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Superación

Seek, el muralista que convirtió su enfermedad en impulso para vivir del arte

Daniel Fernández Vargas, conocido artísticamente como Seek, encontró en la pintura mucho más que una vocación. Tras convivir desde la adolescencia con una grave enfermedad pulmonar, convirtió el muralismo en refugio, en lenguaje propio y, finalmente, en una forma de ganarse la vida

El muralista Dani Seek explica su proceso creativo

Pedro Mina

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Vigo

Una discapacidad no tiene por qué vivirse como una limitación, y menos a la hora de trabajar. Un buen ejemplo es el de Daniel Fernández Vargas, conocido artísticamente como Seek, a quien una discapacidad pulmonar no le impidió seguir pintando murales ni cumplir su sueño de vivir del muralismo.

Comenzó en el grafiti hace once años y, como les ocurre a muchos jóvenes que se acercan a este movimiento urbano, todo empezó con una imagen en la calle. «Un día me llamó la atención un grafiti en la autopista; de ahí probé a coger un spray», recuerda. En aquel momento, Dani ya intuyó que no lo iba a soltar en mucho tiempo, quizá «en toda la vida», comenta. Poco a poco esa curiosidad fue creciendo y siguió pintando murales, aunque todavía no se planteaba la posibilidad de dedicarse profesionalmente al arte.

Para Seek, una de las claves del grafiti está en el aprendizaje autodidacta, en ir descubriendo poco a poco el mundo de la pintura. «Todo se trata de evolucionar», resume. Con la ayuda de sus amigos fue probando distintas técnicas. «De vez en cuando me iba con un amigo y hacíamos el juego de pintar solo con una pértiga y rodillo en alturas», explica. Aquellos ensayos acabaron dando paso a obras y murales en grandes fachadas.

A los 17 años le diagnosticaron una hipertensión arterial pulmonar. A partir de ahí, se vio obligado a renunciar a muchas de las actividades que formaban parte de su rutina, entre ellas el baloncesto, un deporte con el que soñaba llegar a ser profesional. Aun así, nunca dejó de pintar. El arte, dice, era «la otra pata que me quedaba para apoyarme». La pintura se convirtió en una vía de escape para «llevar un poco mejor, dentro de lo posible» la enfermedad.

Además, sus limitaciones físicas reducían notablemente sus opciones laborales. Fue entonces cuando aparecieron la Fundación ONCE e Inserta Empleo Galicia. Al principio, Dani no terminaba de encajar en ningún trabajo: sus capacidades físicas, su estado de salud y sus aspiraciones personales no encontraban acomodo en una salida profesional clara.

Todo cambió en 2021, cuando recibió un trasplante de pulmón que marcó un antes y un después en su carrera artística y también en su vida. Aunque sigue siendo un paciente crónico y necesita cuidados importantes, la operación le devolvió la posibilidad de proyectar un futuro y de seguir pintando con otra perspectiva.

El medio ambiente y la sostenibilidad son hoy dos pilares fundamentales de su obra. Debido también a su discapacidad, ha empezado a sustituir progresivamente los materiales tradicionales por pinturas ecológicas. «Lo estoy intentando llevar a pintura sostenible, tanto por mi discapacidad como por mis valores», explica. Con ello reduce el impacto ambiental de sus trabajos y refuerza una línea creativa muy vinculada a su forma de entender el mundo.

Con sus murales pretende mejorar la relación entre las personas y la naturaleza. Cada obra nace de una investigación previa sobre el lugar en el que va a intervenir: su fauna, su flora, su patrimonio cultural. El objetivo es que quienes contemplen el mural descubran algo nuevo sobre el entorno en el que viven.

Fue gracias al apoyo de Inserta Empleo Galicia cuando Dani empezó a plantearse seriamente que su afición podía convertirse en una profesión. A partir de ahí inició un proceso de formación, participación en certámenes y profesionalización.

En la actualidad, lleva un año con su propia empresa, trabajando como muralista autónomo. «Voy creciendo y voy aprendiendo de los errores», comenta, y lo dice como algo positivo: «es como mejor se aprende». Para dar ese paso contó con la ayuda de Inserta Empleo y, si todo sigue el camino previsto, podrá beneficiarse también de las ayudas al emprendimiento promovidas por la Fundación ONCE, orientadas a impulsar proyectos empresariales liderados por personas con discapacidad.

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