Cultura japonesa
Japón aterriza en la ciudad de Vigo de la mano de la exposición Kokoro
El anime, el manga, el cosplay, los videojuegos o el K-Pop fueron los principales protagonistas de una doble cita celebrada este fin de semana en el Ifevi

Imagen: Jose Lores / Edición: Eli Regueira
Las altas temperaturas no frenaron a los amantes del cosplay. La cultura tradicional japonesa reinó este fin de semana a través de la exposición japonesa Kokoro, celebrada en el Instituto Ferial de Vigo (Ifevi). Miles de personas de distintas ciudades se acercaron hasta el recinto para sumergirse en un mundo de fantasía. Una cita otaku cargada de actividades que se vuelve imprescindible para los seguidores del arte asiático.
«Das ferias da contorna é a mellor de todas, a recomendo ao cen por cento», proclama la pontevedresa Xipi.cos, que se acercó hasta la feria junto a su amiga Pastafrolita, de Ourense. El evento se desarrolló a lo largo del sábado y del domingo. Los asistentes disfrutaron de entretenimientos como un kahoot de One Piece, proyecciones de anime, desfiles de los mejores cosplays, karaokes, videojuegos, espectáculos de artes samurais o competiciones de K-Pop, entre la amplia y variada oferta que se recogía en la programación para hacer de la visita una experiencia dinámica y entretenida.
«El cosplay para mí es una manera de expresión para pasarlo bien con mis amigos y para desarrollar la creatividad», señala Antifta, que lleva «diez años tranquilamente» dedicándose a este «hobby carísimo». «Cuanto más vas avanzando, más cosas vas aprendiendo y más dinero te vas gastando», explica.
El recinto se llenó de distintos puestos en los que poder compartir una afición común y descubrir productos típicos, artesanía, ilustraciones y todo tipo de objetos y accesorios relacionados con el anime y el manga. Para Alén das avelaíñas representaban un espacio de promoción. Es una comunidad inclusiva de Galicia dedicada a la moda Lolita, inspirada en el rococó y en el barroco. «La moda japonesa me aporta libertad y se aleja del fast fashion», argumenta la portavoz Anaís Fernández.
El espacio se dividía en distintas zonas. Por ejemplo, la Zona Arcade albergaba máquinas recreativas japonesas en las que poder jugar a clásicos que marcaron historia. La Zona Gamer, en cambio, permitía probar consolas next-gen y simuladores. Además, esta edición estrenó la Zona Indie, dedicada a los creadores de videojuegos para apoyar al talento emergente.
La cita permitía conocer a artistas y creadores destacados en el panorama otaku y reunía a invitados internacionales. Es el caso de la italiana Aylin Lab, considerada una auténtica referente del cosplay profesional. Destaca por sus trajes de alta calidad que crea usando materiales como caucho, resina o paja.
La exposición también abre la puerta a la solidaridad. Los miembros de Galicia Squad se dedican a colaborar con otras asociaciones. Este año, participaron en el evento para cooperar con Bicos de papel, con el fin de ayudar a las familias de niños y niñas ingresados en el área de oncología del hospital.
Las entradas tenían un coste de 10 euros si se compraban anticipadamente y 15 euros si se adquirían en la taquilla. Las actividades y torneos requerían de inscripción previa. Varios de ellos eran gratuitos. En otros, había que abonar dos euros, que se destinaban al bote del premio final.
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