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«Vi a mi padre con EPOC y dije: 'A mí esto no me va a pasar'»

Gerardo Pena, exfumador gracias a la ayuda de Neumología del Chuvi, cuenta su experiencia

Gerardo Pena, exfumador gracias a la ayuda de Neumología del Chuvi, cuenta su experiencia

Jose Lores

Vigo

Gerardo Pena es uno de los usuarios del Área Sanitaria de Vigo que el año pasado pidió ayuda médica para dejar de fumar. Eligió el 21 de diciembre para iniciar el tratamiento. «Hice como me dijeron en el Álvaro Cunqueiro: fijé una fecha y, ese día, tiré cajetillas, ceniceros, mecheros... Todo». Enfrentarse a las navidades sin tabaco fue su «reto». «Y funcionó bien», se congratula hoy. Él sí cumplió con el refrán de «Año nuevo, vida nueva».

Este vigués de 70 años recuerda que empezó a fumar con 24 o 25 años. Pero fue el estrés y la ansiedad que le provocó el fallecimiento de su madre y el posterior traslado a la casa de su padre para cuidarlo lo que hizo que, hace dos, intensificara su consumo. Llegó a dos cajetillas diarias. «Era algo psicológico», entiende él. Necesitaba encenderlo, pero como no fumaba dentro de la casa, buena parte del pitillo podía consumirse esperándolo en el cenicero sobre la mesa de la terraza.

Ver a su padre, con 94 años, sufrir con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padece por ser un gran fumador, le abrió los ojos. «A mí esto no me va a pasar. Tengo que dejarlo y tengo que dejarlo ya», se dijo. «Primero es tu salud y luego, el resto», sostiene.

Contó con los ánimos de su padre y su hermana y la «importantísima» ayuda de la Unidad de Deshabituación Tabáquica del Servicio de Neumología del Chuvi. Le facilitaron una medicación progresiva, «que es lo que ayuda a no estar muy dependiente». Y acudía al hospital a charlas cada 10 o 15 días. Iba anotando el grado de ansiedad que sentía por no fumar a diferentes horas del día y se lo trasladaba. «La medicación ayuda mucho, pero sin concienciación no vale de nada», sostiene.

Tras el tratamiento de tres meses, no echa de menos el tabaco. «Ni me acuerdo de él». Y ha ganado mucho en su vida. No tose, respira bien. Cuenta que las pruebas del hospital demuestran la mejoría.

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