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Galerías históricas

Carral y Laxe, las calles que derribaron la muralla de Vigo

Ambas afrontan un nuevo proceso de remodelación que busca acabar con la degradación de los locales comerciales clausurados y dotar de mayor protagonismo a los peatones

El Concello de Vigo ha cerrado al tráfico esta semana la Rúa Carral para proceder a una nueva remodelación de la calle, cuyo deterioro en las últimas décadas ha borrado su pasado esplendor. Esta obra busca dignificar los abandonados bajos comerciales, que serán acondicionados como almacenes municipales. El plan de Praza do Rei contempla también una actuación de calado en la Rúa Laxe con el cambio del pavimento por granito y la reordenación de espacios: se eliminarán los aparcamientos, los peatones ganarán protagonismo y se alterará la disposición de las terrazas hosteleras.

Carral y Laxe fueron dos de las principales vías del Casco Vello de Vigo. El tráfico de pasajeros y las sucesivas ampliaciones del puerto olívico a lo largo de los siglos XIX y XX llenaron sus aceras de hoteles, comercios y oficinas.

Sus trazados discurren por el recinto amurallado de Vigo, derruido a finales del siglo XIX por la presión del crecimiento urbano. A lo largo de Carral se ubicaban dos baterías (del Cavallero y de A Laxe), tres baluartes (San Antonio, Gamboa y San Andrés) y dos puertas (Gamboa y A Laxe). De hecho, al término de la calle se ha musealizado un tramo de la antigua muralla defensiva, construida en el siglo XVII para proteger a la villa de las invasiones y saqueos por mar.

Sin embargo, estas calles que representaban unas de las principales vías de acceso al corazón de Vigo entraron en decadencia a finales del pasado siglo. Del puñado de negocios históricos asentados en sus aceras, como el hotel La Chata, la Peluquería Carral o la tienda de maquetas de barcos de Enrique Font, solo sobrevive Arjeriz, ya centenario.

Ambas vivieron distintas actuaciones para renovar su pavimento, aliviar su tráfico, ampliar sus aceras... Esta nueva intervención quiere acabar con la mala imagen que ofrecen los locales comerciales entre los números 27 y 41 de la Rúa Carral, tapiados desde 2022. Años antes, la mayoría de los negocios que albergaban habían cesado su actividad debido a su mal estado, fruto de las filtraciones y humedades.

Propiedad del Concello, resurgirán ahora con una estética y un uso totalmente diferentes, como almacenes municipales. Un paso que se espera decisivo en la recuperación del esplendor de estas calles que derribaron la muralla de Vigo.

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