Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Pazo da Pastora de Vigo abrió sus puertas por única vez al año: «Es una maravilla»

El Pazo da Pastora, en la parroquia viguesa de Freixeiro, recibió ayer la visita de un par de cientos de personas con motivo de la bendición de palmas del Domingo de Ramos

La Asociación Vecinal Ponte Nova-Freixeiro solicitará a los dueños su apertura en más ocasiones

El histórico inmueble pertenece a la casa aristocrática Ozores-Larios, que no tiene en él su residencia aunque en los últimos años ha sido el escenario de bodas familiares

El Domingo de Ramos, como es tradición, el Pazo da Pastora de Vigo abrió sus puertas al público. Es la única vez que lo hace al año, a pesar de que su calidad de Bien de Interés Cultural (BIC) establece que sus propietarios, la casa aristocrática Ozores-Larios, deben permitir visitas de forma gratuita al menos cuatro días al mes. La excepcionalidad con motivo de la cita religiosa, que se celebra en la capilla del histórico inmueble, no solo atrajo a los fieles que buscaban bendecir sus palmas y ramas de olivo, sino también a decenas de visitantes ajenos al ritual cristiano. «Es una maravilla», resume Óscar Álvarez, presidente de la Asociación Vecinal Ponte Nova-Freixeiro, quien avanza que pedirán su apertura en más ocasiones.

«Sabía que era la única vez al año que abría y siempre tuve curiosidad por ver su estado», explica David, residente en el centro de la urbe. Unas doscientas personas cambiaron el paisaje, habitualmente solitario, de este pazo ubicado en la parroquia de San Tomé de Freixeiro, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI. La construcción se erigió sobre la antigua Torre de Busteu, un fortín bajo los dominios del gran señor feudal Pedro Álvarez de Sotomayor, también conocido como Pedro Madruga.

«Me impresionó. Pasaba a menudo por delante pero nunca llegaba a ver nada porque está oculto por los muros y la vegetación. Si no sabes que ahí hay un pazo piensas que es una finca sin más; apenas es visible desde la calle», detalla Romina, vecina de Matamá que sabía por conocidos que el histórico inmueble solo recibía visitantes en esta fecha y no pasó por alto la cita en el calendario. 

Así es el desconocido Pazo da Pastora de Vigo

Asistentes a la bendición de ramos ante la capilla de pazo. / Cedidas

Dos torreones flanquean una construcción rectangular de 34 metros de largo y 21 de ancho. En la fachada principal, orientada al norte, sobresalen los tres escudos blasonados de sus casas nobiliarias: Sequeiros (izq.); Sotomayor y Silva (dcha.); y estos tres más las armas de los Zúñiga y los Ozores (centro).

A la derecha del edificio principal se encuentra la capilla, con advocación a la Divina Pastora. La mayor parte de las 1,4 hectáreas de la finca las ocupa el cuidado jardín, con elementos tan palaciegos como un laberinto de boj, estanques o una fuente monumental. En el vergel, dos protagonistas rivalizan con el inmueble en fotos: un imponente magnolio que cae sobre el suelo en una tupida bóveda vegetal y un pequeño bosque de bambú que suena con el viento. 

«Está muy bien conservado. Tiene muchos elementos arquitectónicos interesantes, escudos nobiliarios, esculturas… La parte que más me ha sorprendido es la capilla con el retablo de la Divina Pastora o la gran puerta policromada en el porche frente al jardín», apunta Romina.

«Me llamó la atención positivamente el buen estado en el que se encuentran el pazo y su jardín, que me pareció precioso. Lo más espectacular: el gigantesco magnolio y el bosque de bambú, que no me lo esperaba. Así como la abundante presencia de agua con fuentes, estanques y canalizaciones», describe David. 

Así es el desconocido Pazo da Pastora de Vigo

Fachada oeste del pazo. / Cedidas

Una vez al año

«Estaría bien que los pazos abriesen cuatro días al mes gratis y que en algunos se permitiese ver alguna estancia. De titularidad privada estuve en el de Meirás, en las primeras visitas guiadas que se hicieron en 2011, y en el de Rubiáns, que podrían ser un modelo para aplicar aquí», propone Romina.

Como Bien de Interés Cultural (BIC), la legislación establece que debería permitir el acceso a visitantes de forma totalmente gratuita al menos cuatro veces al mes. «Nos gustaría que abriese en más ocasiones y se lo vamos a solicitar de nuevo a los dueños», confiesa Óscar Álvarez. La asociación vecinal de Freixeiro ya transmitió la petición hace tiempo y ahora la volverá a retomar: «Es una pena que la gente no lo conozca», lamenta mientras destaca su belleza, estado de conservación y mantenimiento de los jardines.

«Si son los propietarios quienes tienen que correr con todos los gastos y riesgos, lo veo como un perjuicio para ellos. Las visitas suponen una organización, un gasto en seguridad y un mayor mantenimiento, por lo que las administraciones deberían hacerse cargo de ellos. Al particular le obliga la ley, pero no es justo para él. Debería ser un caso de colaboración público-privada», expone David. 

En la ciudad olívica existen cinco pazos abiertos a la ciudadanía, tres de ellos de titularidad pública: Quiñones de León (museo municipal); Raposeira (dependencias municipales y sede de la asociación vecinal de Sárdoma); y Rivera Atienza (centro sociocultural de Lavadores). El de San Roque, al igual que la finca, es propiedad de Abanca, y está abierta al público. El Palacio de La Oliva - del Marqués de Valladares-, en el Casco Vello, también es privado pero abrió al público como negocio de hostelería en 2022 tras su rehabilitación.

Así es el desconocido Pazo da Pastora de Vigo

El gran magnolio del jardín del pazo. / Cedidas

Bodas aristocráticas

Los dueños del Pazo da Pastora, los Ozores-Larios, no residen en él, pero sí lo usan para eventos familiares como bodas en las que reunieron a parte de la aristocracia española y nombres habituales en la prensa del corazón hasta rozar el medio millar de invitados. Tres nietas de Rui Ozores y Fabiola Larios protagonizaron los últimos enlaces: en 2010 Fabiola Arroyo Ozores se casó con Juan Sierra García; tres años después contrajeron matrimonio Olivia Fernández-Castaño Ozores y Luis Fino de Carvalho Daun e Lorena, familia aristocrática procedente de Estoril; y la última, en 2019, cuando Guiomar Fernández-Castaño Ozores celebró nupcias con Íñigo Suárez de Puga Zóbel.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents