Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Matamá se rebela contra el proyecto de ampliación del polígono de Balaídos impulsado por Zona Franca de Vigo: «O cheiro nas casas xa é terrible»

La asociación vecinal y Ecologistas en Acción registrarán más de 300 alegaciones para exigir cambios

Los principales objetivos son tomar medidas para reducir la contaminación, alejar el vial de las casas y habilitar un gran bosque

Futura ampliación del nuevo Polígono de Balaídos con la que será la cuarta mayor zona verde de Vigo.Vista aérea del parque, con hasta 6 nuevas naves al lado de Stellantis. Proyecto. Recreación virtual

Futura ampliación del nuevo Polígono de Balaídos con la que será la cuarta mayor zona verde de Vigo.Vista aérea del parque, con hasta 6 nuevas naves al lado de Stellantis. Proyecto. Recreación virtual

Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

La parroquia de Matamá presenta batalla jurídica para intentar que Zona Franca introduzca modificaciones en su Plan estructurante de ordenación del suelo empresarial (Peose) para la ampliación del polígono industrial de Balaídos. Este viernes, cuando se cierra el plazo para presentar sugerencias, la Asociación Vecinal A Unión de Matamá registrará de la mano de Ecologistas en Acción alrededor de 300 alegaciones, con dos objetivos claros: que el Peose se someta a un examen ambiental ordinario, un procedimiento más riguroso y dilatado que la vía simplificada, y que el documento que se apruebe finalmente incorpore cambios sustanciales para reducir la afectación del vial previsto a los barrios de Padrón y Roupeiro, contemplando además una zona verde más ambiciosa de la inicialmente diseñada en el borrador del plan.

«Levamos bastantes anos con isto, xa desde que se recolleu no PXOM», destaca el presidente de la asociación vecinal, Serxio Alonso, recordando como ya en 2023 presentaron más de un millar de alegaciones a la propuesta inicial de Zona Franca. El colectivo reconoce que el planteamiento ahora en exposición pública introdujo ya modificaciones «para ben, aínda que insuficientes».

En este sentido, Alonso pone el foco en los problemas de contaminación y olores agresivos que sufren alrededor de 1.800 vecinos, la mitad de la población de Matamá. «É un problema grande, especialmente cando sopra o vento do norte, que deixa un cheiro terrible nas casas, polo que se o polígono medra estará máis preto das vivendas. Nós non estamos en contra de que medre a área industrial, só queremos convivir con Stellantis en paz», añade el líder vecinal.

La configuración de la futura zona verde es otro de los aspectos que preocupa en Matamá, viendo insuficiente la propuesta incluida en el Peose de 76.000 metros cuadrados y que incluirá parques infantiles, áreas recreativas, senderos de running o para ciclistas. «Nós o que pedimos non é un parque, senón un bosque de calidade reforzando o que xa hai con novas plantacións autóctonas», explica Serxio Alonso, convencido de que esa fórmula permitiría incrementar la calidad de vida de los vecinos situados junto al área industrial.

En cuanto al vial previsto en el proyecto, valoran que desde la propuesta inicial de 2023 se haya alejado de las casas, pero piden un esfuerzo mayor para que «non resulte tan agresivo e prexudicial», planteando incluso el soterramiento a su paso por el barrio de O Roupeiro y alejarlo todavía más de los inmuebles de Padrón.

El proyecto lanzado por Zona Franca pretende actuar sobre más de 233.000 metros cuadrados, de los que 107.000 serían directamente destinados a suelo empresarial. La inversión global prevista supera los 26 millones de euros, con 16 de ellos destinados a las obras de urbanización, 9 para la adquisición de bienes y derechos, de los cuales 4,6 son para indemnizaciones. En el escenario más optimista para el Consorcio estatal, podría ser una realidad a partir de 2030.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents