Mobiliario urbano
Vigo, una ciudad para sentarse: esta es la espectacular evolución del número de bancos en calles y plazas
Las humanizaciones de los espacios públicos han disparado este tipo de mobiliario urbano

Un hombre y una mujer, sentado en uno de los bancos de la rúa Elduayen. / José Lores

Desde su llegada a la Alcaldía de Vigo, Abel Caballero ha hecho de las humanizaciones una de las banderas de su gobierno, con el objetivo de que las calles de la ciudad se conviertan en lugares más amables y con más espacios para pasear, en detrimento del vehículo privado. En este sentido, es habitual que en cada proyecto que se anuncia y que se lleva a cabo, se incluya no solo una ampliación de las aceras y la renovación integral de las vías, sino que también se tiene en cuenta la necesidad de instalar nuevo mobiliario urbano. En este sentido, los lugares para sentarse en la vía pública no faltan en las actuaciones y eso ha llevado a que, a día de hoy, Vigo cuente ya con 4.135 bancos en sus calles, según los datos facilitados desde el Concello, que no tiene en cuenta en esa relación aquellos instalados en parques y zonas verdes, por lo que la cifra total en el término municipal es mucho mayor.
Los más de 4.000 asientos toman una perspectiva diferente si se compara la evolución que estos elementos han tenido en las dos últimas décadas, puesto que desde 2007, cuando según las cifras oficiales había documentados 126 bancos, la cantidad total se ha multiplicado por más de 32. Fue en 2011 cuando se superaron los cuatro dígitos, cerrándose aquel ejercicio con alrededor de 1.400, mientras que tres años más tarde, en 2014, ya había casi 2.400 en calles y plazas de la ciudad. Justo antes de la pandemia del covid, la cifra rondaba ya los 3.400, a los que se han sumado otros 800 en los últimos siete ejercicios. Por tanto, si hace dos décadas la proporción era de un banco por cada 2.349 habitantes, a día de hoy hay uno por cada 71.

Evolución de bancos en las calles de la ciudad / Hugo Barreiro
Aunque en un paseo por el centro o los barrios se pueden encontrar diferentes modelos de bancos, los más habituales que se suelen colocar son, según detallan fuentes municipales, los modelos cantábrico (madera y forja) y Goteborg (madera de color blanco). Se pueden encontrar tanto el clásico asiento para tres o cuatro personas, aunque también en algunas zonas se ha optado por alguna silla individual o de piedra, como en puntos del Casco Vello.
La distribución a lo largo del término municipal vigués no es tampoco homogénea. En la zona centro, donde residen algo más de 200.000 de las casi 300.000 que componen el padrón vigués, se localizan prácticamente la mitad de los asientos en la vía pública de la ciudad, con un total de 2.032, según consta en el inventario municipal. Lavadores, la segunda parroquia más poblada de Vigo con más de 17.000 vecinos, es también la segunda en número de bancos instalados, contabilizándose prácticamente 700, mientras que en Teis, con una amplia densidad de habitantes también, la cantidad se sitúa en 349. En un escalón inferior, por encima del centenar, se encuentran Cabral (142), Castrelos (110) y Sárdoma (100). Las cuatro parroquias con menos bancos, por debajo de los 50, son las de Matamá (44), Oia (41), Zamáns (39) y Saiáns (21).
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