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El Cinbio y la Unidad de Mama del Chuvi exploran una nueva terapia frente al cáncer triple negativo

La científica María Mayán recibe una beca de 100.000 euros de la Fundación FERO para el desarrollo de un tratamiento CAR basado en células asesinas (NK-Natural Killers)

La investigadora del Cinbio María Mayán recogió su premio durante la Gala Fero celebrada el lunes en Barcelona.

La investigadora del Cinbio María Mayán recogió su premio durante la Gala Fero celebrada el lunes en Barcelona. / Cedida

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Sandra Penelas

Sandra Penelas

La colaboración del Cinbio (UVigo) y la Unidad de Mama del Chuvi abre un prometedor camino frente a uno de los cánceres más agresivos, el triple negativo. La científica María Mayán, responsable del grupo CellCOM, acaba de conseguir una beca de 100.000 euros de la Fundación FERO para el desarrollo de un tratamiento CAR basado en células asesinas (Natural Killers). El proyecto, todavía en su fase de inicio, utilizará muestras de pacientes del área sanitaria para testar su eficacia antes de poder dar el salto a ensayos in vivo.

Precisamente, el objetivo de la Fundación FERO, que seleccionó otros seis proyectos de excelencia de todo el país, es apoyar la investigación que busca acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos y mejorar el diagnóstico y las opciones terapéuticas de los pacientes. «Estamos muy contentos y entusiasmados. Hoy en día, es muy difícil conseguir financiación competitiva en España y todas las ayudas suman. Es un proyecto muy ambicioso, pero estamos muy motivados. Los resultados preliminares en el laboratorio fueron muy buenos y ahora vamos a colaborar con la Unidad de Mama para estudiar la potencial eficacia de nuestra terapia. Después tendremos que hacer experimentos con ratones in vivo y, si tenemos suerte, dentro de unos años podremos empezar a movernos en el ámbito de la transferencia», explica Mayán.

María Mayán, en el centro, con el equipo de la Unidad de Mama del Chuvi.

María Mayán, en el centro, con el equipo de la Unidad de Mama del Chuvi. / DUVI

Las terapias CAR-T utilizan las propias células del sistema inmunitario (linfocitos T) para reconocer y destruir el cáncer: «Están teniendo mucho éxito en tumores líquidos, pero no tanto en los sólidos y hay muchos grupos estudiando estrategias para mejorar su eficacia. Debido a estas limitaciones, se están estudiando otro tipo de células inmunes como las Natural Killers (NK). A diferencia de los linfocitos T, tienen una actividad dual y poseen una capacidad innata para identificar una célula extraña sin necesidad de antígenos. Eso hace que tengan ciertas ventajas para ser utilizadas en un ámbito tumoral, donde existe una población celular heterogénea, y sobre todo en tumores sólidos».

Además, añade Mayán, las CAR-NK también se pueden generar a partir de las células de un donante o de una línea comercial cultivada en laboratorio. «Si finalmente son eficaces, probablemente tendrán un coste menor. Las terapias CAR-T, que son muy caras, se llevan a cabo a partir de células de la propia persona que se modifican genéticamente para que reconozcan el antígeno y después se le vuelven a inyectar. Y hacer todo esto requiere de infraestructuras importantes. Sin embargo, la producción y la distribución de las CAR-NK sería más económica y, con la misma terapia, se podría llegar a un mayor número de pacientes», destaca.

Mayán, con el resto de becados y responsables de la Fundación FERO, durante la gala celebrada en Barcelona.

Mayán, con el resto de becados y responsables de la Fundación FERO, durante la gala celebrada en Barcelona. / Cedida

La terapia CAR-NK del grupo CellCOM contra el cáncer de mama triple negativo utiliza un antígeno que ya se prueba en otros ensayos clínicos y una nueva diana terapéutica que puede mejorar su actividad inmune. «Nuestra estrategia no solo es aumentar la capacidad citotóxica de las células NK, sino también mejorar otras habilidades como la penetración en un microambiente tumoral denso. Y además también vamos a utilizar las vesículas que produce este mismo CAR-NK. Son pequeños caballos de Troya que contienen todas las armas de una Natural Killer para matar a una célula tumoral cuando la identifican, pero al ser más pequeños pueden penetrar mejor a través del tumor», detalla.

En la primera fase, los investigadores del Cinbio colaborarán con la Unidad de Mama del Chuvi para crear tumores en el laboratorio a partir de muestras de pacientes. «Vamos a poder hacer este ensayo y estudiar la eficacia de la terapia en un ambiente más parecido al real gracias a ellos. Gonzalo de Castro, Ana Rocha y todos los miembros de la unidad son fantásticos y ya estamos con las primeras gestiones. Una vez finalizados todos esos experimentos, tendremos que hacer ensayos con ratones in vivo que tendrán en cuenta la complejidad de todo lo que rodea al tumor y también la toxicidad. Pero todavía estamos en una fase muy inicial», recuerda.

En el proyecto también colabora Sébastien Wälchli, de la Universidad de Oslo, que se ocupará del desarrollo de las células CAR.

Mayán agradece el apoyo de la Fundación FERO y también de la dirección del Cinbio. «Cuando solicitas proyectos tan ambiciosos es muy importante tener este respaldo, junto con el talento y las infraestructuras. Y además se necesita apoyo económico de las administraciones», subraya.

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