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Mercado inmobiliario

Los universitarios vigueses aceleran la búsqueda de piso en un mercado cada vez más caro y estrecho

La falta de oferta y el auge de nuevas vías de búsqueda, como Instagram o grupos de WhatsApp, obligan a los estudiantes a moverse cada vez más rápido para encontrar alojamiento

Dos estudiantes buscan información sobre pisos en Peritos.

Dos estudiantes buscan información sobre pisos en Peritos. / Lucas Soneira

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Vigo

Ante un mercado con menos oferta y una demanda creciente, los universitarios de Vigo se ven obligados a afinar cada vez más sus estrategias para encontrar piso antes que el resto. Esta búsqueda se desarrolla, además, en un contexto de crisis en el que la vivienda se ha consolidado como el principal problema percibido por la ciudadanía, como refleja el último barómetro del CIS.

Al estrés propio de los exámenes, muchos universitarios tienen que sumar la tarea de buscar alojamiento para el próximo curso. Para ello cuentan con varias vías: el tradicional boca a boca, los portales inmobiliarios o las agencias. Sin embargo, en los últimos años el flujo se está desplazando también hacia nuevas plataformas digitales, como cuentas de Instagram especializadas o grupos de WhatsApp.

Iria Fernández, estudiante de Ingeniería Electrónica y Automática de la UVigo, comenzará tercero el próximo septiembre. Pero no fue hasta hace dos semanas cuando su casera le comunicó que no le renovaría el contrato. En plena preparación de los exámenes finales, Iria optó por enviar un mensaje a una cuenta de Instagram dedicada a ayudar a encontrar piso. Publicaron su anuncio y, a través de los comentarios, la contactó la propietaria de una vivienda. Tras visitarla, firmaron el contrato. Ella misma admite que tuvo suerte.

Algo parecido le ocurrió a Pablo Troitiño, estudiante silledense de Ingeniería de Minas y Recursos Energéticos, que encontró en una publicación a dos chicos que buscaban un tercero para completar piso. Estas nuevas fórmulas aceleran el proceso y facilitan el contacto entre las partes, sobre todo en situaciones como la suya, cuando falta un compañero para cerrar una vivienda compartida.

Con todo, las inmobiliarias, uno de los métodos más tradicionales para encontrar piso, siguen plenamente vigentes. Basta ver las colas que se forman a estas alturas del año ante muchas agencias en ciudades universitarias como Santiago. Los propietarios continúan confiando en ellas para gestionar y alquilar sus inmuebles.

El alquiler a estudiantes suele seguir siendo una fórmula rentable, aunque cada vez menos, como reconoce Felipe García, de la inmobiliaria G. Vega. Además, el hecho de que los universitarios acostumbren a compartir piso con amigos o conocidos suele facilitar la convivencia frente a los arrendamientos por habitaciones a personas desconocidas entre sí.

Como alternativa habitacional, la Universidade de Vigo apenas dispone de una residencia pública, situada en el campus de As Lagoas-Marcosende, a unos 11 kilómetros del centro de la ciudad, tal y como reconoce la propia institución en su web, junto a la oferta concertada y privada.

Las opciones, en cualquier caso, son escasas y cada vez más caras. En un mercado donde alquilar una vivienda completa resulta hoy más rentable que reservarla para estudiantes, la oferta para los universitarios se reduce todavía más. Esa ventaja económica que antes podía compensar a los propietarios se ha ido diluyendo a medida que se igualan los precios y pesa también el temor a posibles desperfectos derivados del uso de la vivienda. La consecuencia, si la tendencia se mantiene, apunta en una dirección conocida: menos oferta y precios todavía más altos.

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