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Comercio histórico

La Mercería Sarabia, de tienda a almacén tras más de 45 años en Vigo para expandirse por Europa

El comercio baja la persiana de su local en la Rúa Fotógrafo Xosé Gil y distribuye ahora su mercancía por internet además de por toda España, por Alemania, Francia, Portugal y Países Bajos

A la izquierda, Lucía Diz; a la derecha, el escaparate de la Mercería Sarabia.

A la izquierda, Lucía Diz; a la derecha, el escaparate de la Mercería Sarabia. / Cedidas

El pasado viernes bajó la persiana de su local la Mercería Sarabia, un comercio vigués con casi medio siglo de historia. Fue Mari Carmen Ballesteros quien emprendió el negocio con un pequeño establecimiento emplazado en la Rúa Fotógrafos Irmáns Sarabia —de ahí el nombre— y que un tiempo más tarde trasladó a una calle contigua, a la Rúa Fotógrafo Xosé Gil. Su hija Lucía Diz le tomó el relevo hace 15 años y ahora ha decidido reconvertir el bajo en almacén para volcar todos sus esfuerzos en la venta por internet a varios países de Europa. «Me dio bastante pena por los clientes, vinieron a despedirse muchos de los que me veían aquí desde pequeñita, fue duro y triste, pero lo entendieron», relata Diz a FARO.

«Con inteligencia artificial, a principios de año abrí y traduje páginas web de la Mercería Sarabia en Alemania, Francia, Portugal y Países Bajos, y ya empezamos a vender, sin invertir en anuncios ni en nada más», explica Lucía Diz, cuyo negocio también ofrece apoyo en varios idiomas a través de WhatsApp. Este éxito «tan rápido» hizo que la actual dueña de la Mercería Sarabia se replantease su rumbo.

«Para mantener la tienda física, tenía que disponer de tres empleadas, pero los salarios y el coste de los productos ya se llevaban absolutamente toda la ganancia», abunda. Al hilo, añade: «Lo malo de una mercería es que se trata de una venta lenta y de céntimos que te consume mucho tiempo». Sobre compatibilizar la atención presencial con la digital, Diz admite que esto le supondría un «caos» debido a la gestión del ‘stock’ en el propio establecimiento.

Las claves del éxito

Lucía, que venía de estudiar un ciclo de 'marketing' y otro de informática, fue precisamente quien creó la primera web y estrenó las redes sociales de la Mercería Sarabia nada más ponerse al frente del negocio. «Al principio era como un catálogo, pero poco a poco ya fui profesionalizando la página», comenta. Tres lustros después, ya conocen el sitio digital de la tienda no solo usuarios de España, sino también de otros puntos Europa. La clave de esta notoriedad radica, principalmente, en dos factores: el posicionamiento en internet y los precios.

Entrada de la tienda, que cerró el pasado viernes.

Entrada de la tienda, que cerró el pasado viernes. / Cedida

«Hay muchas páginas web de mercerías, pero no tantas que estén bien trabajadas», subraya Diz, quien resalta que, en su caso, son esenciales «las descripciones de los productos»: «Están orientadas tanto al SEO —Optimización para Motores de Búsqueda, en sus siglas en inglés— como al GEO —Optimización de Motores Generativos—».

En román paladino: los textos que acompañan a los artículos están redactados de forma que aparecen tanto en las búsquedas de Google como ahora en las pesquisas a través de plataformas de inteligencia artificial del estilo de ChatGPT. En esta línea, Lucía destaca igualmente «la importancia tanto de las imágenes como de los vídeos». «Hay que trabajar esto mucho, no es fácil, pero me gusta», admite.

Mari Carmen, la fundadora del negocio, en uno de sus primeros vídeos para la mercería.

Mari Carmen, la fundadora del negocio, en uno de sus primeros vídeos para la mercería. / Cedida

Para lograr todo este engranaje, Diz sumó a sus conocimientos la contratación de una empresa de soluciones informáticas. Además de ella misma y de este equipo de profesionales, en plantilla cuenta con otras dos empleadas que preparan los envíos en el almacén, entre otras tareas. El cierre del establecimiento físico le obligó a despedir a tres trabajadoras.

Otra de las variables que contribuyen al éxito, según la propia protagonista, es el coste de los productos que vende. «Es cierto que en algunas marcas alemanas que trabajo no puedo competir a nivel de precio, pero luego sí vendo otros productos que seguramente son más baratos».

Antigua fachada del establecimiento.

Antigua fachada del establecimiento. / Cedida

¿Qué compran en los países europeos?

Lucía Diz determinó tejer su red de negocios hacia los mencionados lugares por los siguientes motivos: «Portugal porque era muy sencillo; Países Bajos porque tiene un poder adquisitivo alto y están muy digitalizados, con lo cual no les da miedo comprar fuera; y Francia y Alemania porque son dos mercados muy grandes, aunque son más complejos porque tengo mucha competencia».

En cuanto a las preferencias de los vecinos del viejo continente, manifiesta que «no hay un producto estrella»; se suelen vender «hilos, cremalleras y cintas».

Lucía Diz, en la Mercería Sarabia.

Lucía Diz, en la Mercería Sarabia. / Cedida

Sobre el futuro del negocio, Diz procurará asentarse en estos puntos geográficos y, paralelamente, enfocarse «en el vídeo». «Quiero lograr una atención como en la tienda física, pero a través de la página web: que la persona vea cómo alguien le enseña el producto como si lo estuviera observando en un mostrador», concreta.

«A los clientes les dio mucha pena»

El adiós a una tienda de barrio con más de 45 años de historia como es la Mercería Sarabia «fue duro y triste». «Me dio bastante pena cerrar por los clientes, esta última semana vinieron a despedirse muchos de los que me veían aquí desde pequeña», relata Lucía. Al mismo tiempo, confiesa que sus compradores habituales, a pesar de compartir la «pena», «entendieron» la decisión y hasta «se alegraron».

Algunos de ellos seguirán comprando directamente ‘online’ y otros «le pedirán a sus hijos» que lo hagan, añade Diz. «”Estabas tan bien aquí, tan cerca; es que lo que tienes tú, Lucía, no lo tiene nadie”», le dijeron antes de cerrar sus puertas en el entorno de la Avenida da Florida y abrírselas a todo el mundo.

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