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Vigo estira la Semana Santa y sus hoteles rozan el lleno con la Vig-Bay y el Celta-Oviedo en el horizonte

La media maratón batió su récord histórico de inscripciones: acudirán casi diez mil personas

Atletas participantes en la XXIV edición de la Vig Bay

Atletas participantes en la XXIV edición de la Vig Bay / ALBA VILLAR

Vigo

Vigo lleva tres semanas mostrando un pulso de visitantes fuerte. Enlazó la Reconquista con la Semana Santa y ahora recibe dos eventos deportivos clave. El domingo por la mañana se corre la Vig-Bay, una media maratón a través de la ciudad, Nigrán y Baiona. Y por la tarde juega en Balaídos el Celta contra el Oviedo, una cita que acostumbra traer a cientos de aficionados a la ciudad olívica. La combinación de ambos ya deja en los hoteles una ocupación del 87%, con toda la semana por delante y tras una Semana Santa con datos muy positivos.

El balance realizado por el alcalde, Abel Caballero, muestra que los últimos días las camas estuvieron llenas por encima del 85%, alcanzando casi el 90% el Viernes Santo. Esta fecha, siempre muy sujeta a la meteorología, se afianza a pasos agigantados, no solo por el tirón de los actos litúrgicos, sino también por la oferta pública para locales y visitantes. Estas buenas cifras surgen tras un mal arranque de año. La lluvia, la suspensión incesante de transportes de tierra y la salida de Ryanair de Peinador convirtieron la urbe en distopía turística.

El fin de semana se espera que pueda llover, pero no se prevé que disminuyan los visitantes. La Vig-Bay batirá un nuevo récord de participación. Hay inscritas 8.415 personas en total, 6.388 en la media maratón (de 21 kilómetros) y 1.976 en la versión "mini", de 10. Nunca antes había asistido tanta gente.

Por otra parte, para el Celta-Oviedo ya solo quedan abonos de más de 70 euros, a excepción de una única entrada en Río Baixo por 55. La cercanía geográfica y la numerosa afición del equipo asturiano impulsan las llegadas desde incluso un día antes.

Por ello, plataformas como Booking ya advierten de que casi un 90% de los alojamientos están reservados. Solo quedan opciones por encima de los 45 euros la noche en hostales o de más de 53 en caso de hoteles humildes. Del centenar de hospedajes que se ofrecen, solo la mitad están en un radio de un kilómetro del centro de la urbe.

Para encontrar algo más barato hay que visitar otras webs en las que se alquilan habitaciones de viviendas habitadas. En Airbnb solo hay dos en el centro por menos de 50 euros. Si se quiere gastar poco, para más alternativas hay que desplazarse hasta O Porriño, Redondela o Tui.

El tiempo no va a acompañar

Ayer ya empezó a llover y lo peor está por llegar. Hoy y mañana se esperan precipitaciones durante todo el día, incluso con algunas descargas eléctricas. El anticiclón se cansó de las Azores y dejó a Galicia nuevamente desprotegida, permitiendo que entre una borrasca. El jueves y viernes habrá una confusa tregua, con temperaturas de hasta 26 grados, para dar paso a un nuevo desplome del mercurio con el regreso de la borrasca, que se desplazará definitivamente hacia el norte.

El domingo también se prevé que llueva, pero en menor cantidad. Los celtistas y demás aficionados podrían disfrutar del partido en calma.

Ayer Vigo vivió una jornada de montaña rusa. Las máximas superaron los 29 grados a mediodía y la noche llegó con un desplome térmico. Es un valor alto para la época del año: el mes acaba de empezar y ya estuvo muy cerca de batir el récord histórico de temperatura máxima. En abril de 2011 el mercurio alcanzó los 31 grados, es decir, que Vigo estuvo a dos grados de vivir su día de abril más caluroso.

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