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Un año de la gaviota navajera: de A Pedra al tatuaje, al meme y al «merchandising»

La imagen captada por la periodista de FARO Lara Graña en el Casco Vello cumple su primer aniversario convertida en icono viral de Vigo: saltó de redes a medios nacionales e inspiró camisetas, parches, reivindicaciones y hasta guiños celestes: «Ha sido una experiencia genial, divertidísima»

Recordamos el hallazgo de la gaviota navajera en el primer aniversario de este meme vigués

Lara Graña

Marta Clavero

Marta Clavero

Hay imágenes que duran un día en redes. Y luego está la gaviota navajera de Vigo. Este 2 de mayo se cumple un año desde que Lara Graña, periodista de FARO, captó con la cámara de su móvil una escena tan improbable como irresistible: una gaviota caminando por la Praza da Pedra, en pleno Casco Vello, con un cuchillo de sierra en el pico y una mirada que internet tardó muy poco en convertir en leyenda.

«Me encanta sacar fotos a momentos que me llaman la atención, con mayor o menor pericia, que soy todo lo contrario a una experta», recuerda Graña. La imagen, insiste, nació sin cálculo alguno: «No la hice con ninguna otra pretensión más allá de tener la imagen de una gaviota con un cuchillo en la boca para enseñar a mis amigos, la verdad».

Fue su compañero Adrián Amoedo quien la animó a compartirla a través de FARO. «Así que parte de toda la notoriedad le corresponde a él. Todo lo que vino después ha sido una experiencia genial, divertidísima», añade.

Viñetas. Bichero. Luis Davila. Gaviotas. Foto viral de gaviota con cuchillo sacada por Lara Graña, redactora jefa de Faro de Vigo. Bandas. Sacacorchos

Foto viral de gaviota con cuchillo sacada por Lara Graña, redactora jefa de Faro de Vigo. Bandas. Sacacorchos / Luis Davila / FDV

Lo que empezó como una anécdota en una terraza de A Pedra acabó convertido en uno de los grandes iconos populares vigueses del último año. «Sucedió en la Praza da Pedra, en un día libre, sentada en uno de los barriles de la terraza de la Taberna Sopapo», relata Graña. Estaba con Pablo, «un súper forofo del Celta», cuando la escena se puso sola delante del objetivo. «La gente del Sopapo tenía mesas reservadas con los cubiertos encima, en una pequeña lata roja metálica. La gaviota se abalanzó sobre ella, no sé si esperando encontrar un restillo de comida dentro, y cogió el cuchillo que había tirado al suelo. Me dio tiempo a sacarla, esa fue la suerte».

La imagen del ave, que había robado el cuchillo de una mesa ante la sorpresa de clientes y viandantes, se publicó en FARO y corrió después a toda velocidad por redes sociales, programas de televisión, cuentas de humor, camisetas, carteles, parches, tatuajes y objetos de merchandising. La gaviota, hasta entonces sospechosa habitual de rapiñar patatillas, restos de comida o algún que otro despiste hostelero, había dado un paso más: se había armado.

La foto reunía todos los ingredientes de la viralidad: Vigo, una gaviota, un cuchillo y una actitud desafiante. La escena parecía salida de una película de serie B, de un cartel reivindicativo o de una campaña callejera. Desde las redes de FARO se pidió entonces a los lectores que propusieran titulares ingeniosos para acompañar la imagen, y las respuestas fueron inmediatas: «Las patatillas o la vida», «Dame el bocadillo y nadie saldrá herido», «No sin mi bistec», «Las gaviotas de Vigo no se andan con tonterías» o «El churrasco se corta con el de sierra, pámpano» fueron algunas de las ocurrencias más celebradas.

La gaviota navajera, difundida en medios de comunicación, impresa en ropa y objetos, plasmada en la piel e incluso como imagen reivindicativa.

