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Juicio en Vigo a un hombre acusado de violar a una mujer y sobrepasarse con la hija discapacitada: «Lo de mi hija fue el detonante, metí su ropa en bolsas y lo eché de casa»

La Fiscalía pide penas que suman 21 años de prisión para el acusado, que niega los hechos y se declara inocente

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes en la Audiencia de Vigo.

El acusado, de espaldas, en el juicio celebrado este martes en la Audiencia de Vigo. / FdV

Vigo

Una madre y su hija relataron este martes en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, las agresiones sexuales de las que presuntamente fueron víctimas por parte de un hombre en la actualidad en libertad y que que se enfrenta a 21 años de prisión. La Fiscalía atribuye al procesado un delito de continuado de agresión sexual a la joven, una veinteañera con una discapacidad del 65 % y grado de dependencia 1, y otro de violación a su madre.

La madre, que aclaró que en ningún momento fue pareja del acusado y que solo tuvieron una relación de amistad, describió que se conocieron el 3 de febrero de 2024 en una cafetería de Vigo donde él trabajaba y a donde ella había acudido al cumpleaños de una amiga. La mujer pasaba un «mal momento», con el ánimo «muy bajo», y el hombre se le acercó a hablar y le dijo «algo bonito».

Después quedaron en Samil, siguieron coincidiendo en la cafetería y el 14 de febrero él le pidió que lo llevara a Urgencias porque estaba con «mucha ansiedad». Ella accedió, también cuando más tarde él le pidió que le dejara quedarse en su casa. Le ofreció el sofá porque le dio «lástima». Al día siguiente, él volvió a llamarla para que lo llevara nuevamente al hospital y, aunque su idea era que no se quedara en casa, le dio «pena» y lo autorizó.

«Le pedí que parase y él no lo hizo»

Durante la convivencia, hasta abril, hubo algunas relaciones sexuales consentidas, hasta que, según la denunciante, en Semana Santa él la agredió sexualmente sin consentimiento después de que ella requiriera, como siempre hacía, el uso de protección, pese a lo cual él continuó. «Me agarró. Yo le dije que parase, que parase, y él no lo hizo», aseguró, agregando que a continuación fue a ducharse porque se sentía «sucía», pero que no le dijo nada a nadie de lo que había ocurrido y él siguió viviendo en la casa.

En aquellas semanas, ella percibió la relación del hombre con su hija como si fuera paternal, porque de hecho la joven no había tenido esa figura paterna en su vida. Sin embargo, el 5 de abril les escuchó susurrar en la habitación de la chica y ahí descubrió que ella le había dejado una tarjeta para comprar ropa. Iniciaron una discusión sobre eso, la hija comentó que estaba incómoda con él y ella metió la ropa del hombre en «dos bolsas», abrió la puerta y le echó de casa, contándole finalmente la joven a su madre que el hombre le había hecho tocamientos. «Yo no lo sabía, si lo hubiese sabido lo habría echado antes», aseguró.

Denunció gracias a su doctora de cabecera

La mujer no presentó inicialmente denuncia por «vergüenza», pero su doctora de cabecera le animó a que «no se quedara en silencio» y ella acudió a la Policía.

La hija, mientras, relató que se conocieron el mismo día en la cafetería y describió que el 6 de marzo de 2024 él se metió en su cama y le hizo tocamientos. También recordó otros episodios similares y agregó que una de las veces su madre lo vio en su cama y ella lo echó de la habitación, aunque él decía que era como una relación paternal.

Una amiga de las denunciantes declaró que la relación de él con la madre era «un acoso puro y duro».

El hombre afirma que las relaciones fueron «consentidas»

El procesado, que pidió declarar al final de este juicio, negó los hechos que se le atribuyen al considerar que todas las relaciones sexuales con la madre fueron consentidas y con uso de preservativo: «Nunca la forcé».

Respecto a la chica, aseguró que la relación era estupenda, que la «abrazaba como padre» y le daba besos y hacía cosquillas, pero «nada fuera de lo normal». Según él, nunca se metió en su cama con ella ni le hizo tocamientos.

La fiscal ha interesado una sentencia condenatoria para el procesado, al igual que las acusaciones particulares, mientras que la defensa pide la libre absolución de su representado al considerar que no ha quedado desvirtuada la presunción de inocencia y recordar que la mujer no rompió la relación tras la supuesta violación, mientras que de la chica ha señalado que no ofreció un relato consistente.

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