El área sanitaria de Vigo prepara un plan para la «erradicación definitiva» del tabaco en el Cunqueiro y el Meixoeiro
Usuarios y trabajadores fuman en las entradas al hospital y también en espacios interiores
Un paciente asegura ver setenta colillas diarias en los patios

Un paciente fuma en una de las entradas del hospital Álvaro Cunqueiro. / Pedro Mina
Hace un año, la Valedora do Pobo requirió a la Consellería de Sanidade un informe tras las quejas recibidas por el hecho de que son muchos los trabajadores y usuarios del Álvaro Cunqueiro que, pese a que la ley lo prohíbe, fuman en el entorno hospitalario. Por aquel entonces, el Sergas explicaba que se reforzó la señalización de «espazo sen fume» y se llevarían a cabo mejoras en el control y la sensibilización para garantizar que se respeten las normas y los derechos del conjunto de pacientes, profesionales y visitantes.
Las quejas señalaban que los servicios de vigilancia, concretamente, no advertían a los fumadores de esa prohibición, por lo que la dirección del hospital recordaba al personal de seguridad que debían velar por el cumplimiento de la normativa. La situación, sin embargo, no mejora.
Una portavoz de la dirección del área sanitaria de Vigo reconoce que el problema persiste pese a las campañas informativas a través de sus canales internos en las que avisan a todo el personal de la prohibición del tabaco. «Pero se sigue fumando», lamentan. Es por ello que ya trabajan en un plan para la erradicación total del consumo de nicotina en todo el entorno hospitalario del Álvaro Cunqueiro y también del Meixoeiro, donde aseguran que la situación es todavía peor. De momento ya han informado a las centrales sindicales la necesidad de que los profesionales tengan clara la prohibición expresa de fumar tanto en el exterior como dentro del hospital.
Aunque la normativa prohíbe de forma expresa fumar en cualquier espacio sanitario —tanto en el interior como en sus alrededores, al igual que ocurre en colegios o parques infantiles por la presencia de personas vulnerables—, ya sean hospitales o centros de salud, a diario hay quienes ignoran esta restricción y encienden cigarrillos sin ocultarse. Entre ellos se encuentran pacientes, acompañantes e incluso personal del propio centro.
Otros intentan hacerlo con discreción en escaleras, patios, aparcamientos o rincones apartados del Cunqueiro, pero las colillas que quedan evidencian esta práctica. Es más, un usuario del hospital que puso la queja ante la Valedora do Pobo, José Manuel Tobío, afirma que llegó a contabilizar unas setenta colillas diarias en los patios interiores, y que ha visto cómo pacientes ingresados cambian de planta fumando, incluso mientras les están inoculando suero.
Pero donde es más sangrante la situación es sin duda en la entrada al hospital, tanto la de la zona de urgencias como la de consultas externas. Numerosos profesionales hacen una parada en su jornada para salir a fumar al exterior del centro. También pacientes y familiares. En muchos casos, porque piensan que al ser un espacio exterior pueden hacerlo. Pero en otros, pese a ser conscientes de que está completamente prohibido al ser un entorno hospitalario, lo hacen igual. Hay que tener en cuenta que el personal de seguridad del hospital Álvaro Cunqueiro sí puede disuadir del consumo de tabaco aludiendo a la normativa vigente, pero carecen de competencias para imponer sanciones a aquellos que fumen.
Suscríbete para seguir leyendo
- Olalla, acogedora de dos hermanos con dedicación exclusiva: «Ni lo haces por ti ni por trabajo o vocación, es una forma de vida»
- Muere una mujer tras precipitarse desde un séptimo piso en Vigo
- Cómo construir un nido artificial para aves urbanas: la recomendación de la la Sociedad Española de Ornitología para convivir con los pájaros
- El baile de sillas en la Xunta se atasca: más de 2.100 empleados deben tomar posesión pero hay déficit de plazas para los grupos A1 y A2
- Gustavo, el joven que hace bailar a las estatuas de Ourense y convierte el Miño en río navegable
- Vuelve la Farola y vuelve el Acrópolis
- La vía verde más grande de Galicia: 28 kilómetros de recorrido e ideal para los ciclistas
- Dos acusados se enfrentan a 3 años de cárcel por apropiarse de 136.000 euros de la venta de una casa en Baiona