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Inmuebles

Trasvase masivo en el mercado de la vivienda en Vigo: 100 pisos en alquiler de temporada pasarán en verano al uso turístico

La gran mayoría de inmuebles utilizados entre septiembre y mayo por profesores y estudiantes se irán el mes que viene al arrendamiento vacacional

Edificio de Churruca que se destinará íntegramente a pisos turísticos.

Edificio de Churruca que se destinará íntegramente a pisos turísticos. / C.P.

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Según el portal web Idealista y los datos que manejan las principales inmobiliarias de la ciudad, actualmente hay en torno un centenar de contratos de alquiler de temporada en Vigo. Es decir, viviendas que se arriendan por un periodo determinado, especialmente destinadas a estudiantes, profesores o trabajadores de otros sectores que viven en otras ciudades pero que necesitan un hogar en Vigo durante unos meses hasta que acabe el curso. Y prácticamente todos esos contratos acaban ahora en mayo, cuando institutos y universidades ultiman la celebración de los exámenes finales.

A partir de junio, por tanto, todas esas viviendas quedarán vacías. Y la gran mayoría de propietarios aprovechará para colocarlas en el mercado turístico durante los meses de verano, cuando podrán sacar una rentabilidad mucho mayor a sus inmuebles.

Todo ello provocará precisamente que la oferta de inmuebles en arrendamiento en Vigo se reducirá todavía más de forma inminente, mientras se se engorda el número de pisos turísticos. Ese es el truco precisamente que utilizan muchos tenedores: que el alquiler temporal finalice en junio para en verano poder destinar sus inmuebles al uso vacacional registrándolos oficialmente en la Xunta

Lo cierto es que la mayoría de estos pisos que pasan del alquiler de temporada al turístico están repartidos a lo largo y ancho de toda la ciudad, desde el Casco Vello hasta Samil pasando por el centro y barrios como O Calvario, Teis o Bouzas.

Limitaciones

Hay que recordar no obstante que los nuevos pisos turísticos necesitan desde el pasado mes la aprobación expresa de la comunidad de propietarios con un respaldo de tres quintas partes y, sin este consentimiento, los dueños podrán exigir el cese inmediato de esta actividad o incluso emprender acciones judiciales. La medida forma parte de la reforma de la ley de propiedad horizontal que busca «empoderar» a las comunidades de vecinos. Se trata de la misma mayoría que se requerirá para acordar cuotas especiales de gastos o un incremento en la participación de los gastos comunes.

Además, ya está vigente en Vigo una ordenanza que regula los pisos turísticos y según la cual únicamente se puedan implantar en edificios de uso completo o con circuitos diferenciados para el acceso de los huéspedes y que, en ningún caso, puedan habilitarse cuando en la planta inmediatamente inferior existan viviendas de uso habitual. Tampoco tendrán permiso aquellos inmuebles con algún tipo de protección o que hayan recibido ayudas públicas para su rehabilitación y el Concello se atribuye la potestad de limitar su implantación en calles, áreas o barrios.

Sin embargo, estas limitaciones solo se aplican a los nuevos pisos turísticos, pero en ningún caso de forma retroactiva, por lo que los que ya operaban legalmente hasta ahora pueden seguir haciéndolo aunque no cumplan alguna de esas condiciones.

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