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Concello de Vigo y Celta, un «matrimonio feliz» hasta 2101 para llevar al club a otro nivel: «La concesión nos hará más fuertes y grandes»

Abel Caballero y Marian Mouriño ponen en valor en el acuerdo alcanzado para atar al club a Balaídos lo que resta de siglo proporcionándole «estabilidad» y armas para incrementar ingresos que refuercen su competitividad

Más de 7.000 celtistas están en lista de espera para convertirse en abonados, desvela la dirigente céltica

Concello de Vigo y Celta, un «matrimonio feliz» hasta 2101

Jose Lores

Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

Sonrisas, besos y abrazos en la zona VIP de la grada de Marcador del estadio de Balaídos, con unas vistas privilegiadas del terreno de juego y de las obras de la bancada de Gol que avanzan a un excelente ritmo para cerrar el recinto para celebrar un «matrimonio feliz». Con la última camiseta rojiblanca lanzada por la Reconquista y el dorsal 2101 con el nombre de Balaídos encima, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y la presidenta del Celta, Marian Mouriño, escenificaban el trámite impulsado por el gobierno local vigués este viernes aprobando inicialmente los pliegos que regirán la concesión directa de Balaídos al Celta durante los próximos 75 años, para ambos un auténtico punto de inflexión en la historia de la entidad.

«Esta concesión viene para hacernos más fuertes y grandes, crecemos con más de 7.200 personas en lista de espera para ser abonados y más de 43.000 carnés celtistas y la necesitamos para seguir creciendo si queremos estar siempre entre los diez primeros y competir con otras ciudades y estadios, esto nos dará más competitividad, es uno de los pasos más sólidos e importantes para generar esa base para los próximos 100 años», destacó Mouriño en una de sus intervenciones.

A su lado, Caballero quiso ser cauto hasta que el periplo administrativo concluya a la espera de posibles alegaciones que puedan retrasar la firma definitiva de la concesión, garantizando que «iremos lo más rápido posible para firmar» y dejando claro que «estamos ante un proyecto extraordinario a largo plazo para que el Celta tenga estabilidad a 75 años vista, algo muy bueno para el Celta y para la ciudad para lo que ha sido muy importante la confianza mutua, aprender a entendernos», apuntó el regidor.

Este puso también en valor el trabajo tanto de los servicios del Concello como de los representantes del Celta, «una labor compleja y de mucha precisión que demuestra que lo que se hace desde la unidad, siempre triunfa».

No quisieron profundizar ni Caballero ni Mouriño en los futuros usos que el Celta dará a Balaídos más allá del fútbol, pero uno de los desafíos es conseguir convertir el recinto en algo más que un campo de fútbol y abrirlo a todos los vecinos y visitantes. «Ampliaremos el museo, la tienda y queremos generar más oferta de consumo, que todo el mundo tenga un Balaídos que le representa, no solo el fútbol», indicó la dirigente céltica, confirmando que la concesión será clave para la organización de conciertos en el templo del celtismo: «Seguimos trabajando en ello y en algún momento habrá noticias». El alcalde, por su parte, destacó que el Concello seguirá gestionando los espacios bajo la grada de Río y que se implicará también en las actividades que se desarrollen en Balaídos.

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