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La clave del éxito académico: organización y constancia para los mejores bachilleres de Vigo

La Xunta entregó ayer los premios a los mejores expedientes del curso 2024/2025 a seis alumnos vigueses de Educación Secundaria con expedientes brillantes

«El peor curso, sin duda, fue 2º; ahora en la carrera estoy sin presión y el temario me interesa mucho más», valora Laura Izquierdo, una de las galardonadas

Los alumnos de Vigo premiados junto al conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ayer en el acto de entrega de los Premios Extraordinarios de Bachillerato

Los alumnos de Vigo premiados junto al conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ayer en el acto de entrega de los Premios Extraordinarios de Bachillerato / FdV

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Los vigueses Clara Leiva Castro y Javier Castro de Diego (IES do Castro), Antón Justo Vicente (IES ROU), Manuel Lemos Peixoto (CPR Apóstol Santiago), Teresa Saleta Egerique Méndez-Benegassi (CPR San José de Cluny) y Laura Rodríguez Izquierdo (CPR Rosalía de Castro) han sido galardonados ayer, junto a un total de 20 estudiantes, con los premios extraordinarios de ESO y Bachillerato, un reconocimiento otorgado por la Xunta de Galicia a aquellos expedientes que sobresalieron en la etapa de Secundaria durante el curso 2024/2025.

Sus notas no han sido fruto de la casualidad, tampoco del encierro, sino de la «constancia» y sobre todo, de un concepto en el que todos coinciden: «organización». «Sí es compatible el ocio con las buenas notas. Lo importante es que cuando te pongas a estudiar, te pongas; sin distracciones. De verdad, hay tiempo para todo si el que le dedicas al estudio lo haces al máximo», cuenta Teresa Egerique, ahora estudiante de Farmacia en la Universidad de Salamanca.

No a los «atracones»

Evitar los «atracones» ha sido la técnica que, tras desarrollarla en Bachillerato, ha trasladado ahora a sus estudios universitarios la que en unos años será profesora de Educación Primaria, Laura Rodríguez. «Sí que hay tiempo de ocio, para mí la clave era empezar a estudiar con cierto tiempo, no me gustan nada los atracones. Siempre llegaba con margen al examen y creo que eso en Bachillerato es clave porque tienes mucha más presión. Ahora lo hago igual en la carrera y estoy mucho más tranquila que otros compañeros más ahogados», explica la exalumna del CPR Rosalía de Castro de Vigo.

Laura Rodríguez, junto a la directora del CPR Rosalía de Castro, Estela Ferro.

Laura Rodríguez, junto a la directora del CPR Rosalía de Castro, Estela Ferro. / FdV

Ambas estudiantes coinciden en señalar este último curso de Bachillerato como «el más duro» que les ha tocado, y lo dicen a falta de un mes de terminar su primer año de universidad. «Ahora en la carrera estoy sin la presión de Bachillerato por la PAU y el temario me interesa mucho más. Será más amplio y más complejo pero es mucho más ameno, me gusta bastante más», reconoce izquierdo.

Teresa Saleta Egerique, durante su acto de graduación.

Teresa Saleta Egerique, durante su acto de graduación. / FdV

Otro tipo de dificultad

A esta impresión se suma Manuel Lemos, un alumno de «10» en el CPR Santiago Apóstol, ahora futuro graduado en Matemáticas por la USC. «Nada tiene que ver cómo estudias durante el Bachillerato a cómo lo haces en la carrera, el planteamiento es distinto. La Universidad tiene otro tipo de dificultad, en el instituto me sentí muchísimo más estresado que ahora, tienes un examen en el que se decide todo, debes gestionar el estudio de otra manera», amplía el joven.

Manuel Lemos, ahora estudiante de Matemáticas en la USC

Manuel Lemos, ahora estudiante de Matemáticas en la USC / FdV

La PAU

Ahora, pasados unos meses, ve esta prueba de acceso no tan determinante como lo hacía en su momento. «Siempre puedes volver a intentarlo otro año si no llegas a la nota de corte que querías o no entras en la carrera que esperabas», argumenta Lemos.

Esta realidad la vivió Teresa Egerique, más preocupada casi en 1º que en 2º de Bachillerato por su futuro. «Para mí el problema vino mucho antes que las PAU porque no tenía claro qué estudiar, en cuanto tuve claro qué hacer y qué nota necesitaba no me agobié tanto porque ya tenía el objetivo fijado», cuenta la estudiante de Farmacia, quien reconoce al igual que Laura Izquierdo lo importante que fue el ambiente en las aulas. «Tuve muchísima suerte con mis compañeros. Éramos 30 en Bachillerato, había un buen rollo increíble y al final me fui del colegio con una sensación agridulce porque, de verdad, me lo pasé muy bien», narra Egerique.

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