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El Puerto de Vigo trasladará su archivo histórico al Tinglado para abrirlo a la ciudad

Carlos Botana anuncia el cambio de ubicación del registro documental —con más de 140 años— para liberar espacio en el muelle comercial y destinarlo a actividad empresarial y logística

Edificio del Tinglado del Puerto.

Edificio del Tinglado del Puerto. / Marta G. Brea

José Carneiro

José Carneiro

El Puerto quiere sacar su historia a la luz y, a la vez, ganar músculo operativo en el muelle de Comercio. El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana, avanzó tras el Consejo de Administración celebrado este viernes la intención de trasladar el registro histórico al edificio del Tinglado, con un doble objetivo: hacer accesible el archivo a la ciudadanía y liberar espacio en una zona portuaria que el organismo quiere reservar para mercancía y actividad empresarial.

El movimiento se enmarca en la estrategia de integración puerto-ciudad y toma forma, en este caso, de una decisión concreta: reubicar un fondo documental que reúne más de 140 años de vida del puerto —y, en buena medida, de la propia ciudad—. «El Puerto de Vigo lleva más de 140 años y tiene un registro histórico de archivos y documentos muy importantes», señaló Botana, explicando que ese material se encontraba hasta ahora en una zona del muelle comercial que la Autoridad Portuaria pretende destinar a usos logísticos.

«Queremos utilizar toda esa zona para el uso de mercancía», indicó el presidente portuario, al tiempo que defendió que el traslado permitirá darle al archivo una segunda vida pública. La idea es que deje de ser un recurso reservado a usos internos para convertirse en un espacio consultable y visitable, útil tanto para el público general como para investigadores. «Queremos trasladarlo para que la ciudadanía pueda acceder a él y contemplarlo y también para historiadores y personal que quiera conocer esa historia, que al final es la historia de este puerto y de esta ciudad», resumió.

La ubicación elegida, el Tinglado, responde a esa vocación de apertura: un edificio céntrico dentro del recinto portuario y con vocación de tránsito ciudadano. «Nuestra idea es ponerlo en el edificio del Tinglado, en el centro del puerto y con acceso al público», precisó.

Además de poner en valor este patrimonio, el traslado tiene una lectura eminentemente operativa: ganar metros en el muelle de Comercio, una infraestructura presionada por el día a día portuario y por la necesidad —cada vez más evidente— de optimizar espacios para atender tráficos y concesiones. En términos prácticos, Praza da Estrela persigue que el muelle pueda concentrarse en su función principal, mientras el Tinglado asume un papel más divulgativo y cultural.

Botana encuadró el anuncio en un Consejo «ordinario y suave», pero situó el traslado del archivo como una de esas decisiones que conectan con el modelo de puerto que la Autoridad Portuaria quiere proyectar: más eficiente en lo logístico y más permeable hacia la ciudad en lo patrimonial. «Es una acción en esa línea de irnos integrando en la ciudad y de poner en valor nuestra historia, esa gran historia del Puerto de Vigo».

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