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Vigo y el resto de coles de la provincia, a la cabeza en alumnado con dislexia o disgrafía a nivel nacional

Solo Valencia, Sevilla, Barcelona y Madrid tienen más estudiantes con estos trastornos de aprendizaje

Representan al 6% del total matriculado en el curso 2024/2025, el porcentaje más alto de las cinco provincias

Tienen exámenes y correcciones adaptadas: letras más grandes, palabras clave en negrita y solo dos enunciados por preguntas por folio

Estudiantes durante una prueba adaptada, en foto de archivo.

Estudiantes durante una prueba adaptada, en foto de archivo. / Eduardo Parra/ E.Press

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Decir que en prácticamente todas las aulas hay un alumno con necesidades de apoyo educativo (neae) no es exagerar. Ya sea porque hay una mayor detección temprana, mejores diagnósticos o más sensibilización social, e independientemente de la edad o el género, cada vez más requieren adaptaciones específicas para garantizar una equidad respecto al resto de sus compañeros.

Entre estas dificultades están las que afectan tanto al lenguaje como al aprendizaje, desarrollando trastornos como la dislexia, la disgrafía o la discaculia que atañen a la comprensión de las letras, fonemas, a la escritura o a los números.

Representatividad

Vigo y el resto de centros educativos de la provincia cuentan con el mayor porcentaje de alumnos con estos trastornos del aprendizaje. Son 8.927 estudiantes con esta patolología, que representante el 6% del total de alumnado matriculado durante el curso 2024/2025, por encima de las únicas cuatro provincias que la superan en número: Valencia con 14.123 alumnos con trastornos del aprendizaje que representan el 3% del estudiantado; Sevilla, con 9.212 y una representatividad del 2,4%; Barcelona, con 35.080 alumnos con dislexio o disgrafía, equivalente al 3,5% del total de sus estudiantes y Madrid, con 19.161 alumnos con trastornos del aprendizaje que representan el 1,5 % del estudiantado; según los últimos datos publicados por el Ministerio de Educación.

«Hay una tendencia claramente al alza, y creo que es por la inmediatez y falta de lectura. Antes era habitual que los padres leyeran un poco con los niños antes de acostarse, ahora esto se está perdiendo. Y con las redes sociales o intermet se acostumbran a frases más cortas, sin conexión... y surgen los problemas», contempla María Rodríguez, logopeda de Lingoreta, un centro especializado con dislexia, discalculia y otros trastornos del neurodesarrollo de Vigo.

Adaptaciones

Dificultad para leer con precisión, fluidez y comprender textos; problemas con la escritura o con los números son las principales sintomatologías con las que lidian estos estudiantes, y para los que los colegios cuentan con importantes adaptaciones en sus exámenes y trabajos. Por ejemplo, dar más tiempo para realizar las tareas, emplear una fuente más grande, dejar mucho espacio entre enunciados, emplear recuadros para encajar la respuesta, emplear negritas en palabras clave de los enunciados, apostar por formatos y preguntas tipo test o de relacionar conceptos, etc.

La propia PAU cuenta con unos criterios evaluadores propios en el caso de que el alumno padezca dislexia. Y es que el nuevo modelo de examen le otorga más peso a la claridad, coherencia, pensamiento crítico y ortografía del estudiante, representando al menos el 10% de la nota. Según se desprende de la página de la CIUG (Comisión Interuniversitaria de Galicia), los estudiantes a los dislexia no se les contarán determinadas faltas de ortografía mientras que otras como la confusión de la «r» o la «rr» , las diéresis o algunos pretéritos imperfectos solo contarán una vez.

«Igualdad de oportunidades»

También en esta prueba de acceso a la universidad se contemplan otras medidas para estudiantes con discapacidad como adaptación del tiempo, ampliación del tamaño de los enunciados, etc, todo para «asegurar a igualdade de oportunidades, non discriminación e accesibilidade universal do estudantado con necesidades específicas de apoio educativo», esgrime la CIUG. «Son adaptaciones nada complejas que sí funcionan. En los exámenes debe primar el contenido, no la forma. Existe un protocolo establecido para el alumnado NEAE con muchas herramientas, solo hay que esocger las más eficaces para cada caso», sentencia María Rodríguez, de Lingoreta.

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