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Largo proceso de recuperación

La complicada vida después de Fribesa: las ideas que no cuajaron para hacer latir de nuevo la fachada marítima de Vigo

La decisión del Puerto de recuperar la nave de Beiramar para un uso relacionado con el mar llega tras varios fiascos desde que la empresa frigorífica quebró

Estado actual de la nave de Fribesa, con una malla protectora.

Estado actual de la nave de Fribesa, con una malla protectora. / Alba Villar

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Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

Cuando restaban apenas unos años para que cumpliese el medio siglo de vida, Frigoríficos del Berbés (Fribesa) entraba en 2011 en quiebra y posteriormente desaparecería. La nave en la que durante tanto tiempo realizó su actividad, en el número 73 de Beiramar, sufría dos graves incendios en 2011 y 2013, dejándola en ruinas a la espera de que la Autoridad Portuaria de Vigo encontrarse una solución para darle a este icónico espacio una segunda vida. No faltaron las ideas en los últimos 15 años para hacer latir de nuevo uno de los símbolos de la pujanza industrial de la ciudad y de su Puerto, pero todos los planteamientos acababan en fiascos que no hacían más que acentuar la descomposición del inmueble, obligando a realizar obras urgentes para garantizar una mínima seguridad.

La cadena alemana de distribución Lidl se postuló como primera interesada en reconvertir la antigua nave industrial a un gran supermercado, haciéndose con la concesión del inmueble, pero topándose con contratiempos burocráticos que le hicieron desistir en 2019 y ubicar su proyecto a unos metros, en la parcela de Jacinto Benavente donde estuvo durante muchos años Toys «R» Us.

La renuncia de la multinacional germana llevó a la Autoridad Portuaria a abrir otro procedimiento para otorgar la concesión de ese ámbito, compitiendo en 2019 el grupo comercial Pernas y Emenasa, llevándose el gato al agua esta segunda compañía presidida por José García Costas con el objetivo de convertir las instalaciones en un centro industrial vinculado a la eólica. Tres años después, condicionada al igual que Lidl por trámites urbanísticos y, en su caso, también por la pandemia del covid, la sociedad tiraba la toalla al no ver viable la operación planificada.

Vigo, Beiramar. Antigua nave de Fribesa

Parte del interior del inmueble, muy deteriorado. / Alba Villar

De vuelta a la casilla de salida, hubo otra iniciativa para mantener el uso industrial de la nave que tampoco llegó a buen puerto. Centro Loxístico Porto de Vigo, creada por Comercial Pernas, había proyectado un frigorífico con tecnología CO2 y una inversión de casi 4 millones de euros para expandirse en la zona intentando sacarse el mal trago de la pérdida de la concesión en 2019. Al no cuadrar los números, la idea quedó guardada también en el cajón.

En los últimos meses, por su parte, fue otra administración pública, la Zona Franca, la que presionó a la Autoridad Portuaria para que le vendiese la nave de Fribesa para crear allí un gran un «hub» audiovisual. El nuevo polo que proyecta el Puerto podría hacerla imposible, aunque Praza da Estrela no descarta ceder la parte posterior del inmueble para otros usos.

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