La gaviota navajera, difundida en medios de comunicación, impresa en ropa y objetos, plasmada en la piel e incluso como imagen reivindicativa. / FDV

La broma, sin embargo, no se quedó en el chascarrillo digital. La gaviota navajera comenzó a tomar vida propia. Zapeando, en La Sexta, se hizo eco de la escena y la presentó como «la nueva de Los pájaros», mientras en Instagram publicaciones como la del diario El Mundo ayudaron a multiplicar su alcance. En paralelo, perfiles locales de humor como @DinoSetoVigo la incorporaron a sus montajes con inteligencia artificial, imaginándola como papa, futbolista del Celta, protagonista cinematográfica o figura de culto urbano. La gaviota ya no era solo una imagen: era un personaje.

Montaje de @DinoSetoVigo

Montaje de @DinoSetoVigo / @DinoSetoVigo

Uno de los saltos más llamativos llegó pocas semanas después, cuando Santi, un vecino de Vigo, decidió llevarla para siempre en la piel. Su pareja, Andrea Martínez, tatuadora profesional al frente de Rataloka Tattoo Studio, le dibujó en el gemelo la ya célebre silueta del ave con el cuchillo en el pico. «Cuando vio a la gaviota en FARO le hizo tanta gracia que ya pensó en tatuársela», relataba entonces Andrea. En apenas un mes, la imagen había pasado del móvil de una periodista a la pierna de un vigués.

El tatuaje de la viral gaviota navajera que se ha tatuado un vigués en el gemelo de su pierna derecha.

El tatuaje de la viral gaviota navajera que se ha tatuado un vigués en el gemelo de su pierna derecha. / Rataloka Tattoo Studio

También llegó al armario. Lara Graña y Hugo Izarra diseñaron una camiseta con la gaviota como protagonista, en una versión gráfica de estética combativa y fondo rojo, firmada como HI&LG. La primera tirada fue casi doméstica: cinco unidades, para la propia autora de la foto, la persona que la acompañaba aquel día en A Pedra y tres amigas «hermanas». Pero el deseo de tener una camiseta de la gaviota navajera pronto se extendió entre amigos y familiares.

La camiseta diseñada por HI&LG (Hugo Izarra y Lara Graña).

La camiseta diseñada por HI&LG (Hugo Izarra y Lara Graña). / L. G.

La viralidad cruzó incluso la frontera de lo artesanal para llegar al gran escaparate digital. En Amazon apareció a la venta un soporte tipo PopSocket para teléfonos móviles con una gaviota portando un cuchillo. El título del producto, tan delirante como la propia escena, resumía sin quererlo la dimensión absurda del fenómeno: «Divertida gaviota con cuchillo pájaro aves marinas aves PopSockets PopGrip intercambiable». Su precio: 13,99 euros.

Un año después, la gaviota navajera sigue apareciendo como código compartido de la ciudad. Ha sido pegatina reivindicativa, parche con lema de «antigentrificación», motivo de camisetas, reclamo humorístico y hasta símbolo exportable: una imagen compartida estos días muestra una versión de la gaviota pegada en Arlés, en la Provenza francesa. Vigo había fabricado, casi sin querer, un icono portátil.

El último guiño llegó de la mano del Celta, que meses antes ya había comercializado sudaderas y camisetas con la ya icónica imagen. Pero el pasado mes de abril, el club presentó a Chiño, su nueva mascota oficial: una gaviota viguesa llamada a tomar el relevo de otros personajes del imaginario celeste. Y aunque Chiño nace como figura propia del club, la ciudad no tardó en conectar su aparición con la gaviota que, un año antes, había puesto a Vigo en el mapa de los memes. En el reciente contexto europeo ante el Friburgo, la gaviota celeste volvió a aparecer en clave combativa, con el cuchillo como guiño inevitable para una afición que ya entiende perfectamente el chiste.

La historia de la gaviota navajera funciona porque pertenece a Vigo de una manera muy reconocible: es costumbrismo, humor, retranca y caos urbano en una sola imagen. Tiene algo de postal torcida del Casco Vello, algo de broma de terraza y algo de emblema no oficial de una ciudad capaz de convertir una escena mínima en una mitología compartida.

Aquel viernes por la mañana, en A Pedra, una gaviota robó un cuchillo. Lara Graña tuvo «la suerte» de llegar a tiempo con el móvil. Un año después, Vigo, como una de las ciudades más reivindicativas de Galicia, acoge esa imagen como símbolo de su particular adn.

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