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Tráfico

Circular por la avenida de Madrid en Vigo: una yincana... en cámara lenta

Unas 40 señales advierten de la velocidad máxima permitida, de 30 km/h en los carriles centrales y los auxiliares

Vehículos en la avenida de Madrid, donde lucen varias señales para limitar la velocidad a 30 km/h.

Alba Villar

Las obras de humanización de la avenida de Madrid, en marcha desde hace casi un año (comenzaron en mayo de 2025), han complicado la circulación en una de las arterias principales de entrada y salida a la ciudad. A los cortes de carriles y las complicaciones surgidas por la turborrotonda a la altura del Alcampo, que sigue provocando retenciones, se suma el límite de velocidad establecido entre la Praza de España y el Seminario, tramo en transformación: 30 kilómetros por hora en ambos sentidos.

Hay unas 40 señales que advierten a los conductores de que su vehículo no debe circular a más de esa velocidad (y no 50 km/h, como antes), más propia de una calle semipeatonal que de una avenida con cuatro carriles centrales y hasta otros cuatro auxiliares en algunas zonas. Esta circunstancia dificulta todavía más el tráfico en una lengua de asfalto que se beneficiará de un cambio de cara en 2,4 kilómetros gracias al impulso del Gobierno de España y el Concello, que cofinancian esta actuación: más de 15 millones de euros.

Conductores reconocen que es complicado circular cómodamente por esta arteria si la velocidad máxima no puede superar los 30 kilómetros por hora, un límite que se aplica en calles de la ciudad como Torrecedeira, Pi i Margall o López Mora, de únicamente un carril por sentido. Indican que, de este modo, es más fácil generar congestiones de tráfico, sobre todo, en las horas punta, cuando se acumulan cientos de vehículos tanto para entrar a la ciudad como para salir. Y también indican que, por momentos, resulta más peligroso.

Otra de las preocupaciones de los conductores es recibir una multa por circular a más de 30 kilómetros por hora. En la avenida de Madrid, como se indica con señales, la Policía Local controla la velocidad. Lo hace con radares móviles. Llama todavía más la atención esta limitación cuando, una vez superado el Seminario en dirección Puxeiros o antes de llegar en sentido Vigo, el máximo se eleva a 80 kilómetros por hora. En cuestión de unos metros, los vehículos se ven obligados a reducir la velocidad drásticamente.

Las obras de remodelación de la avenida de Madrid no se completarán en el plazo inicialmente previsto, de un año. Según la documentación municipal a la que tuvo acceso el PP, la UTE responsable de los trabajos, formada por Oreco Balgón y Covsa, solicitó el 23 de octubre una ampliación de cuatro meses, por lo que se espera que este pasillo de acceso y salida de la ciudad pueda lucir renovado, humanizado y más agradable y seguro para los peatones y los conductores en el último tramo de este año.

La transformación de la avenida de Madrid, según recoge el proyecto, contempla nuevos semáforos, dos radares, más espacio para los viandantes y más pasos de cebra: uno cada 180 metros. La intervención supondrá pasar de los seis lugares habilitados actualmente para el cruce de los viandantes a 12, el doble

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