Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilidad

La delimitación de las zonas de bajas emisiones de Vigo se quedará en un impacto reducido: la mayoría de servicios públicos están fuera y apenas crecen las calles con restricciones

Menos del 7% de la población viguesa reside dentro de las cuatro áreas diseñadas, donde en buena parte la circulación ya está limitada en la actualidad

La rúa Progreso, una en la que se limitará la circulación.

La rúa Progreso, una en la que se limitará la circulación. / Jose Lores

Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

La futura entrada en vigor de las zonas de bajas emisiones (ZBE) en Vigo está generando un intenso debate en las calles de la ciudad, generando cierta preocupación por cómo pueda condicionar la movilidad diaria de vecinos y visitantes. No obstante, el plan trazado por el Concello vigués, tanto en el diseño de los cuatro ámbitos en los que se aplicarán las medidas como en la ordenanza elaborada para su aplicación, augura un impacto muy reducido al mantenerse fuera de las cuatro zonas los principales servicios públicos y la gran mayoría de aparcamientos subterráneos y en superficie que podrían verse afectados por esta nueva herramienta.

A efectos prácticos, por tanto, el listado de calles con restricciones de tráfico se ampliará en una veintena, destacando en el centro Progreso, Policarpo Sanz, Marqués de Valladares, Doutor Cadaval y López de Neira o todo el ámbito de Churruca, en Bouzas el tramo de Tomás Alonso desde Simancas al cruce con Paulino Freire y Pescadores; y en O Calvario las calles Cristo, Sagunto, Portela y el pequeño tramo de Aragón en su confluencia con Urzáiz.

Asimismo, según los datos del padrón municipal que recoge el Instituto Galego de Estatística, menos del 7% de vecinos de la ciudad son los que tienen fijada su residencia en alguna de las ZBE. Son casi 19.000 los vecinos censados, prácticamente la mitad de ellos en la zona delimitada en el centro (9.094), con un importante volumen también en la de O Calvario (5.348). Mientras, en Bouzas viven casi 2.900 personas y en el interior de la de Praza de Portugal apenas 1.600. Todos estos vigueses podrán circular sin ningún tipo de restricción sin importar el vehículo del que dispongan.

Aparcamientos afectados por las ZBE

Mientras, para la población restante de Vigo y aquellos que se desplacen desde fuera de la ciudad a las ZBE por motivos laborales o de ocio el escenario, sin fecha todavía cerrada al depender de la aprobación definitiva de la ordenanza, no variará en exceso con relación a lo que se vive hoy en día. Tomando como referencia la zona centro y la de plaza de Portugal, la que mayor capacidad de atracción tiene como punto neurálgico de servicios o turismo, apenas quedan un puñado de plazas de aparcamiento reguladas en superficie en un tramo de la rúa Progreso y Pracer, estando prevista además una humanización integral que las convertirá en semipeatonales, mientras que solo están ubicados en el interior de la ZBE cinco parkings subterráneos como son los de Progreso, Central, Príncipe y Velázquez Moreno, cuyos potenciales usuarios podrán seguir utilizándolos al ser otra de las excepciones contempladas en la ordenanza.

Tampoco se localizan en las futuras ZBE centros educativos o servicios públicos de salud, salvo los ambulatorios de Casco Vello y Bouzas en los que ya está restringida la circulación desde hace años. Sí pueden verse golpeados en una primera fase los talleres de reparación de vehículos dentro de las futuras áreas restringidas, aunque la ordenanza también establece que sus usuarios no tendrán problemas para acceder a ellos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents