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Día de las Fuerzas Armadas

La realidad detrás del buque insignia de la Armada Española en Vigo: por qué el «Juan Carlos I» no es un portaaviones

El mayor barco de guerra de la historia de España no tiene tal categoría debido al tipo de aeronaves que pueden despegar de él

Con 231 metros de eslora, puede acoger 1.200 marinoms, lanchas de desembarco y suministros

Harriet rodando hacia el punto de despegue en el portaaviones ‘Juan Carlos I.

Harriet rodando hacia el punto de despegue en el portaaviones ‘Juan Carlos I. / Luis Díaz/Ministerio de Defensa / EPC_EXTERNAS

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Vigo

Vigo se encuentra plenamente inverso en las jornadas centrales del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) que acoge este 2026. Entre los miles de militares y decenas de vehículos presentes en la ciudad sobresalen los buques fondeados en la ría o atracados en el Muelle de Trasatlánticos. Y en ellos, el mayor barco de guerra construido en la historia de España: el LHD «Juan Carlos I» (L61), (Landing Helicopter Dock, por sus siglas en inglés) es el actual buque insignia de la Armada. Pero a pesar de sus dimensiones, silueta o funciones, no es un portaaviones.

Esa categoría sí que la tenía el  «Príncipe de Asturias» (R11) que cumplía ese rol en el ejército marítimo desde 1982 hasta que fue dado de baja en febrero de 2013. Anteriormente Dédalo (PH-01), botado originalmente como USS Cabot de Estados Unidos y participó en la II Guerra Mundial en el Pacífico antes de ser cedido al gobierno franquista en 1967. Sin embargo, el Ministerio de Defensa optó por una plataforma anfibia multifuncional. Esto se traduce en un buque mucho más versátil, capaz de transportar tropas, vehículos y suministros además de las aeronaves.

El LHD «Juan Carlos I» (L61) es el actual buque insignia de la Armada.

El LHD «Juan Carlos I» (L61) es el actual buque insignia de la Armada. / Ministerio de Defensa

Las cifras de la embarcación construida por los astilleros ferrolanos de Navantia sobrepasan al del resto de participantes en la parada naval que tendrá lugar este viernes 29 de mayo desde las 15.30 horas y que contará con la presencia de S.S.M.M. Felipe VI y Doña Letizia, así como S. A. R. la princesa Leonor en su primera participación en estas maniobras. El «Juan Carlos I» —recibió su nombre antes de la abdicación del monarca emérito— cuenta con 231 metros de eslora por 32 de manga, así como 26.000 toneladas de desplazamiento.

Entre las diferencias con los portaviones tradicionales destacan la diferencia de compartimentos y actividades. Por ejemplo, el Juan Carlos I también tiene un dique inundable para lanchas de desembarco y capacidad para 1.200 infantes de marina. Al mismo tiempo carece de catapultas electromagnéticas que permitan el despegue horizontal de los aviones de combate. Es por ello que exige la utilización de aeronaves de «despegue vertical» como los Harrier AV-8B de los que dispone de una docena de unidades en activo.

Estudio encargado a Navantia para buscar un sucesor

Precisamente este último matiz hace que peligrar su futura utilización como base para aviones en altamar. Estas unidades están al límite de su vida —2028— y la única alternativa para mantener esta formación son los F-35B Lightning II. No obstante, su elevado precio y las malas relaciones actuales con Estados Unidos por los choques entre Donald Trump y Pedro Sánchez cuestionan la viabilidad de su adquisición.

El buque anfibio «Juan Carlos I L-51» en una visita a Vigo en julio de 2024.

El buque anfibio «Juan Carlos I L-51» en una visita a Vigo en julio de 2024. / Marta G. Brea

Es por ello que en junio de 2025 se encargó a Navantia un estudio que deberá concretar las necesidades técnicas de la Armada para construir un portaaviones tradicional: longitud de la pista, desplazamiento, capacidad y tecnologías instaladas. Se estima que rondará las 40.000 toneladas, un 50% más que el barco actual, y podría almacenar hasta una treintena de aeronaves entre aviones y helicópteros.

Resto de buques participantes

El «falso portaaviones» no estará solo en el espectacular desfile marítimo que dará comienzo a los actos centrales del Día de las Fuerzas Armadas. A continuación, por orden de eslora, se sitúa el LPD «Castilla» (L52), (Landing Platform Dock), otro buque de asalto anfibio aunque menos multifuncional que el anterior, asimismo de construcción ferrolana y asignado a la Armada en junio de 2000. Con una eslora de 160 metros y una manga de 25, el «Castilla» desplaza 13.815 toneladas a plena carga e integra la clase «Galicia» junto al buque del mismo nombre. En su amplia hoja de servicios destaca su participación a comienzos de 2003 en los trabajos de limpieza de la contaminación ocasionada por el petrolero «Prestige», hundido frente a las costas gallegas en noviembre de 2002. Asimismo participó en misiones de ayuda humanitaria tras el violento huracán que arrasó Haití en 2004, país al que volvería tras ser sacudido por un terremoto en enero de 2010.

La flotilla también contará con la presencia de dos fragatas gemelas, las «Almirante Juan de Borbón» (F102) y «Blas de Lezo» (F103), de 147 metros de eslora por 19 de manga y 5.800 toneladas de desplazamiento, entregadas asimismo por Navantia-Ferrol en 2003 y 2004. Desde su alta en la Armada, ambos buques han sido destinados a operaciones de diversa índole junto con otras unidades de la OTAN, como lucha contra el tráfico de drogas en aguas del Caribe o de piratería en el Índico. Una tercera fragata, la veterana «Reina Sofía» (F84), entregada por los antiguos astilleros ferrolanos de Bazán en 1990, también estará presente en el desfile naval. Con 138 metros de eslora por 14 de manga, la «Reina Sofía» desplaza 3.982 toneladas y en su largo historial destaca su presencia en numerosos rescates en aguas del Mediterráneo de miles de inmigrantes provenientes en su mayoría de Libia. También estará el Buque de Acción Marítima BAM «Audaz» (P45), patrullero de altura nacido en gradas de Navantia-San Fernando y asignado en 2018. Con 94 metros de eslora por 14 de manga y 2.500 toneladas de desplazamiento, el «Audaz» fue concebido junto a las restantes cinco unidades que integran la clase «Meteoro» para desarrollar misiones de control del mar, con capacidad de disuasión y reacción ante amenazas convencionales, especialmente en escenarios oceánicos o alejados del territorio nacional.

Cerrando la amplia representación de la Armada estará el buque hidrográfico «Malaspina» (A31), embarcación especializada en trabajos hidrográficos del litoral español, necesarios para la actualización de la cartografía náutica y la investigación del lecho marino. Con 58 metros de eslora por 12 de manga y 1.100 toneladas de desplazamiento, el veterano «Malaspina» vio la luz en los astilleros Bazán de San Fernando y fue entregado en 1975.

La patrullera «Duque de Ahumada» saliendo del puerto de Vigo para las pruebas de mar

La patrullera «Duque de Ahumada» saliendo del puerto de Vigo para las pruebas de mar / Marta G. Brea

Guardia Civil con producto de origen vigués

Finalmente la Guardia Civil estará representada por dos unidades. Por una parte, el novísimo «Duque de Ahumada», entregado el pasado año por Astilleros Ría de Vigo (antiguo astillero Barreras), del grupo Armón. Con 83 metros de eslora por 14 de manga y 2.600 toneladas de desplazamiento, las misiones del flamante patrullero pasan por la vigilancia de fronterascontrol de la inmigración irregularlucha contra el narcotráfico y protección del medio ambiente marino.

Completa la flotilla el «Río Luna», asimismo de reciente puesta en servicio y asignado al Servicio Marítimo (SEMAR) de la Guardia Civil en 2023 por astilleros Armón-Burela. De base en Marín, el «Río Luna» mide 35 metros de eslora por 8 de manga y su misión es la vigilancia de las zonas de pescacontrol de la flotavigilancia y lucha contra el narcotráfico y el furtivismo.

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