Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los refugios para caballitos de mar del Puerto de Vigo ya tienen sus primeros ocupantes

Una pareja de Hippocampus guttulatus coloniza en apenas siete semanas los arrecifes biodegradables instalados frente al visor de Portocultura dentro del proyecto piloto HIPPO-REF

Uno de los caballitos de mar que ha colonizado los arrecifes biodegradables del Puerto de Vigo.

Uno de los caballitos de mar que ha colonizado los arrecifes biodegradables del Puerto de Vigo. / FDV

J. C.

Los nuevos refugios submarinos instalados en el Puerto de Vigo para favorecer la presencia de caballitos de mar ya tienen sus primeros inquilinos. Menos de dos meses después de la colocación de varios arrecifes artificiales biodegradables frente al visor de Portocultura, una pareja de Hippocampus guttulatus ha sido localizada utilizando estas estructuras como punto de anclaje y refugio.

El hallazgo supone el primer gran resultado visible del proyecto piloto HIPPO-REF, una iniciativa fruto de la colaboración entre la Autoridad Portuaria de Vigo y el Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC). El avistamiento, documentado en las últimas horas, muestra a los dos ejemplares perfectamente adaptados a estos microhábitats, diseñados específicamente para ofrecer protección frente a las corrientes y facilitar su asentamiento.

La rapidez con la que los caballitos de mar han colonizado estas estructuras supera, según los promotores del proyecto, las previsiones iniciales y aporta una primera evidencia de la utilidad de este tipo de soluciones basadas en la naturaleza en espacios de fuerte huella industrial.

Del experimento al resultado en apenas siete semanas

El objetivo central de HIPPO-REF pasa por comprobar si estos arrecifes biodegradables pueden actuar como catalizadores de biodiversidad en un entorno portuario. La llegada tan temprana de una pareja de caballitos de mar refuerza esa hipótesis y abre la puerta a seguir evaluando el potencial ecológico de estas pequeñas infraestructuras sumergidas.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, enmarcó el resultado en la estrategia ambiental del puerto y defendió la compatibilidad entre actividad económica y regeneración ecológica. «Queremos demostrar que la actividad portuaria y la regeneración de ecosistemas pueden ir de la mano, convirtiendo nuestras infraestructuras en verdaderos pulmones de biodiversidad», señaló.

La presencia de estos ejemplares tiene además un valor simbólico añadido. Aunque el caballito de mar sigue siendo una especie esquiva, su presencia en la ría de Vigo se ha ido detectando con más frecuencia en los últimos años, en parte gracias a la mejora de la calidad del agua. Aun así, se enfrenta a una amenaza persistente: la pérdida de hábitats adecuados para su asentamiento, reproducción y protección.

Un puerto que busca ganar biodiversidad

En ese contexto, la creación de microhábitats artificiales se plantea como una herramienta para reforzar la supervivencia de la especie y estabilizar sus poblaciones. No se trata solo de atraer ejemplares, sino de generar condiciones favorables para que encuentren soporte, alimento y resguardo en zonas donde esos elementos escasean.

La iniciativa se apoya además en experiencias previas desarrolladas en el propio entorno portuario. Proyectos como NaturPorts ya habían constatado que las estructuras artificiales pueden ser colonizadas por más de 150 especies, generando pequeños ecosistemas marinos capaces de atraer vida y mejorar el equilibrio ambiental del medio.

Con HIPPO-REF, el Puerto de Vigo da un paso más en esa línea y convierte una actuación experimental en una imagen de fuerte carga divulgativa: la de una pareja de caballitos de mar ocupando, apenas siete semanas después de su instalación, unos refugios concebidos precisamente para ellos.

El resultado refuerza la idea de que la infraestructura portuaria no tiene por qué ser ajena a la regeneración ambiental. Al contrario, puede desempeñar un papel activo en ella. Y en este caso, además, con uno de los habitantes más singulares y delicados de la ría como mejor prueba de ello.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents