Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Pollo Pepe llena Castrelos de cuentos, canciones y sonrisas en una tarde para los más pequeños

El gran auditorio al aire libre de Vigo aparcó por unas horas los grandes conciertos para dar paso a los protagonistas más pequeños del verano. Cientos de familias llenaron este lunes el recinto para disfrutar de un espectáculo que hizo cantar, bailar y participar a un público infantil entregado desde el primer minuto.

El Pollo Pepe abarrota Castrelos

Jose Lores

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Los protagonistas de la tarde de este lunes no fueron las luces del escenario ni la escenografía, sino los cientos de niños que, desde mucho antes del comienzo de la función, corrían por las gradas de Castrelos con la impaciencia de quien está a punto de encontrarse con un viejo conocido. Muchos reconocían al instante al Pollo Pepe, ese personaje de grandes ojos y patas enormes que les ha acompañado en sus primeros años de lectura. Otros lo descubrían por primera vez, de la mano de padres y abuelos que buscaban un plan familiar para la tarde del domingo.

El auditorio vigués cambió por unas horas los grandes conciertos por un ambiente de cuento. Carritos de bebé, mochilas, botellas de agua y pequeños espectadores ocupaban buena parte del recinto mientras sonaban las primeras canciones. Bastó la aparición del protagonista para que decenas de voces respondieran al unísono con gritos de emoción y aplausos espontáneos.

Durante la representación de La gran aventura del Pollo Pepe apenas hubo tiempo para el silencio. Los más pequeños siguieron la historia con atención, señalaron a los personajes cuando aparecían sobre el escenario e intentaron ayudar al Pollo Pepe en su aventura para encontrar a su madre. Cada intervención de Clea la cerdita, Ramona la rana o López el perro despertaba nuevas risas entre un público completamente entregado, que no dudó en responder a las preguntas lanzadas desde el escenario.

La música hizo el resto. Las canciones sirvieron para romper la barrera entre los actores y el público, con numerosos niños levantándose de sus asientos para bailar al pie de las gradas o imitar las coreografías.

La cuidada puesta en escena, con coloridos decorados y un ritmo ágil, mantuvo la atención del público infantil durante toda la función. Los cambios de escenario, los efectos visuales y el humor facilitaron que la historia avanzase sin perder el interés de unos espectadores especialmente exigentes cuando algo deja de sorprenderles.

La gran aventura del Pollo Pepe fue la primera actuación del verano para niños en Castrelos. La próxima cita para los más pequeños llegará el 20 de julio, con la versión musical de El traje nuevo del Emperador.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents