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La Inteligencia Artificial Generativa se integra por completo en 33 asignaturas de la UVigo

Además de la formación docente, la Universidad de Vigo organiza cursos para el alumnado y hace hincapié en los riesgos de la IA, como la información incorrecta o la privacidad de datos

Los docentes implicados en una de las formaciones.

Los docentes implicados en una de las formaciones. / Duvi

El avance de la IA es innegable y en ciertos ámbitos la opción más razonable parece adaptarse a ella. Así lo decidieron en la Universidad de Vigo donde ya hay 33 docentes formándose para incluirla en las materias que imparten. El plan piloto se desarrolla en las escuelas de ingeniería del campus de Vigo, Industrial, Minas y Energía y Telecomunicación, y busca integrar la Inteligencia Artificial Generativa en la docencia de grado con vistas a establecer un manual de buenas prácticas para el curso 2026/2027.

La iniciativa, que arrancó el pasado verano, implica ya a cerca de un centenar de docentes. El objetivo es sentar unas bases que permitan incorporar estas herramientas con criterio en el aula y ofrecer pautas claras para su uso, tanto para los que dan la clase como para los que asisten.

En las últimas semanas se reforzaron las acciones formativas. Por un lado, 88 docentes participaron en nuevos cursos centrados en las posibilidades que ofrece la IA generativa para la docencia, desde la creación de contenidos hasta nuevas fórmulas de evaluación. De hecho, varios profesores quisieron sumarse al proyecto tras estas sesiones. Por otro, también se organizó formación específica para el alumnado, con horarios adaptados para facilitar la asistencia.

Más allá del entusiasmo por la herramienta, uno de los ejes del proyecto es la concienciación sobre sus riesgos. Desde la Escuela de Ingeniería e Telecomunicación insisten en la importancia de que los estudiantes entiendan que la IA no es infalible y que puede generar información incorrecta o directamente inventada. Por eso, se hace especial hincapié en la necesidad de contrastar los resultados y en prestar atención a cuestiones como la privacidad de los datos.

El proyecto tiene además una vertiente práctica. Tras el primer cuatrimestre, los equipos docentes han puesto en común sus experiencias para identificar buenas prácticas y aspectos a mejorar. Ese trabajo servirá de base para el desarrollo de un manual que oriente el uso de la IA en la docencia.

Manual de buenas prácticas

A partir de las formaciones, también se celebró una jornada de puesta en común para evaluar la experiencia piloto del primer cuatrimestre. Tras analizar los informes elaborados por los equipos docentes, el encuentro sirvió para identificar buenas prácticas que puedan aplicarse en el segundo cuatrimestre y para definir las próximas líneas de trabajo a medio plazo.

«O noso obxectivo fundamental é elaborar un manual baseado na experiencia do piloto de maneira que teñamos unhas directrices das que poidamos botar man», apunta Rebeca P. Díaz, directora de la ETT, quien añade que, además, se busca «integrar na docencia a formación do estudantado nestas ferramentas para que poidan coñecelas e utilizalas».

De cara al cierre del cuatrimestre, está prevista una nueva puesta en común global que permitirá trabajar ya con los resultados obtenidos de cara al próximo curso académico.

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