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Bajo control

«Mayday» en la Ría de Vigo: Cientos de estudiantes se sumergen en el salvamento marítimo a través de un simulacro de rescate

Una avería, un incendio a bordo, un hombre al agua y un rescate con helicóptero en la Ría de Vigo. Aunque la emergencia era ficticia, la respuesta fue tan real como la que se activa ante cualquier incidente en las aguas marinas. Siete colegios vigueses siguieron este jueves muy de cerca un simulacro organizado por el Real Club Náutico

El rescatador desciende del helicóptero para izar al náufrago.

Pedro Mina

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Vigo

El sonido de las comunicaciones por radio rompió ayer la tranquilidad del puerto de Vigo cuando una embarcación notificaba un accidente en la ría. «Estamos a la deriva debido a una avería en la máquina, somos dos personas a bordo», se escuchaba desde el espigón del Real Club Náutico. Minutos después, llegaba el aviso de un incendio a bordo, el despliegue de una balsa salvavidas y la caída de uno de los tripulantes al agua.

Lo que parecía una situación crítica, en realidad formaba parte de un simulacro diseñado para mostrar, paso a paso, cómo se procede a un rescate marítimo cuando existe una emergencia. Tierra, mar y aire se coordinaron en una actividad que reunió a cientos de estudiantes vigueses de los colegios Compañía de María, Ramón y Cajal, Andersen, Montesol, Jesuitinas, Montecastelo, Monterrey y Mercantil.

La iniciativa surgió a propuesta del Real Club Náutico, en el marco de la segunda edición del Congreso del Mar, para explicar el funcionamiento del sistema de comunicaciones y coordinación de las emergencias marítimas. «Realizamos ejercicios asiduamente con diferentes organizaciones y en distintas localizaciones», señaló Jana Pérez, jefa del Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Vigo.

Simulación de la embarcación Monteferro Mirador en llamas.

Simulación de la embarcación Monteferro Mirador en llamas. / Pedro Mina

El acto comenzó cuando la embarcación Monteferro Mirador comunicó la avería a Salvamento Marítimo, que activó el protocolo habitual e informó a las autoridades competentes. La situación se agravó cuando los tripulantes informaron de «fuego a bordo» y que procedían a abandonar la embarcación mediante el despliegue de un bote salvavidas. Salvamento respondió con uno de los mensajes fundamentales en cualquier emergencia: «Mantengan la calma». Los asistentes al simulacro seguían en directo cada decisión operativa. Bajo la dirección de la Capitanía Marítima de Vigo, acudieron a la zona la patrullera Punta da Guía de Gardacostas de Galicia, la Salvamar Mirach de Salvamento Marítimo y la Río Luna del Servicio Marítimo de la Guardia Civil. De manera coordinada, prepararon medios anticontaminación por si el incendio hubiese provocado algún vertido y aplacaron el incendio. En este sentido, la inspectora de seguridad marítima Sara Bárez, recordó que su trabajo se basa en «velar por la seguridad y prevenir la contaminación del medio marino». Según cuenta, las emergencias más frecuentes «son debidas a condiciones meteorológicas adversas, accidentes y fallos mecánicos humanos».

Siete colegios de Vigo se acercaron a ver el simulacro.

Siete colegios de Vigo se acercaron a ver el simulacro. / Pedro Mina

El momento de mayor tensión llegó cuando uno de los tripulantes cayó al agua. La Salvamar Mirach puso rumbo a la zona para proceder al rescate del «hombre al agua». Paralelamente, se movilizó el helicóptero Pesca 1 de Gardacostas de Galicia para evacuar también al otro ocupante, que se encontraba en la balsa salvavidas. «La previsión es que el helicóptero traslade a ambos tripulantes», apuntaban desde control. Por eso, después de recoger al navegante de la barca, el Pesca 1 se dirigió al barco para hacer lo mismo con su compañero. Esta vez, usando una cesta para izarlo, por lo que el rescatador fue el último en subir y recoger la línea por la que descendió a la popa del barco.

El ejercicio concluyó entre aplausos de los estudiantes, que saludaron a los rescatadores al terminar el simulacro. Lejos de la emoción del momento, a los jóvenes les hizo especial ilusión un momento concreto: cuando el náufrago y un agente de la Guardia Civil les saludaron con el famoso gesto viral «six seven».

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