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UVigo SpaceLab refuerza su equipo en la recta final del lanzamiento de la misión BIXO

La asociación de estudiantes de la Universidade de Vigo, integrada por 49 alumnos, busca nuevas incorporaciones hasta el 19 de abril mientras avanza en la construcción de un satélite biológico que prevé completar en otoño

Instalaciones de SpaceLab en la Universidad.

Instalaciones de SpaceLab en la Universidad. / R. G.

J. C.

UVigo SpaceLab, la asociación de estudiantes de la Universidade de Vigo centrada en el desarrollo de proyectos aeroespaciales, ha abierto un proceso de ampliación de equipo en un momento clave para su trayectoria. La organización, integrada en la actualidad por 49 estudiantes, afronta los meses decisivos previos al lanzamiento de la misión BIXO, un CubeSat de dos unidades con carga biológica a bordo, al tiempo que busca reforzar su estructura y garantizar el relevo generacional.

La incorporación de nuevos miembros permanecerá abierta hasta el próximo 19 de abril. Según explica Daniel Collarte, responsable de Marketing y Manager Lead del equipo, el objetivo pasa por consolidar la continuidad del proyecto y evitar la pérdida del conocimiento acumulado en los últimos años. «O obxectivo é atraer a novos estudantes para garantir a remuda xeracional, manter o coñecemento e que este non se perda», señala. En ese proceso, añade, la asociación no limita la búsqueda a perfiles técnicos. «Non só buscamos enxeñeiros, senón que poderían formar parte do equipo estudantes doutra carreiras que poden ser útiles no ámbitos administrativos, de deseño ou comunicación».

La ampliación coincide con una fase que los propios integrantes definen como «decisiva», con el lanzamiento de BIXO previsto para los próximos meses. Esa circunstancia permitirá a las nuevas incorporaciones asistir al despegue del satélite y, al mismo tiempo, participar en el desarrollo de futuras iniciativas. Desde el equipo subrayan que la vocación de UVigo SpaceLab va más allá de una única misión y persigue construir una estructura estable en la que estudiantes de distintas titulaciones puedan aplicar conocimientos y ampliar su formación en un entorno real de trabajo.

Un satélite para estudiar la comunicación bacteriana en el espacio

El proyecto BIXO —siglas de Bacteriological Intercommunication eXperiment in Orbit— llevará al espacio una carga biológica con el objetivo de analizar cómo afectan la microgravedad y la radiación a los procesos de comunicación bacteriana. Se trata de una misión singular dentro del ámbito universitario, tanto por su complejidad como por su enfoque experimental.

En este contexto, uno de los ámbitos que la asociación quiere reforzar es el departamento térmico, de reciente creación y escindido del área de estructuras. La naturaleza biológica de la misión ha convertido este apartado en una pieza esencial para la viabilidad del satélite. Collarte explica que las bacterias con las que trabajan requieren temperaturas moderadas para sobrevivir. «A nosa bacteria sobrevive a temperaturas temperadas, entre 25 e 40º C, e no espazo pódense acadar facilmente valores moi elevados que faría que morrese», advierte.

Por ello, el nuevo departamento se plantea también como una oportunidad formativa de alto valor para estudiantes que quieran especializarse en análisis térmico aplicado al sector espacial. «Este departamento de nova creación é idóneo para xente que queira aprender sobre análise térmica, xa que permitirá comprender como se controla a temperatura nun satélite e como se garante a supervivencia dos experimentos a bordo», añade. La asociación considera que esta sección puede resultar especialmente atractiva para alumnado de ingeniería aeroespacial y mecánica, al ofrecer contacto directo con herramientas y software empleados en la industria.

Objetivo: completar el satélite en otoño

Mientras espera la recepción de la unidad de potencia del satélite (EPS), UVigo SpaceLab continúa avanzando en la integración y ensayo de subsistemas en el denominado flatsat, la plataforma desplegada que permite realizar pruebas antes del ensamblaje final. Con esos trabajos ya en marcha en la sala limpia, el equipo confía en completar el satélite el próximo otoño, siempre que no surjan contratiempos.

Según indican sus integrantes, el calendario dependerá en buena medida de factores externos, como la licencia de radio o la llegada a tiempo de los distintos componentes. Aun así, la previsión es favorable y la asociación mantiene el ritmo de trabajo con la vista puesta en culminar una de las iniciativas universitarias más ambiciosas de la UVigo en el campo aeroespacial.

En paralelo, varios miembros del equipo continúan reforzando su formación y dando visibilidad internacional al proyecto en foros especializados. Así ocurrió recientemente en el Small Satellites & Services International Forum, celebrado en Málaga, donde presentaron varios pósteres sobre el diseño, fabricación y ensayo de actuadores de la misión, el desarrollo del Payload Container de VIXION —instrumento principal de BIXO— y una arquitectura integral de comunicaciones. Un escaparate internacional que confirma que el proyecto ya no solo mira al aula, sino también al espacio.

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