidos porque había conocido a una de ellas en un pub de Vigo, les asestó en total 57 puñaladas.
Las víctimas, que tenían 22 y 32 años, sufrieron una agonía atroz, tras lo cual el asesino prendió cinco focos de fuego en la vivienda, dos de ellos en los propios cadáveres.
«Aquel día se paró la ciudad», recuerda Fran Fernández. El que fue presidente de Pvlse, asociación LGTBI que siempre trabajó mantener viva la memoria de las dos víctimas, aún tiene grabada en su memoria aquella trágica jornada del 13 de julio de hace 20 años.
Él tenía una estrecha amistad con Isaac Al Daní, quien de hecho, desvela, está enterrado en el panteón de su familia. «Era un chico fantástico, alegre, le encantaba el diseño gráfico», describe, relatando que tanto Al Daní como Julio, al que también conocía, trabajaban en el mundo de la noche.

Marta, la madre de Isaac Al Daní, tras el segundo veredicto que en 2010 condenó a Jacobo Piñeiro. / FdV
«Fue el crimen homófobo más bestia y está en el olvido», lamenta. Aunque «con sudor y lágrimas» han ido ganando derechos, «los discursos de odio y la discriminación» continúan presentes. «Estamos incluso peor que antes. Casi cada día que abro las redes sociales veo una agresión en algún punto del país», reflexiona.
«Me marcó profesionalmente»
Y es que el crimen de la calle Oporto no solo destacó por esa «atroz» barbarie que describía el magistrado. El caso derivó en el mayor error judicial protagonizado por un jurado en Vigo. En el primer juicio, tras alegar el acusado que actuó movido por un miedo insuperable por temor a ser violado o asesinado por las víctimas, el tribunal popular, obviando el resto de pruebas, lo declaró no culpable de los asesinatos. Solo fue culpabilizado del incendio.
Nadie se esperaba aquel dictamen. La imagen de varios de los jurados bajando la cabeza y cubriendo su rostro durante la lectura del veredicto está en el recuerdo de quienes estuvieron aquella tarde en la sala de vistas.
«Fue uno de los casos más complicados a los que me enfrenté. Me marcó profesionalmente. Yo creo que a día de hoy eso no hubiese ocurrido», afirma Tomás Santodomingo, que ejercía la acusación particular, sobre la inexplicable absolución. «Si en vez de ser dos gais fueran dos chicas, el veredicto habría sido otro», exclamó de hecho este abogado aquel día, al tiempo que la Fiscalía, «escandalizada», asumía que la exculpación era una «fracaso del sistema».
Marta Pérez Triviño, hoy fallecida y madre de una de las víctimas, rompió a llorar tras el veredicto: «Dejan en libertad a un asesino confeso, espero que les quede en su conciencia».

La manifestación que se celebró en protesta por la absolución, con una pancarta con las fotos de Julio e Isaac Al Daní. / Joel Martínez
El dictamen del jurado, que fue anulado y corregido en el segundo juicio, provocó una reacción social a través de internet y con una manifestación en Vigo. Rober Bass fue el impulsor. Este vecino de Vigo actuó movido por la «indignación» tras leer en los periódicos la noticia del veredicto exculpatorio.
«Usé las redes sociales y empecé a actuar. Después se unió más gente, asociaciones y yo ya me retiré. Mi interés no era encabezar nada, sino mostrar mi indignación por una injusticia», resume. Una injusticia que se acabó enmendando con una contundente condena.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los precios disparados dejan sin comprador más de 130 viviendas nuevas en Vigo
- ¿Fumata blanca en el aeropuerto de Peinador?: las 10 rutas desde Vigo y su presupuesto a los que apuntan Concello y Diputación para el acuerdo
- Vithas Vigo se convierte en el tercer hospital de España en administrar los primeros fármacos frente al alzhéimer
- Dos toneladas de microplásticos llegan a la ría de Vigo cada año desde el Morrazo
- Abraham Mateo consigue dejar 'loco enamorado' al público de Castrelos
- La nueva sede de Ibermutua en Vigo cumple un año concluida y sin avances para poder abrir
- De local comercial vacío a sala de exposiciones para 1.000 personas junto al Auditorio Mar de Vigo
- La plaza monumental de Vigo que se desmanteló y esparció por la ciudad