La reapertura del policlínico Cíes lleva ocho meses paralizada a la espera de una autorización de la Seguridad Social
Necesita la cesión de un espacio de 12 metros cuadrados de la parcela a nombre de la compañía distribuidora de electricidad para realizar la acometida

El edificio del antiguo policlínico Cíes, reformado para ser la sede de Ibermutua en la ciudad. / Marta G. Brea
El antiguo policlínico Cíes luce reformado hace meses. El emblemático edificio circular que el arquitecto Xosé Bar Boo construyó en la avenida de Madrid, en 1967, espera impaciente el momento en el que pueda iniciar otra nueva vida como sede de la Ibermutua. Las obras están prácticamente concluidas. Llevan así desde el pasado mes de agosto a la espera de que la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) conceda el permiso para que se puedan llevar a cabo los trabajos de la acometida eléctrica, según transmiten fuentes oficiales de Ibermutua.
El edificio sigue siendo propiedad de la TGSS. En verano de 2019 se cedió su uso a la mutua por 3,5 millones de euros con el objetivo de que esta pudiera concentrar toda su oferta asistencial y de servicios que presta en la ciudad en un solo inmueble —en la actualidad, está dividida en Rosalía de Castro y García Barbón—. Los trabajos para surtirle de electricidad requieren de otra cesión de uso para la caseta de la acometida. Necesita un pequeño espacio de la parcela —de 12,7 metros cuadrados— a nombre de la compañía distribuidora, Unión Fenosa (Ufd).
Consultada por la demora en la apertura del inmueble, la mutua colaboradora de la Seguridad Social ha trasladado a FARO que se solicitó esta cesión a mediados del pasado mes de agosto, sin que se haya resuelto todavía. En el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Pensiones aún no se han pronunciado, tras ser preguntados por esta cuestión.
Once años sin usuarios
El edificio lleva casi once años con la verja echada. Cerró sus puertas como policlínico Cíes en verano de 2015, con la reordenación sanitaria que supuso el estreno del Hospital Álvaro Cunqueiro. Tras buscar infructuosamente un comprador y que se desechara la propuesta de Comisiones Obreras de crear en ella una innovadora residencia para personas mayores, la TGSS se la cedió a Ibermutua.
Las obras en este inmueble catalogado comenzaron en el verano de 2023, con una inversión de 5,25 millones de euros. Los plazos de apertura se han ido dilatando. No es una reforma sencilla, ya que al ser un edificio protegido por la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia tiene que respetar sus condiciones en cuanto a preservación de la estructura y otros elementos singulares, como su escalera central. La última fecha ofrecida contemplaba abrir en el segundo semestre del año pasado, pero la estimación era anterior a este escollo.
Sin la acometida eléctrica no es posible tramitar otros permisos de actividad que requiere un edificio sanitario, como puede ser el perceptivo de la Xunta de Galicia o el que necesitan las instalaciones radiactivas de los equipos de diagnóstico por imagen. Así es que, una vez realizada la acometida, todavía habrá que pedirlos.
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