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Movilidad

De rutas en bici para turistas a propuestas para vecinos de Vigo: «Hay miedo a empezar»

La empresa Biking Vigo tiene en marcha «A Roda», un proyecto con el que dar la oportunidad de montar en bici a personas en situación de vulnerabilidad social

Una parte de la ruta en bici por Vigo.

Una parte de la ruta en bici por Vigo. / Fanecabrava Audiovisual

Patricia Casteleiro

Patricia Casteleiro

Vigo

Vigo es una de las ciudades con menos kilómetros de carril bici por habitante de España. Es habitual ver usuarios en zonas como la Vía Verde, el paseo de Bouzas o el nuevo recorrido que atraviesa Beiramar, pero más raro es observarlos en la adaptación que hay en Travesía o en calle Pizarro, entre otros. Hay quien no se atreve a empezar y quien no tiene cerca una de las sendas que conectan la urbe.

Una empresa que realiza tours turísticos a dos ruedas, Biking Vigo, ofrece ahora recorridos a los vecinos por su propia ciudad, para fomentar el uso de la bicicleta eléctrica y transmitirles nociones históricas que quizá no sabían. «Estamos promocionando rutas para tratar de aficionar a la gente de aquí a usar este transporte, son más en clave gallega y con juegos de por medio», indica el gerente, Javier Jiménez.

Otra de las ideas en clave local es promocionar el uso de la Vía Verde para familias. «Queremos aprovechar que es totalmente segura para hacer juegos. Además, es las partes que hay vistas a la ría hablamos de bateas y el contexto cultural de Vigo y Chapela», explica. Observa que los ciclistas ya tienen sus rutas marcadas, pero que hay personas que por miedo o falta de costumbre no saben por dónde ir o cómo hacerlo. «Hemos tenido a gente que después acaba comprándose una bicicleta o cogiéndose un bono de alquiler», apunta.

Un grupo ciclista en Alcabre.

Un grupo ciclista en Alcabre. / Fanecabrava Audiovisual

Los europeos, veteranos

En sus tours comprueban como la bici es una cultura muy instaurada en varios países europeos, más cuanto más al norte. «Están muy habituados y la edad no es un problema. Cuando vienen cruceros tenemos trabajo», dice Jiménez. Tienen permiso para comenzar los paseos desde el puerto, facilitando así la movilidad de los viajeros. El recorrido habitual parte a pie de barco, pasa por Bouzas, Samil, el Lagares y sigue por Balaídos donde les hablan del Celta. Para cerrar, el Casco Vello para conocer a Antonio, el último cesteiro de la urbe. En total son 23 kilómetros. «Pero es asequible para todos los públicos, tuve clientes de hasta 79 años», afirma el gerente.

A Roda

Además de su programación diaria, la empresa tiene en marcha A Roda, un proyecto con el que dar la oportunidad de montar en bici a personas en situación de vulnerabilidad social. Esta semana lo presentaron a la Fundación Secretariado Gitano, aunque también quieren trabajar con personas sin hogar, con problemas de salud mental, migrantes y fomentar el uso entre las mujeres.

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