Día de las Fuerzas Armadas en Vigo
Chef y militar: así es el día a día del cabo primero León cocinando para los soldados alojados en el Ifevi
Se levanta a las 4.30 horas para preparar los desayunos y se va pasadas las 12 de la noche al acabar las cenas

Kike León, cabo primero y cocinero. / Jose Lores
Los militares que esta semana pernoctan en el Ifevi con motivo del Día de las Fuerzas Armadas están de suerte. Tienen a los mandos de la cocina a un vasco. Se trata del cabo primero Kike León, el chef hasta el próximo domingo 31, cuando recojan campamento. Junto con su equipo de cocina, tendrá que proveer desayunos, comidas y cenas para mil personas. Una tarea compleja: imagine el tiempo que pueden pasar pelando patatas.
Es el primero en levantarse y de los últimos en acostarse. A las 4.30 horas se incorpora para empezar a preparar los desayunos, que a las 6.30 deben estar servidos. Tras ello se pone con la comida y la jornada continua hasta la hora de cenar. Pasadas las doce ya puede retirarse a sus aposentos. Es un trabajo arduo y de pocas horas de sueño.
Ayer nos atendía desde las cocinas del Ifevi, que además están ligadas al comedor en el que se va a sentar el personal. Con todo, no son suficiente y en el exterior tienen montados varios contenedores con cocinas industriales dentro. En ellas hay unos hondos fogones en los que se disponen ollas con capacidad para cocinar 250 raciones al tiempo. Vacías pueden pesar alrededor de 100 kilos, por lo que hay que estar preparado más allá del conocimiento. De hecho, cuando se llenan, deben extraerlas con grúa, pues su peso puede superar los 250 kilos.

Parte del equipo de cocina, ayer en los fogones del Ifevi. / Jose Lores
León se formó en la Academia de Logística del Ejército de Tierra de Calatayud, donde se pudo especializar en Hostelería y Alimentación. «Me gustaba la cocina, pero además siendo militar tenía más posibilidades de encontrar un trabajo permanente», cuenta. Estuvo nueve meses preparándose, aprendiendo primero en fogones normales y después del Ejército, que son más peculiares por sus grandes dimensiones. «El fuego es muy fuerte, no se puede dejar mucho tiempo porque corre el riesgo de quemarse. Hay que remover de forma constante», explica.
La forma de preparar los alimentos va por raciones, aunque asegura que siempre sobra algo de comida para aquellos que quieran repetir. Se hacen raciones especiales para intolerantes o musulmanes, muy presentes en las unidades de Ceuta y Melilla. «Para vegetarianos no se hace menú, únicamente alergias o temas religiosos», apunta el chef. Los menús incluyen muchos guisos o similares, son platos prácticos en su realización pero también sanos y nutritivos.
Toda la comida que se emplea en cocina es comprada en Vigo. «Se apuesta por el producto de proximidad, los menús se hacen en Valladolid (la Agrupación de Apoyo Logístico número 61) y también gestionan en que tiendas se van a comprar. Es un gasto importante», cuenta León.
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