Selectividad
Últimas horas de preparación para la PAU 2026 en Vigo: «Puedo hacerlo, pero si no apruebo, el mundo no se va a acabar»
Las bibliotecas de Vigo registran aforo casi completo para la preparación de la Selectividad, donde los estudiantes comparten nervios y estrategias para afrontar el examen decisivo

Últimos preparativos antes de la Selectividad / Alba Villar
Mientras hablaba con su amiga, Anxo se sujetaba las piernas con los brazos. Temblaba de forma casi inconsciente y las rodeaba para tratar de frenar el espasmo nervioso. Y no es para menos: están a tan solo unas horas de acudir al examen de la PAU, la antes llamada Selectividad.
Al dar un paseo por las salas de estudio de la ciudad se nota quién es universitario y está de exámenes y quién se la juega para alcanzar una nota de corte. La tensión es mayor y las pausas y las licencias durante el tiempo libre más pequeñas. En Mar de Vigo, centro dependiente del Concello, a la hora del café algunos confesaban que estaban allí para no pasar solos el mal trago: «Así nos apoyamos mutuamente y no perdemos el tiempo angustiadas», decían dos amigas. A medida que avanzaba la mañana, y también a lo largo de la tarde, los puestos fueron llenándose progresivamente.
La biblioteca de Peritos, en Torrecedeira, estaba también a rebosar. Apenas había un par de asientos vacíos. El silencio en la sala era sepulcral y la concentración absoluta. En la pequeña plaza de su entrada varios estudiantes salían a descansar y a hablar sin riesgo de que les mandasen guardar silencio. Sonsoles Pousa, la directora, apunta que estuvieron a punto de rozar el lleno en los 315 puestos. Abren de lunes a viernes desde las 8.30 horas hasta la 1.00 de la madrugada. El sábado y el domingo de 9.00 a 21.00. Cuando hay mucho trasiego tienen un límite de media hora para guardar asiento y, si el alumno no aparece, se le retiran los apuntes.
India Rosales estudia en el IES San Tomé y confesaba que le inquieta el temario que les pueda caer, pero que iba a apoyarse en lo aprendido: «Creo que lo llevo bien y confío en lo que trabajé durante nueve meses», decía. Sin embargo, necesita sacar notas altas en casi todas las asignaturas porque quiere estudiar Relaciones Laborales en Ourense o Ferrol, preferiblemente en la primera, donde está en un 11,45. «Es lo que quiero hacer porque me parece muy interesante la economía y la historia, además de los idiomas. Creo que va a ser una carrera genial», afirma. Para no perder el control se repite a sí misma que puede hacerlo, aunque es realista y sabe que, si todo sale mal, «el mundo no se va a acabar».
A su lado estaba Leonardo Soutullo «bastante tranquilo», o eso dijo. Fue a Peritos a repasar porque considera que ya estudió lo suficiente las últimas tres semanas. Por su tono, afrontar la PAU parece casi de trámite, aunque lo cierto es que quiere entrar en un doble grado complejo, de Ingeniería Informática e Inteligencia Artificial. «Necesito un 10 para entrar, pero el problema es que hay solo una decena de plazas. Quiero sacar una nota más alta para llegar», explicó. «Aun así estoy muy relajado, tengo un 7,4 de media en Bachillerato y solo tengo que sacar una calificación similar en la PAU», añadió. Su truco para mantener la calma es pensar que solo se trata de un examen más entre todos los que lleva hechos. «Todos los días me repito: no es más que un papel que hay que rellenar», confiesa.
Al poco salían a tomar el aire dos chicos del Santa Irene, Anxo Martín y Natalia Piñeiro. «Mañana tenemos Lengua, Historia y Mates y son muchos nervios juntos», dice ella, que quiere estudiar Medicina. Aunque hay grados con notas de corte más elevadas, el suyo es de los que figuran entre los más exigentes con un 12,74. Su compañero quiere entrar en Farmacia, que el último curso cerró en un 10,7.
Las que más cuestan
Pese al tópico de que las letras son más fáciles que las ciencias, a los cuatro estudiantes encuestados les preocupan las materias más teóricas. Para India y Leonardo la más compleja es Gallego, sobre todo por la incertidumbre de lo que pueda caer. Mientras, se ven más confiados en matemáticas.
Es parecido a lo que opinan Anxo y Natalia: «Literatura e Historia tienen mucho temario y hay que repasarlas más, mientras que en Química hay mucha práctica», dice ella. «Las prácticas se hacen más amenas de estudiar, te puedes concentrar más tiempo», indica él.
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