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Animales de compañía

Los perros al hotel, sus dueños a Cíes

Turistas y vecinos que se van de excursión a la isla o de viaje de vacaciones dejan a sus mascotas en alojamientos caninos

La mayoría de habitaciones son individuales y el precio por noche parte desde los 22 euros

La trabajadora de O meu can, Lucía Montero, con los huéspedes caninos.

Pablo Hernández Gamarra

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Es un clásico de todos los veranos. Se acerca julio y los vigueses que se van de vacaciones buscan una alternativa para dejar a sus mascotas. Y Vigo cuenta con hoteles caninos precisamente para estos momentos. Es más, los dos principales, Ramalladas y O meu can, están prácticamente llenos desde hace dos semanas. Entre ambos cuentan con un total de unas 110 plazas y la tarifa por noche parte desde los 22 euros, aunque se hacen precios especiales cuando la reserva es de más de diez días. También hay descuentos si una misma persona deja a más de un animal.

«Nosotros aquí tenemos de todo. Hay muchos turistas que mientras se van a las Cíes de excursión nos dejan aquí a sus perros. Aunque lo más habitual precisamente son los vigueses que se van de vacaciones y buscan que les atendamos a sus mascotas», explica Lucía Montero, una de las seis trabajadoras de O meu can. Por lo general, todos los perros están en habitaciones (caniles) individuales, salvo aquellos que convivan juntos en la misma familia, que pueden estar en espacios compartidos.

Antes de aceptar a un perro se le hace una prueba previa de adaptación para elegir mejor la zona en la que se ubicará. Y es que aunque todas las habitaciones son individuales, cuentan con espacios exteriores abiertos y aptos para aquellos animales que presentan algún problema de comportamiento. Precisamente, los responsables y educadores de O meu can crean diferentes grupos de perros atendiendo a criterios como el tamaño, carácter, sexo, habilidades sociales y características físicas.

En el hotel Ramalladas, que también cuenta con muchísimo movimiento estos días al estar ya en plena temporada alta, tienen clientes que incluso reservan con un año de antelación para no quedarse sin plaza. El único requisito que piden es que tengan el calendario de vacunación al día. El hotel cuenta con habitaciones individuales, 14 parques de juego y supervisión constante. Durante el día los perros están sueltos todo el rato bajo vigilancia. Buscan garantizar el bienestar del huésped por eso permiten a quien lo desee llevar su propia cama. Juan Freire, propietario de Ramalladas, explican que están notando un cambio en el perfil de los clientes: «Ahora notamos que no se van tanto tiempo de vacaciones, normalmente nos dejan a los perros durante fines de semana o puentes». Además, apunta que la clave para entender que se adelantase tanto la temporada alta este año son las elevadas temperaturas, que se viven ya desde mediados de junio.

En el caso de O meu can, además, ofrecen también un servicio de guardería, es decir, los dueños dejan a sus perros allí mientras van a trabajar y, al acabar su jornada laboral, los recogen. Tras abrir hace unos tres años, el negocio rápidamente creció y actualmente tienen un buen número de clientes. El servicio de guardería en sí es de cuatro horas, de diez de la mañana a dos de la tarde, a un precio diario de entre nueve y doce euros, que varía en función del cliente. A partir de ahí, se ajustan a las necesidades de los dueños de los animales y funcionan como si fueran una escuela infantil para niños tradicional, pues también ofrecen la posibilidad de recoger al perro en el domicilio y llevarlo para el centro canino.

El objetivo con la guardería precisamente no solo es económico, sino fomentar la concienciación social de la importancia de no dejar solos a los animales de compañía y especialmente no terminar abandonándolos, algo que sucede con muchas personas cuando tienen una mascota y no le pueden dedicar demasiado tiempo por trabajo o aquellos que, en lugar de adoptar, deciden comprar y se acaban aburriendo.

Para tranquilidad de las personas que deciden dejar a sus animales de compañía en este tipo de negocios, cuentan con cámaras de vigilancia las 24 horas para garantizar la seguridad de los peludos.

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