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Expectación en el Chuvi por un plazo para cambiar de hospital que podría agudizar sus demoras

Son 185.000 las personas que pueden pedir el traslado y el 60% están en la calle Salamanca

El conselleiro de Sanidade admite «algún tipo de controversia» en la relación con Povisa

Si el centro privado pierde medio millar de usuarios públicos más, el Sergas pueda abrir el cambio de hospital «en cualquier momento» y a población a la que nunca se lo ofreció

Vista general de la entrada principal del Hospital Ribera Povisa de Vigo

Vista general de la entrada principal del Hospital Ribera Povisa de Vigo / JOSE LORES

En el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo contienen el aliento ante la apertura del plazo de elección de hospital. El Sergas reconocía hace poco que uno de los factores que habían influido en el alza en las listas de espera era el trasvase de pacientes desde Hospital Ribera Povisa. Tras más de un año desde que se abrió el último periodo para que los usuarios escojan entre los hospitales públicos y el concertado —en octubre de 2024—, se vuelve a habilitar esta opción, que se puede ejercer desde este jueves y hasta el 15 de mayo. Son casi 185.000 personas —el 60%, adscritas Povisa— las que pueden moverse y desestabilizar más el difícil equilibrio entre demanda y recursos públicos.

«É un dereito, está regulado, dixemos que iamos facelo a partir desta data [al terminar el primero de los dos años de vigencia del último contrato con Povisa] e o fixemos»,valoró ayer el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño. «Non teño o cálculo feito da xente que pode cambiar. Ao mellor pasa o contrario e a xente quere retornar», respondió al ser preguntado porsus expectativas.

La tendencia constante desde 2016 es a la baja en la población de referencia pública del centro de la calle Salamanca. Con el concierto firmado en 2014 se introdujo el derecho de libre elección de hospital para la población tradicionalmente atendida por Povisa. Ese año se abrió el periodo solo para trasladarse al Chuvi, pero en los dos años siguientes, con los problemas iniciales del Álvaro Cunqueiro, la fuga era hacia el privado. De hecho, llegó a alcanzar el máximo contratado —139.000 tarjetas— y el Sergas hasta tuvo que rechazar 177 solicitudes.

Desde entonces, el trasvase al Chuvi ha sido constante. Van casi 25.500 personas en una década . Son casi una quinta parte de las que tenía Povisa. De hecho, a pesar de que desde octubre de 2024 no se abre el cambio voluntario, los usuarios están buscando otras vías y han salido unas 7.000. Solo en marzo ha perdido 712. «Y los que se cambian son los que más requieren atención», resaltan profesionales del Chuvi.

Povisa roza ahora el límite inferior del contrato. Si pierde 555 usuarios más bajaría de los 110.000 y el Sergas podría activar una cláusula del contrato que le permite abrir el plazo de cambio de hospital «en cualquier momento» y a aquellos ciudadanos a los que nunca les ha ofertado la opción de ser atendidos en el hospital concertado.

Primer año de contrato

Cumplido el primer año de los dos del contrato con Povisa —con otros dos de prórroga—, el conselleiro sostiene que no está «nin contento nin enfadado» con la atención allí prestada e insiste en que hay una unidad de control «encargada de garantir a calidade asistencial alí».

Reconoce «algún tipo de controversia» en la relación con Povisa, como las quejas en Dermatología. «Mandamos alí aos inspectores, fixeron informes, tomáronse as medidas pertinentes, deixouse de facer a teledermatoloxía, están contratando novos profesionais...», sostuvo y añadió: «Isto é un tira e afrouxa. Cando se detecta un problema, a cuestión é solucionalo. Nisto consiste a xestión sanitaria».

Cuando Sanidade presentó el nuevo contrato con Povisa, prometo «equidad» en la atención a los vigueses. Todos serían remitidos al centro con los recursos más avanzados. Si un paciente de Povisa tuviera un tumor que en el Chuvi se opera con Da Vinci, se enviaría a Beade. Sin embargo, no se han puesto en marcha los protocolos necesarios en todos los supuestos y los pacientes siguen llegando«por la puerta de atrás», solicitando una segunda opinión. El Da Vinci del Chuvi está ya saturado. Diversas fuentes explican que las negociaciones se encaminaban a que el privado adquiriera el robot. Ribera respondió ayer que esta «trabajando para incorporar tecnología robótica y personal especializado en nuevas técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas».

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