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Desbloquean las cesáreas humanizadas en el hospital Álvaro Cunqueiro tras un año paralizadas y prevén retomarlas en mayo

El Área Sanitaria de Vigo es la única de las siete gallegas en la que, en la actualidad, la embarazada no puede estar acompañada en quirófano y no puede hacer piel con piel con su bebé

Una unidad de trabajo de parto, parto y recuperación, como la que se va a utilizar para el piel con piel tras una cesárea.

Una unidad de trabajo de parto, parto y recuperación, como la que se va a utilizar para el piel con piel tras una cesárea. / PABLO HERNANDEZ GAMARRA

La plataforma ciudadana Loita comenzó hace tres años una lucha para defender el derecho de los menores a estar siempre acompañados por sus padres o tutores en la asistencia sanitaria, salvo que haya riesgo para ellos. Desde que sus pulmones cogen la primera bocanada de aire. Nadia Lamarca, una de sus portavoces, recuerda que en el Área Sanitaria de Vigo «fue donde más testimonios se recogieron» para que se permitiera a las madres estar acompañadas por una persona de su elección durante las cesáreas y no separarse de su bebé durante sus primeras horas de vida, para permitir una práctica defendida por organizaciones nacionales e internacionales como es el piel con piel.

La Consellería de Sanidade, dirigida por aquel entonces por Julio García Comesaña, recogió el guante y promovió la Guía de acompañamento da muller e contacto pel con pel na cesárea, que se aprobó a principios de 2024 para que todas las áreas sanitarias la aplicaran adaptándola a sus realidades. La primera familia que pudo disfrutarlo en la mayor maternidad de Galicia, la del Hospital Álvaro Cunqueiro, fue la de Marta Peleteiro y Alexander Lemke, con la llegada de Elena, en mayo de 2024. Y también fue una de las pocas.

La iniciativa se implantó solo en su fase 1, aquella que abarca las cesáreas programadas y de bajo riesgo, pero sin haber desarrollado los protocolos específicos necesarios y sin un grupo de trabajo para progresar en su instauración. El colectivo de matronas se plantó a principios del año pasado al no ver cumplido el refuerzo de personal y sin un espacio que considerasen adecuado. Por aquel entonces, la Dirección del Área Sanitaria de Vigo reconoció que el desarrollo de la guía de acompañamiento necesitaba «una reorganización de los espacios que permita continuar con el desarrollo de las diferentes fases dispuestas en dicho plan» y señalaba que esto implicaba la «selección del mejor espacio y la posible reubicación de otros servicios».

Más de un año en blanco

Desde entonces discurrió más de un año sin que se progresará nada en este tema. El problema está en el espacio al que se lleva a la madre y su bebé tras la cesárea. Diversas fuentes cuentan que en el proyecto inicial del Álvaro Cunqueiro se contemplaba una sala de reanimación obstétrica con esta función, pero no se llevó a cabo. En la actualidad, la mujer se recupera sola de la anestesia en una sala de reanimación general, un lugar poco adecuado para llevar a un recién nacido al haber pacientes de todo tipo. Por ello, el postparto inmediato de las primeras cesáreas humanizadas se llevaron a cabo en una de las doce unidades de trabajo de parto, parto y recuperación (UTPR) con las que cuenta el Álvaro Cunqueiro. Sin embargo, el colectivo de matronas advertía que requiere más dotación técnica y de recursos humanos para dar una atención segura y de calidad.

En la actualidad, la maternidad de Beade es la única de todas las de la red del Servizo Galego de Saúde (Sergas) que no aplica esta  guía. Ayer se celebró una reunión con los diferentes colectivos implicados para desbloquear la situación. El director asistencial del Área Sanitaria de Vigo, José Manuel Olivares, explica que se han puesto de acuerdo a todas las partes «en lo posible», con el objetivo de retomarlas el próximo mes de mayo.

«¿De qué manera podemos hacer esto para que se haga y tenga buena seguridad la madre y el bebé?». Es el problema que pusieron sobre la mesa. «No vamos a hacer obra, no es imprescindible, y necesitamos contratar más personal», resume el doctor Olivares. Se recupera el plan inicial de «adaptar una PTR para poder hacer todo esto con garantías para la mujer y para el niño» mejorando la dotación técnica con monitores, aunque no se descarta que en un futuro sí se pueda adecuar otro espacio. Además, se prevé incrementar el número de matronas en una por turno. Son contrataciones para las que ahora se necesitará la autorización presupuestaria de la consellería.

La guía gallega establece diferentes fases de implantación de las cesáreas humanizadas, empezando por las programadas de bajo riesgo en horario de mañana, que son un porcentaje muy pequeño. Preguntada varias veces, la Consellería de Sanidade no informa en qué fase está cada complejo. «No van en los tiempos que especificaba la guía de que a los 6 meses debían entrar en fase 2», sostiene Lamarca.

En Vigo no quieren limitarlo solo a estas. «La mayor parte las cesáreas que hacemos son urgentes», explica Olivares y añade: «Tenemos unos días para entre todos consensuar el procedimiento de qué perfil de paciente vamos a tener y definir bien los circuitos». «Vamos a intentar hacerlo siempre que sea posible», asegura, aunque subraya que será una implantación progresiva. «Tenemos que ser capaces de ir avanzando y poder responder a esto».

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