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Raúl Torres Insua, director gerente del Hogar y Clínica San Rafael de Vigo

«Queremos reconectar con la sociedad viguesa solidaria»

El Hogar y Clínica San Rafael de Vigo celebrará el próximo jueves la primera edición de los premios Granadas Solidarias Galicia

Raúl Torres, director gerente del Hogar y Clínica San Rafael

Marta G. Brea

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Raúl Torres Insua (Tomelloso, Ciudad Real, 18 de mayo de 1974) es el director gerente del Hogar y Clínica San Rafael de Vigo, que celebrará el próximo jueves la primera edición de los premios Granadas Solidarias Galicia en el Hotel Pazo Los Escudos. La denominación de estos galardones remite al origen de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que pertenece la institución, fundada en la ciudad de Granada, donde el santo desarrolló buena parte de su labor asistencial.

—¿Por qué decidieron ahora lanzar estos premios?

—Por convicción: la de reconectar. El Hogar y Clínica San Rafael pudo nacer gracias al apoyo de familias, personas y empresas de Vigo que, en su momento, nos ayudaron e hicieron posible nuestra fundación y nuestra historia. Ahora, tenemos la intención de reconectar un poco con esa sociedad viguesa que siempre ha sido solidaria y reconocer a las empresas y personas que nos han prestado apoyo durante estos años, así como a otras que, aunque no tienen una relación directa con nosotros, son un emblema de la solidaridad de la sociedad gallega. Queríamos hacer ese reconocimiento.

—¿Por qué es importante reconocer esto públicamente?

—Porque creemos que, muchas veces, se va extendiendo la conciencia de que toda la labor solidaria debe corresponder a la Administración y consideramos que no es así. Evidentemente, la Administración tiene su papel y su responsabilidad, pero también las entidades, las empresas y las personas tenemos un impacto necesario y no podemos olvidar la responsabilidad que tenemos para transformar la sociedad y apoyar causas. En ese sentido, las empresas, personas y entidades que lo hacen merecen ser reconocidas.

—¿Cuántas personas y entidades van a ser reconocidas?

—Va a ser reconocida una persona por su trayectoria, que es la cantante Luz Casal, conocida por todos por su apoyo a causas sociales. Lo más visible ha sido su lucha contra el cáncer de mama y la visibilidad que le ha dado a esta causa. También está el Festival de la Luz, del que es anfitriona y que lleva ya 15 ediciones [la 15.ª será en agosto] recaudando dinero y visibilizando causas sociales. También una entidad deportiva, el Celta, por la iniciativa Celta Integra, que promueve la integración social de personas con discapacidad intelectual a través del deporte; y el Banco de Alimentos, conocido por todos por la labor que realiza y con el que tenemos una relación muy especial, porque personas de nuestro centro colaboran como voluntarias con ellos. Finalmente, se reconocerá a dos empresas: Bimba y Lola y Conservas Orbe. Ambas destacan por su sensibilidad con la integración laboral y la colaboración. Conservas Orbe ha colaborado con nosotros a lo largo de toda nuestra historia y Bimba y Lola también ha participado en diferentes iniciativas relacionadas con la accesibilidad de los productos y la integración de personas con necesidades diferentes.

—¿Cuál es la misión principal del Hogar y Clínica San Rafael?

—Nuestra misión principal, a lo largo de los más de 80 años que llevamos en Vigo, ha sido acompañar y cuidar de personas en situación de especial vulnerabilidad. Nacimos para tratar a niños afectados por la poliomielitis. En la década de los 60, cuando este problema dejó de ser tan importante, pasamos a acoger a personas con discapacidad intelectual. Desde entonces, hemos creado servicios para acompañarlas a lo largo de toda su vida. Tenemos un colegio de educación especial, una residencia para personas adultas, talleres ocupacionales y también un centro de día que hemos abierto hace un año para personas con discapacidad intelectual y edad avanzada. Además, estamos creando una escuela infantil de atención temprana para ayudar a niños de cero a tres años con problemas de desarrollo. Esa es un poco nuestra línea básica de intervención: toda la parte de hogar, las actividades de inserción para adultos y la parte educativa y clínica enfocada en la atención temprana. Aunque siempre hemos estado en Vigo, desde hace unos meses, hemos asumido otro reto con mucha ilusión: la gestión de un centro de menores tutelados con medidas de protección y problemas de salud mental en Ponte Caldelas, cerca de Pontevedra. Es un reto importante porque supone ampliar nuestra actividad más allá de la ciudad de Vigo y entrar en un ámbito que requiere mucha atención, el de los menores con medidas de protección y problemas de salud mental. Nos hace mucha ilusión y creemos que es muy necesario. Además, es un centro único en Galicia.

—¿Tienen alguna petición para las administraciones?

—Creo que las administraciones apoyan y siempre lo han hecho desde el principio. Mi petición no va tanto dirigida a ellas como al conjunto de la sociedad. Las administraciones, con mayor o menor intensidad, cumplen con su cometido de apoyar a las personas y entidades sociales, pero también queríamos poner en valor y reclamar que el resto de la sociedad no mire hacia otro lado, que se implique en el apoyo a estas causas y aporte valor. No podemos dejarlo todo en manos de la Administración.

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