Solo uno de cada diez vigueses van a trabajar a pie o en bici
El 60% de los trabajadores se desplazan a diario a su puesto en vehículo privado
Un estudio sitúa a la ciudad como la menos saludable de España

Dos ciclistas se desplazan en uno de los carriles bici de Vigo. / FdV
Vigo vuelve a situarse en el foco del debate urbano tras ser señalada como la ciudad menos saludable de España en un estudio de Altezza Travel, uno de los operadores turísticos más importantes a nivel internacional. Más allá de los indicadores generales, el informe pone el acento en un factor clave: la movilidad diaria, estrechamente ligada a los hábitos de vida de la población.
Según este análisis, solo un 12,1 % de los vigueses acude al trabajo caminando o en bicicleta, una de las cifras más bajas del país. El dato revela que la ciudadanía no apuesta, por ejemplo, por la utilización general de los carriles bici para ir a trabajar, pese a que hay tramos muy operativos y en zonas clave como la avenida de Castelao, en el barrio de Coia, y la Avenida de Camelias hasta la confluencia con Venezuela, entre otros, que permiten la conexión a dos ruedas desde el entorno de Samil hasta Teis.
¿Y qué sucede con los transportes alternativos? Pues lo cierto es que el porcentaje de población que utiliza a diario por ejemplo los patinetes eléctricos es demasiado bajo como para tenerlo en cuenta.
Este modelo de movilidad, muy dependiente del automóvil, no solo repercute en el tráfico o las emisiones, sino también en el nivel de actividad física cotidiana. El estudio vincula esta realidad con otros indicadores negativos, como una tasa de obesidad del 17,9 %, que refleja las dificultades para consolidar hábitos saludables en la población.
A este escenario se suman otros factores que agravan la situación. Vigo presenta una proporción de espacios verdes del 38,8 %, una cifra que el informe considera insuficiente para compensar la falta de actividad física derivada del uso intensivo del coche. La disponibilidad de zonas verdes accesibles y bien conectadas se señala como clave para fomentar desplazamientos a pie y la práctica deportiva al aire libre.
Por otro lado, el informe alude también al coste de acceder a instalaciones deportivas también aparece como un obstáculo. El precio medio de los gimnasios se sitúa en 40,5 euros mensuales, una barrera que puede dificultar la incorporación de rutinas de ejercicio regular, especialmente entre determinados sectores de la población.
La estructura urbana y laboral de la ciudad, marcada por la dispersión y la relevancia de áreas industriales, contribuye a reforzar este patrón de movilidad. Con una puntuación global de 47 sobre 180, Vigo cierra el ranking nacional, en gran medida por un modelo que sigue girando en torno al coche y por la falta de alternativas que faciliten un estilo de vida más activo y saludable.
Concretamente, seis de cada diez vigueses utilizan su coche particular para los desplazamientos diarios a su puesto de trabajo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la olívica es la tercera ciudad gallega donde los trabajadores utilizan más sus coches para llegar a su empleo, solo detrás de Lugo y Ferrol y muy por encima de otras como A Coruña o Pontevedra.
El dato es sorprendente por múltiples razones. Por ejemplo, por la escasez de aparcamiento gratuito que hay en las calles de Vigo, al menos en el centro. Es decir, muchos vigueses van a trabajar dejando el coche en parkings privados, pagando la correspondiente tarifa. Porque hay que tener en cuenta que, salvo las grandes empresas como Stellantis, cuya factoría cuenta con un amplio estacionamiento para sus empleados, muy pocas facilitan a sus trabajadores plazas gratuitas para sus vehículos. Y los parkings de pago, además, están muchos de ellos completamente llenos y tienen lista de espera para alquilar alguna de sus plazas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Olalla, acogedora de dos hermanos con dedicación exclusiva: «Ni lo haces por ti ni por trabajo o vocación, es una forma de vida»
- Muere una mujer tras precipitarse desde un séptimo piso en Vigo
- Cómo construir un nido artificial para aves urbanas: la recomendación de la la Sociedad Española de Ornitología para convivir con los pájaros
- Comerciantes y hosteleros empiezan a pagar cuotas voluntarias de 50 euros para el contencioso contra la subida de la basura
- El baile de sillas en la Xunta se atasca: más de 2.100 empleados deben tomar posesión pero hay déficit de plazas para los grupos A1 y A2
- Gustavo, el joven que hace bailar a las estatuas de Ourense y convierte el Miño en río navegable
- Vuelve la Farola y vuelve el Acrópolis
- La vía verde más grande de Galicia: 28 kilómetros de recorrido e ideal para los ciclistas