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Arte urbano

La Batalla Mural de Vigo adquiere carácter internacional y un gondomareño se lleva el premio

Gory será el encargado de hacer la próxima obra de «Vigo, cidade de cor»

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Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

Porta do Sol se convirtió este sábado en un gran museo del arte urbano, con unas obras que se conformaban en tiempo real. La Batalla Mural es una competición de graffiti a la que cada año se presentan pintores con carreras consolidadas. Los nueve elegidos para participar conocieron un tema sorpresa a su llegada y tuvieron que desarrollar en tiempo récord una idea para ejecutarla.

Les tocó el eclipse y su significado, algo que daba lugar a lecturas más allá del propio espectáculo visual. Los nueve lienzos, que fueron pintados con spray, mostraban perspectivas oníricas o propuestas más realistas, como la del ganador, que fue el gondomareño Gory (Gregorio Salgueiro Alonso). Su obra apostó por una visión ligada a la tradición gallega. El artista, natural de Chaín y presente desde la primera edición de la Batalla Mural, representó un eclipse sobre la ría acompañado de una meiga y diversos símbolos vinculados al imaginario celta y místico de Galicia, como petroglifos. «Me fui a lo clásico, a lo místico, a la Galicia meiga», explicaba mientras trabajaba en el mural.

Entre las propuestas también destacó la del madrileño Krasy, que resultó segundo en la competición. Recurrió a su personaje habitual, el Gato Paco, para reflexionar sobre el equilibrio entre el sol y la luna durante un eclipse y sobre la tendencia humana a situarse en el centro del universo.

Otra de las participantes, la muralista Juasa, mexicana afincada en Madrid y veterana del certamen, interpretó el fenómeno como un símbolo de transformación y cambio de energía, plasmando en su obra la idea de movimiento asociada a estos procesos. Hay pinturas suyas a lo largo de toda la geografía nacional.

Durante varias horas, los nueve artistas convirtieron Porta do Sol en un taller al aire libre ante la mirada de decenas de curiosos. El resultado fue una galería efímera que convivió además con la creatividad de un grupo de participantes de menor edad. En una mesa instalada junto a los concursantes, decenas de niños realizaron sus aportaciones llenas de color. La programación se completó con una charla sobre arte urbano celebrada a las 11.00 horas en la sede del Colegio de Arquitectos, en la que participaron Pablo Menéndez y representantes de la Fundación Daniel y Carasso.

Como premio, el ganador participará en la próxima edición del programa «Vigo, cidade de cor», en una ubicación todavía por desvelar.

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