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Gala de Vigueses Distinguidos

Las Medallas de Oro en los Vigueses Distinguidos: «Vigo es un proyecto común, ser vigués es un compromiso»

La gala de los Vigueses Distinguidos reconoció ayer la labor de personalidades y entidades sociales, del mundo del deporte, la cultura o con relevancia económica, pioneros en lo suyo o trayectorias de toda una vida. El empresario José García Costas y el colegio Carmelitas fueron las Medallas de Oro

El empresario José García Costas y Patricia de Dios, directora del colegio Carmelitas.

El empresario José García Costas y Patricia de Dios, directora del colegio Carmelitas. / MARTA G. BREA

Una ciudad la hace quien la habita. Las acciones colectivas e individuales pueden cambiar el transcurso de las vidas de sus habitantes. Los Vigueses Distinguidos nacieron para reconocer personas o iniciativas que fueron un revulsivo en la vida vecinal o que llevaron el nombre de la ciudad por bandera. Ayer por la noche fue el turno de una nueva remesa en el auditorio Mar de Vigo.

Pasadas las actuaciones musicales y la lectura del pregón, comenzó la entrega de títulos. Las primeras en subir al escenario fueron las directoras de los institutos IES Alexandre Bóveda, Judit Alonso, y del IES Álvaro Cunqueiro, Malores Villanueva.

A estas le siguió la Fundación Menela, que trabaja con personas con Trastorno del Espectro Autista, además de apoyar y guiar a sus familias. Continuaron con la Asociación Vida Digna, que proporciona ayuda a aquellos en riesgo de exclusión social.

Rosa Fontaíña, histórica del movimiento vecinal y pilar en la ciudad de la lucha contra los malos tratos, también fue nombrada Viguesa Distinguida, así como Gonzalo Davila, exdirector de Cáritas.

A las empresas Disgobe S.A. y Ardora S.A. se les reconoció su más de medio siglo de antigüedad. Denso Sistemas Térmicos y la Asociación Provincial de Representantes de Comercio también fueron destacadas, esta última por su implicación con los trabajadores del sector.

Después fue el turno del deporte. Representantes del Run Run Vigo, del club deportivo Nieto, del Sieiro Acrobacia, del Deportivo Bembrive Fútbol Sala, del Gran Peña Fútbol club o el fundador del CP Alertanavia, José Alfonso González, recibieron su diploma.

En el ámbito de la cultura se premió a la Coral Polifónica Candeán y a José Manuel Nogueira Rey, profesor, coreógrafo y dinamizador.

A título póstumo se distinguió al pintor Mingos Teixeira; al catedrático Patricio Sánchez Bello; al creador de DisCamino Gerardo Fernández Costa, o del periodista de FARO DE VIGO Fernando Franco. Su mujer, Lupe Castilla, subió en su nombre al escenario. «Fernando no solo contaba Vigo, lo quería y lo hacía querer. Lo llevaba siempre por bandera. A mí me enseñó a mirarlo con sus ojos», expresó.

Fernando Franco, galardonado como Vigués Distinguido a título póstumo

R. V.

Medallas de oro

El colofón final de la gala fueron las Medallas. Este año recayeron en el Colegio Carmelitas y en el presidente de la Cámara de Comercio de Vigo y fundador del grupo Emenasa, José García Costas.

El centro educativo fue agraciado coincidiendo con su centenario. Patricia de Dios, su directora, hizo un discurso recalcando la importancia de la educación de los niños que aquí residen. En su caso, la imparten desde 1926: «Hace un siglo las Carmelitas entendieron su llegada aquí como una misión de justicia social. Fueron vanguardia porque dotaron de voz, cultura y herramientas a mujeres que no tenían las mismas oportunidades. Comprendieron que la educación no era un lujo», dijo.

«El éxito depende de que ninguno de nuestros alumnos se quede atrás en el camino del saber. La educación debe permitir que nuestros niños imaginen un Vigo cada vez mejor», concluyó.

Tras ella, García Costas aseguró que estaba en sus manos el reconocimiento más especial de su vida. «Todo lo que he hecho como empresario tiene sus raíces en esta ciudad. Me formó, me dio oportunidades y me enseñó algo fundamental: que el trabajo y el esfuerzo solo tienen valor cuando son compartidos», dijo.

«Más allá de las cifras de facturación, hay algo que para mí tiene un valor significativo: formar parte de esa generación de empresarios que hemos contribuido a construir el Vigo industrial que hoy conocemos», prosiguió emocionado.

Confía en que la ciudad seguirá creciendo (como ya lo hace), pero siempre teniendo en cuenta que «es un proyecto común» pues «ser vigués es un compromiso», añadió.

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