Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Día Mundial de Concienciación Sobre Autismo

68 huevos de Pascua para Aldeas Infantiles: la dulce reivindicación de inclusión de Menela

Los alumnos del curso de maestros chocolateros de la Fundación Menela elaboraron huevos de Pascua y los de diseño gráfico diseñaron sus etiquetas para hacer un dulce regalo a niños de Aldeas Infantiles demostrando sus capacidades y lo que ellos también pueden aportar a la sociedad

Dulces de Pascua para reivindicar la inclusión de personas con autismo

Jose Lores / Marta G. Brea

Para Vicky González, que tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA), el programa formativo de «Diseño gráfico asistido por IA» que le ofrece la Fundación Menela es «la mejor oportunidad para aprender más cosas». Pero, además, está «encantada» con haber podido contribuir en el regalo con el que han obsequiado por Pascua a los niños de Aldeas Infantiles SOS. Junto a los cinco compañeros de su curso, creó las etiquetas que adornan los 68 huevos de chocolate que cocinaron los 8 alumnos de la formación de maestro chocolatero. «Es un detalle muy bonito y nunca le había hecho ninguno a niños pequeños», se enorgullece.

Destacar la necesidad de que se creen oportunidades para mejorar la capacitación técnica de personas con TEA, para su inclusión laboral y social, así como demostrar que ellas también tienen mucho que ofrecer a la sociedad son los objetivos con los que la Fundación Menela ha organizado esta iniciativa, con motivo del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, que se celebra mañana, y en el año en el que cumple medio siglo.

«Siendo conscientes de la importancia de seguir formando a las personas con autismo a lo largo de su ciclo vital, desde hace años contamos con la colaboración de la Fundación ONCE para ejecutar programas formativos», explica Antía Fernández, de la Fundación Menela. En la actualidad, tienen en marcha estos dos y se les ocurrió realizar un proyecto conjunto para visibilizar sus capacidades y habilidades con una experiencia con la que reivindicaran también una «participación social en igualdad de condiciones que el resto, que es a lo que todos tenemos derecho como ciudadanos».

«Para que ellos tuvieran la experiencia de dar, de ayudar y de conocer otras entidades, decidimos hablar con Aldeas Infantiles y hacer esta colaboración con un colectivo al que pensamos que también le podría hacer ilusión un detalle por Pascua», añade Macarena Blanco Delgado, psicóloga de la Fundación Menela.

Maestros chocolateros

En el Centro de Educación Especial Menela, en Alcabre, los ocho alumnos con TEA de grado tres que participan en el programa «Procesos de elaboración de chocolate» se afanaron en la elaboración de más de un centenar de huevos de Pascua, tanto para los niños de Aldeas Infantiles como para agasajar a otros colaboradores. Todos ellos son usuarios también del centro residencial de adultos Castro Navás, en Priegue (Nigrán).

Iago, Adrián y Víctor explican con detalle cómo han aprendido a calentar al baño María el chocolate. Cada tipo, a la temperatura adecuada. Cómo lo derriten, lo colocan en moldes y lo templan. Enumeran la infinidad de dulces con los que han practicado: además de huevos, bombones, orejas, filloas, pionos dulces... Con chocolate negro o blanco, con caramelo, toffe, con nata montada... Ataviados con chaquetillas y gorros de chef han descubierto también los riesgos de la cocina y cómo evitarlos. Lo cuentan con un entusiasmo que demuestra su implicación.

«Los cursos tienen que estar muy estructurados porque para ellos es importante trabajar la anticipación, conocer el objetivo», indica Antía Fernández. En este caso, los huevos de Pascua que, la pasada semana repartieron a los niños del centro que Aldeas Infantiles tiene en Redondela. Al acto acudió su directora, Martha Revuelta y la alcaldesa del municipio, Digna Rivas. Los menores descubrieron también qué es el autismo a través de un taller de sensibilización impartido por la terapeuta Cristina Domínguez.

Diseñadores gráficos

Los huevos estaban decorados con dos etiquetas, realizadas por los seis alumnos del programa de Diseño gráfico asistido por IA, que se desarrolla en el edificio CAMI, que Menela tiene en el Casco Vello de Vigo. Son tres chicas y tres chicos con un grado más leve de TEA —uno y dos–, usuarios del servicio de apoyo integral de la fundación.

Daniel Franco explica que están «aprendiendo a utilizar diferentes herramientas» de diseño y las están empleando para distintos proyectos de la fundación, como el logo del centro de adultos. Para decorar los huevos de Pascua, forrados del azul con el que se simboliza el autismo, han creado una etiqueta con el logo del Día Mundial de Concienciación Sobre Autismo y otra por el medio siglo que cumple este año la Fundación Menela. Para este último, Vicky realizó primero un boceto a mano que luego mejoró con herramientas digitales y las aportaciones de sus compañeros. «Trabajo en equipo», destacan.

Esta acción solidaria dirigida a la infancia ha supuesto para el colectivo una oportunidad real de contribución a la comunidad. «Porque las personas con autismo no son invisibles, forman parte de nuestra sociedad y tienen derecho a participar en ella en igualdad de condiciones», reivindican en el manifiesto por los derechos y la inclusión del colectivo, que se leerá mañana, en la celebración de su día internacional.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents