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LOGÍSTICA

Los contenedores se apilan hacia la calle Julián Estévez en otra zona provisional para evitar la congestión de la terminal de Vigo

El Puerto concede a Termavi una autorización de uso de este espacio para almacenar los depósitos que usa Stellantis para la exportación de piezas a Argelia y Argentina

El nuevo muro de cotnenedodes apilados junto al acceso a los muelles de Guixar y Areal

El nuevo muro de cotnenedodes apilados junto al acceso a los muelles de Guixar y Areal / Marta G. Brea

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La estrategia de exprimir al máximo el espacio portuario empieza a quedarse corta. El fuerte incremento en el movimiento de contenedores, que ha erigido a Vigo como primer puerto frutero de España, obligó a la concesionaria de la terminal, Termavi, a recurrir a emplazamientos fuera del municipio, como Redondela, pero, como ya habían advertido desde Praza da Estrela, solo una zona alternativa no bastaría para gestionar el ingente volumen de depósitos.

La última prueba de este pronóstico se ha evidenciado estos días frente a la calle Julián Estévez. Los vecinos han visto crecer frente a sus edificios un nuevo muro de contenedores: más de un centenar de unidades vacías, apiladas hasta en cuatro alturas a los largo del terreno que linda con el principal acceso a los muelles de Guixar y del Areal.

La Autoridad Portuaria no ha tenido más remedio que conceder a Termavi una autorización provisional de uso para esa zona. «No será por mucho tiempo, porque tenemos que reanudar las obras para continuar con la reorganización. Durará un año más, aproximadamente», explican desde la institución presidida por Carlos Botana.

No se trata, además, de unos contenedores cualquiera. Son unidades utilizadas por Stellantis para la exportación de piezas a Argelia y Argentina. En circunstancias normales, estos vacíos tendrían cabida dentro de los 200.000 metros cuadrados de la concesión de Termavi en Guixar. Ahora, sin embargo, la congestión de la terminal convierte cualquier depósito adicional en un factor de riesgo para el colapso operativo.

Tampoco sirve en este caso la alternativa de Redondela. Trasladar estos contenedores vacíos al antiguo cargadero de granito de Rande, hoy explotado por Termavi, supondría un sobrecoste para Stellantis. Además, la fábrica de Balaídos necesita disponer de estas unidades lo más cerca posible del punto desde el que parten los buques.

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