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Formación

Los estudiantes piden ampliar los horarios de las salas de estudio y bibliotecas de Vigo

Encontrar un sitio en la ciudad para preparar los exámenes de fin de curso es un reto complicado desde finales de abril hasta mediados de julio

Jóvenes en la sala de estudio de la UNED (Mar de Vigo) este sábado.

Jóvenes en la sala de estudio de la UNED (Mar de Vigo) este sábado. / Alba Villar

Desde finales de abril hasta mediados de julio, aproximadamente, encontrar un sitio en las bibliotecas o salas de estudio de la ciudad es un reto complicado. Coinciden quienes preparan oposiciones, más habituales durante el año, con los que se enfrentan a exámenes finales de instituto, universidad o formación profesional. Y se sumarán en breve los de la selectividad. Buscan espacios silenciosos y entornos para concentrarse más, lo que dispara la ocupación en estas semanas. Esta realidad pone de manifiesto una necesidad que los jóvenes trasladan: quieren que los horarios de apertura sean más amplios y que haya más lugares para hincar los codos.

Claudia Rey es fiel a las bibliotecas. Estudia Psicología en la Universidad de Santiago de Compostela. Las prefiere porque se concentra «muchísimo mejor». «En mi habitación, hay más distracciones y me suelo dispersar mucho más. Además, veo a más gente y socializo un poquito», indica antes de comentar que sus preferidas son la del auditorio Mar de Vigo (sala de estudio) y la de Afundación (Teatro García Barbón).

«Si está llena la del Mar de Vigo, voy a la de Peritos», comenta. Ella considera que es necesario que haya más bibliotecas en el centro. «Las que hay son más pequeñas. También está la de Juan Compañel, pero cierra pronto», señala.

Cree que existe «mucha diferencia» con Santiago. «Es una ciudad más pequeña y es más universitaria, y hay mucha variedad de bibliotecas. Además, los horarios son más flexibles. Es muy raro quedarte sin sitio en alguna biblioteca para estudiar, por lo que considero que es mucho más cómodo Santiago que Vigo en este sentido», añade.

«La de Afundación, que, en cuestión de comodidad, para mí, es la mejor, solo abre de nueve de la mañana a siete de la tarde»

Lucía Rey

— Estudiante de segundo de Bachillerato

Su prima Lucía Rey, estudiante de segundo de Bachillerato en el Colegio Apóstol Santiago de Vigo, también pone deberes para mejorar la red de bibliotecas, a las que acude ahora para preparar los exámenes finales y la selectividad. «Suelo ir a la de Mar de Vigo, me gusta mucho porque abre de nueve de la mañana a nueve de la tarde. Lo malo es que, a veces, hay tanta gente, que hace muchísimo calor y me cuesta muchísimo concentrarme. Le pasa lo mismo a la de Juan Compañel. También voy a la de Afundación, que, en cuestión de comodidad, para mí, es la mejor, pero solo abre de nueve de la mañana a siete de la tarde», expone.

Gente estudiando en la sala de estudio del Mar de Vigo.

Gente estudiando en la sala de estudio del Mar de Vigo. / Alba Villar

Para Valentina Segovia, alumna de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Vigo, la sala de estudio del Mar de Vigo es su «favorita». También va a la de la Facultad de Comercio y a la de Peritos. Elige estos espacios porque se concentra «mucho más que en casa» y hay «muy buen ambiente».

«Estoy preparando los exámenes finales. Lo que mejoraría sería el horario, que me parece que es muy corto. En época de exámenes, solo abren hasta la una de la mañana. Y algunas no están abiertas ni festivos ni los fines de semana.  Esto es terrible comparado con las de la Universidad de Santiago», apunta antes de destacar que, en Peritos, hacen falta enchufes.

Celia Rodríguez también cursa Ingeniería Mecánica en Vigo. «A veces, estudio en casa, pero me concentro mucho más en bibliotecas. En Vigo, voy a la de Peritos. Cuando está cerrada, a la del Mar de Vigo. Durante la semana, preparo prácticas de laboratorio y entregas que tengo que hacer. Y empezaré ahora con los exámenes finales de mayo. Me paso todo el año en la biblioteca, tenga exámenes o no», explica.

Ella también mejoraría los horarios. «Peritos siempre tiene gente y, los fines de semana, nunca abre, salvo cuando es época de exámenes. Además, pondría más mesas y más espacios, por ejemplo, para trabajos en equipo. En la Facultad de Minas, en el Cuvi, hay salas de estudio con pizarras. Eso lo pondría en Torrecedeira», concluye.

Fabián González es alumno de Ingeniería Mecánica en la UVigo. Elige las bibliotecas porque se concentra más rodeado de otros estudiantes. «Normalmente, estudo en Peritos ou en Comercio. Nestas épocas, cando se masifica Peritos, hai moita calor e chegan a faltar prazas: se non vas a primeira hora da mañá, non podes atopar sitio», indica.

«Mejoraría la comodidad de las sillas»

Alejandro Fernández estudia Ingeniería en Organización Industrial en la UVigo. Se decanta por las bibliotecas porque en casa no se concentra bien: «Me distraigo fácilmente. En una biblioteca, al haber más silencio y la gente estar más concentrada, se te pega un poco y te concentras mucho más». Normalmente, va a la del Mar de Vigo, pero también a Peritos y, en alguna ocasión, a la de Afundación. «Estoy preparando ahora mismo los segundos parciales», comenta.

En el Mar de Vigo (UNED), cree que hacen falta salas de estudio en las que los estudiantes que tienen que hacer trabajos en grupo puedan hablar. También mejoraría «la comodidad» de las sillas, al igual que en Peritos.

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