Movilidad
Vigo necesita sumar al menos cincuenta conductores de taxis los fines de semana para cubrir la demanda
La escasez de chóferes los sábados y los domingos provoca una fuga de clientes a los VTC
La obligación de trabajar por turnos y acabar con la autorregulación horaria, una de las soluciones que plantea el sector

Parada de taxis en el aeropuerto de Peinador, en una imagen de archivo. / Pablo Hernández Gamarra
Desde hace cuatro décadas, Vigo tiene un total de 553 licencias de taxi. La cifra se ha mantenido invariable desde los años ochenta y actualmente no está sobre la mesa una posible ampliación. Hay que tener en cuenta, no obstante, que los titulares de esas licencias necesitan a conductores a los que poder contratar durante determinadas horas para que ellos descansen y poder, de esta forma, tener el vehículo la mayor parte del día en la calle para hacer traslados de pasajeros. Y son precisamente esos conductores los que escasean de forma alarmante en la ciudad.
Pese a las constantes pruebas para sacarse el carné de taxista que ha convocado el Concello, varias de ellas extraordinarias, el nivel de aprobados es muy reducido y los que lo consiguen, posteriormente no se suman al mercado laboral. El motivo: la negativa a trabajar los fines de semana, concretamente las tardes y noches de los viernes y sábado, además de los domingos. Y es precisamente en esas jornadas cuando más taxistas se precisan en la calle al ser los momentos de mayor demanda, sobre todo derivados del ocio nocturno y del turismo.
«Se necesitan unos cincuenta coches más durante cada una de esas jornadas, porque de otra forma los clientes van a seguir buscando otras opciones», apunta el secretario de la Asociación Provincial de Autopatronos del Taxi de Vigo y Provincia de Pontevedra, Alfredo Estévez. Se refiere, obviamente, a que hay gente que, a falta de taxis disponibles durante esos momentos de aluvión de peticiones de servicios, acaba decantándose por solicitar un Uber aunque a esas horas funcionen con la tarifa dinámica, es decir, precios más elevados por la alta demanda.
La solución no es sencilla. Entre las que proponen voces autorizadas del sector del taxi de Vigo sería que la administración obligue a los conductores a trabajar por turnos. Y es que hay que tener en cuenta que ahora mismo los taxistas se autorregulan su horario, pudiendo elegir cuántas horas están en la calle al día y cuándo descansar. Es decir, cada uno elige cuándo trabajar y cuándo no. Y, obviamente, los fines de semana es cuando la mayoría deciden no hacerlo.
Otro de los principales problemas de la falta de contratación de conductores es el coste que supone para el titular de la licencia del taxi. Según fuentes del sector en la ciudad, un seguro que cubra al titular y al conductor contratado no baja de los 6.000 euros. «Tendríamos que trabajar varios meses solo para cubrir esos gastos», explican esas fuentes.
Los taxistas de la ciudad se han reinventado en el último año, especialmente desde la llegada de Uber a Vigo. Para ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos, las diferentes centrales y asociaciones que operan en la ciudad han sacado varias aplicaciones para solicitar un taxi directamente desde el móvil, una reclamación histórica de los usuarios. Pese a la buena acogida, lo cierto es que si no hay un suficiente número de taxistas en la calle, medidas como esas no solucionan la falta de conductores en las horas de mayor demanda.
Hay taxistas que, al no tener choferes a los que poder contratar, llegan a trabajar más de trece horas diarias para facturar lo máximo posible a lo largo del día. Los asalariados tienen su propio convenio, en donde se les marca sus horarios y sus correspondientes descansos. Es decir, son los titulares de los taxis, los patronos, los que llevan a cabo esas jornadas maratonianas en el vehículo al tener que pagar por los seguros y también el sueldo del conductor, en caso de tener a alguno en nómina.
El eterno conflicto con Uber
Mientras intentar arreglar sus dificultades internas, los taxistas de Vigo continúan sumando presión contra los Uber. Hay que recordar que los vehículos de la multinacional llevan operando en la ciudad más de un año pese a que no cuentan con la licencia municipal para realizar traslados urbanos de pasajeros.
El último episodio fue hace apenas un mes, cuando «cazaron» a un VTC que el mismo día pero a horas diferentes circulaba por la carretera de Camposancos con una matrícula azul, la obligatoria tanto para taxis como para VTC, y posteriormente aparecía con una placa blanca por la avenida de Castelao, en Coia. El sector entiende que esta manipulación de la matrícula busca esquivar la vigilancia policial durante los traslados de pasajeros por Vigo y evitar de esta forma las correspondientes multas por realizar estos traslados sin la autorización municipal.
La Policía Local también sigue poniendo multas a los VTC que prestan servicios entre distintos puntos de la ciudad pese a carecer de permiso. Según los datos del Concello de principios de junio, se habían abierto casi 140 expedientes sancionadores, además de inmovilizar a 114 vehículos, que fueron trasladados por la grúa al depósito municipal.
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